¿Qué te diría tu madre (Tierra)?

Cinco pequeñas acciones que pueden significar mucho para nuestro planeta

Nuestro planeta es fuerte, pero durante los últimos años la acción humana ha hecho que se vea afectado por varios factores como la contaminación, el uso insostenible de recursos o el cambio climático. Nuestra actitud debe de ser responsable para seguir disfrutando del lugar que habitamos. Por eso, días como hoy, Día Mundial de la Tierra, son necesarios para concienciar de los problemas que están poniendo en peligro nuestro hogar y supervivencia. Según una encuesta de la plataforma global de investigación de mercados, Appinio, más del 70% de los españoles siente miedo o ansiedad al pensar en el futuro del medio ambiente.

¿Qué pasaría si nuestro planeta pudiese hablar? ¿Qué nos diría? Esta fecha sirve para rendir homenaje a La Tierra y reconocerla como nuestro hogar y nuestra madre, como han señalado varias culturas a lo largo de la historia. Hoy usamos cinco frases típicas de esta figura, que todos hemos oído alguna vez. ¿El objetivo? Proponer cinco pequeñas acciones que pueden significar mucho para nuestro planeta. ¿Por qué? Está claro, porque no hay nada más efectivo que un “porque lo digo yo” de nuestras madres.

“Recoge tu cuarto antes de irte”

Está genial que disfrutemos de los paisajes naturales que nos brinda nuestro planeta. ¿Por qué no un pícnic en el campo o unas bebidas fresquitas en la playa, con neverita en mano? Suena genial, siempre y cuando la basura causante de dichas actividades sea recogida. Otro de los problemas que agrava este tipo de residuos son los botellones. Este pasado abril, sin ir más lejos, varios voluntarios retiraban hasta más de 100 kilos de basura de la playa Punta de San Felipe (Cádiz).

“Esto me va a doler más a ti que a mi”

La pandemia nos ha golpeado fuerte: fallecidos, problemas económicos, psicológicos... Sin embargo, al planeta también le ha salido caro. Las cifras que en la actualidad se manejan sobre los residuos generados por la pandemia –y que suponen un fuerte impacto en el medioambiente y en la salud– son tan solo una aproximación a la baja. A pesar de ello, resultan alarmantes. El estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa esta amenaza en unas 200.000 toneladas de basura covid, pero tan solo se basa en los equipamientos, mascarillas, guantes, test y vacunas que Naciones Unidas ha enviado a todo el mundo.

Es decir, que dentro de este informe quedan fuera todos residuos generados por cada país y que no fueron adquiridos a través de la OMS. De hecho, otro dosier realizado por un equipo internacional de científicos de las universidades de California-San Diego (EE UU) y Nanjing (en China) estiman en 8,4 millones de toneladas los residuos mundiales asociados a la pandemia a fecha de agosto de 2021, por lo que hoy ya estaríamos, según los analistas, en cifras superiores a los 10 millones de toneladas.

“¿Para qué preguntas si vas a hacer lo contrario?”

España recicla mucho menos plástico del que indican las cifras oficiales. Es la conclusión de un nuevo estudio publicado en la revista Sustainable Production and Consumption, que añade que será imposible alcanzar el objetivo de reciclar el 55 % de envases en 2025 como impone la Unión Europea (UE). Según el trabajo, en nuestro país se recoge el 15,3 % de los envases de plástico y se recicla el 10,7 %, cifras muy inferiores a las oficiales publicadas por Ecoembes (la sociedad privada que gestiona los residuos en España) que superan el 48 % en recogida.

“Si todos tus amigos se tirarán por un puente, ¿te tiras tu detrás?”

Una colilla impacta en el suelo de la calle, monte, o playa. Una imagen cotidiana del día a día cuyo resultado es de, nada más y nada menos que, cinco minutos entre los dedos, doce años en la naturaleza. Las colillas constituyen el principal elemento presente en la ‘basuraleza’ abandonada en las playas y son el segundo residuo más abundante en ríos y embalses, donde una sola de ellas puede contaminar hasta diez litros de agua y su efecto durar entre 7 y 12 años. . Dentro de todo esto se encuentra también otro factor importante, los incendios, provocados por colillas de cigarros mal apagadas, responsables del 3,25 % del total de los siniestros.

Al incómodo impacto estético que representan, se une el enorme coste económico de su recogida y gestión y el grave daño ambiental producido por hasta 400 sustancias tóxicas presentes en ellas.” Unos 4,5 billones de colillas se abandonan cada año en entornos naturales de todo el mundo y una sola de ellas puede llegar a contaminar hasta diez litros de agua, e incluso 50 litros si se trata de agua dulce”, explica a EFE Miguel Muñoz, coordinador del Proyecto Libera en SEO/BirdLife.

“Cuida de tus hermanos”

De las 8.300 razas de animales conocidas, el 8% están extintas y el 22% está en peligro de extinción. Estas cifras de las Naciones Unidas sitúan al planeta al borde de lo que algunos científicos han denominado como la sexta gran extinción. El impacto de la acción del ser humano en los ecosistemas está provocando que numerosas especies desaparezcan, lo que genera un daño irreversible tanto en la biodiversidad como en el medioambiente.

Uno de los ejemplos más claros es el lince ibérico, animal muy singular en la fauna española. Su supervivencia como especie llegó a ser tan delicada que el Gobierno declaró al lince ibérico en “peligro crítico”. Apenas quedaban 90 ejemplares debido al declive de los conejos, principal alimento del lince, lo cual desencadenó la dramática situación del felino. Dos plagas en 1950 y 1980, así como políticas para reducir el número de conejos dieron como resultado un impacto catastrófico en las poblaciones del lince. Pero gracias a un programa de reintroducción logró multiplicarse el número de linces y actualmente han logrado superar los 1.000 ejemplares. No obstante, sigue siendo un animal declarado en “peligro de extinción”.