Los Molinos salineros de Veneziola (Murcia) entran en la Lista Roja del patrimonio en riesgo de desaparecer

Se trata de la última incorporación murciana al listado de Hispania Nostra, que también incluye el Faro de San Juan de Podaderas

Los molinos salineros de Veneziola, la última incorporación a la Lista Roja de patrimonio en peligro de desaparecer de Hispania Nostra
Los molinos salineros de Veneziola, la última incorporación a la Lista Roja de patrimonio en peligro de desaparecer de Hispania Nostra FOTO: La Razón La Razón

Un patrimonio con mucho valor histórico que se encuentra en ruinas y en riesgo de desaparecer. Con esta desoladora descripción argumenta la Lista Roja de Hispania Nostra la inclusión de los Molinos salineros de Veneziola situados en la zona norte de La Manga, siendo el último monumento patrimonial de la Región de Murcia en entrar en este listado el pasado 29 de octubre.

Según la entidad patrimonial, tal es el estado ruinoso de esta edificación poco común, que «tan solo se conservan las torres, y en uno de los molinos solo está parte de las aspas y de la maquinaria antigua».

De esta forma, este monumento declarado Bien de Interés Cultural por la Ley 4/2007 de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia y cuyo origen se data en el año 1824, cobra mayor relevancia ya que se posiciona como «testigo de la importancia económica que tuvo la industria y el comercio de la sal en la comarca», reza el informe de la entidad.

De hecho, señala que otros molinos salineros y los últimos en construirse se encuentran en la playa de la Mota: el «molino de Quintín», al principio de la playa de la Mota, y el «molino de la Calcetera» al final del paseo de la playa. «La introducción de sistemas modernos en el trabajo del tratamiento de la sal hizo que se abandonaran estos antiguos sistemas, quedando hoy exclusivamente como reclamo turístico».

No obstante, los Molinos no están solos en esta lista patrimonial. Tan solo un día antes, el 28 del pasado mes, se incorporaba a la Lista Roja el Faro de San Juan de Podaderas, una construcción que se proyectó en 1847 junto a su hermano gemelo en la isla de Escombreras y que se encendió por primera vez en 1856.

Si bien es cierto que no cuenta con un grado de protección legal específica, el faro de Podaderas tuvo una vida muy efímera, ya que tuvo que ser trasladado de ubicación e iluminó 19 años hasta que dejó de estar en servicio en 1885.

Este faro está integrado en el complejo de la batería de costa de San Juan de la Podadera, que es una de las más antiguas de Cartagena (finales del siglo XVI), declarada Bien de Interés Cultural por la disposición adicional segunda de la Ley 16/1985 de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español, según recoge la entidad Hispania Nostra.

La edificación es una torre ligeramente cónica, de color amarillento, y la linterna es prismática y pintada de verde, y para subir a ella se empleaba una escalera de caracol emplazada sobre una planta cuadrada. Esta, a su vez, albergaba un edificio vivienda con alojamiento para las dos familias de los fareros.

De esta forma, tanto la torre como el edificio principal quedaban rodeados por una pequeña explanada de unos tres metros a su alrededor. La construcción era de sillería en el zócalo y cadenas en los cuatro ángulos, explica la entidad patrimonial.

Mil monumentos

Con estas últimas incorporaciones a la Lista Roja el número de monumentos y edificaciones en peligro de desaparecer contabilizados por Hispania Nostra ha alcanzado el millar, de los que un total de 47 se encuentran en la Región de Murcia.

Según la web patrimonial, la Lista nació en el año 2007, y esta semana ha alcanzado el monumento número mil: la ermita de Cuadrilleros, en Ledesma (Salamanca), un pequeño templo del siglo XII que se encuentra en un estado de ruina progresiva, con la techumbre de parte de la edificación ya derrumbada.

La Lista Roja se elabora bajo supervisión de una comisión científica integrada por especialistas en la materia. «La Lista no debe considerarse como un inventario o un trabajo académico, sino como una llamada a la sociedad civil para que conozca, se sensibilice y actúe sobre los elementos patrimoniales en riesgo incluidos en la misma», señala el portal.

Según recoge, la comunidad autónoma con más monumentos incluidos en este listado es Castilla y León con 356, seguida de Andalucía con 166, Castilla-La Mancha con 115 y Aragón con 104. La Región de Murcia es la octava comunidad con más monumentos en la lista.