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Nueva moda en Italia: pegatinas antiradares en las matrículas de los coches

En España esta práctica está prohibida, pudiendo ser sancionada con hasta 6.000 euros y la pérdida de 6 puntos del carnet

 Un agente de la Guardia Civil maneja un radar en la carretera CL-615 (Palencia-Guardo), para controlar la velocidad de los vehículos.
Un agente de la Guardia Civil maneja un radar en la carretera CL-615 (Palencia-Guardo), para controlar la velocidad de los vehículos.Agencia EFE

En Italia, una nueva artimaña se ha vuelto tendencia entre algunos conductores que buscan evadir la vigilancia de los radares de velocidad. Esta táctica ingeniosa implica el uso de una simple pegatina que, al colocarse estratégicamente sobre la matrícula del vehículo, logra interferir con el funcionamiento normal de los cinemómetros.

El truco consiste en utilizar una pegatina con la misma forma que las letras y números de la matrícula y colocarla directamente sobre estos caracteres. Lo esencial radica en el material reflectante de la pegatina, que solo se activa cuando el radar emite su destello. Así, a simple vista, la matrícula parece normal, pero al enfrentarse al destello del radar, las letras y números se vuelven invisibles gracias al material reflectante de la pegatina.

Es importante destacar que muchos radares, especialmente los móviles y los ubicados en pórticos, cuentan con cámaras que incluyen flashes convencionales. Sin embargo, algunos cinemómetros más modernos están equipados con cámaras infrarrojas, que no dependen de las condiciones de luz. Por lo tanto, la efectividad de este truco podría depender de la tecnología específica del radar.

Sanciones por manipular la matrícula

En España, manipular la matrícula está expresamente prohibido según el artículo 10 de la Ley de Tráfico. Este artículo establece que el conductor debe asegurarse de que las matrículas sean perfectamente visibles y no presenten obstáculos que dificulten su lectura e identificación.

La Policía Nacional española ha emitido advertencias sobre las consecuencias de tapar o manipular las matrículas, recordando que esta acción puede resultar en sanciones económicas y pérdida de puntos en el carnet de conducir. Infracciones como errores tipográficos en la matrícula, elementos que impidan su correcta visión o la manipulación activa de las placas pueden acarrear multas de hasta 6.000 euros y la resta de seis puntos en el carnet de conducir.

Aunque el ingenioso truco de la pegatina pueda estar ganando popularidad en Italia, las autoridades en España están comprometidas a hacer cumplir las normativas de tráfico y sancionar cualquier intento de evadir la vigilancia de los radares de velocidad.