Una moción sin sorpresas

No hay duda de que los independentistas y los herederos de ETA han ido en contra de la Constitución y han querido destruir España

La Razón

Ha ido todo según lo previsto. VOX ha conseguido el protagonismo que buscaba, ha lanzado a su candidato a las catalanas, Sánchez está encantado porque puede utilizar el espantajo de que viene la ultraderecha y mantiene el apoyo de ese confuso maremágnum de comunistas, antisistema, herederos de ETA, independentistas, nacionalistas y autonomistas aprovechados. Ciudadanos ha hecho lo previsible y ha dicho que su candidato no es Abascal, a lo que se puede añadir el PP sin ningún problema. El aislamiento le viene bien con sus 52 diputados y siendo el tercer grupo. Es curioso que en la Nueva Política de la Nueva Normalidad sean más aceptables los comunistas, los independentistas y los herederos de ETA que la derecha patriótica tildada por los pijo progres de ultra, antisistema y anticonstitucional. He de reconocer que creo que son infinitamente peores, por ejemplo, los seguidores de Otegi o de Puigdemont. Con respecto a los comunistas y los anticapitalistas está claro que la sociedad es muy olvidadiza.

El comunismo es uno de los mayores horrores de la historia de la Humanidad como el nazismo o el fascismo. En todos los países en los que ha conseguido el poder ha sido una organización criminal y corrupta. No hay que sorprenderse del temor que genera en las grandes democracias y en los países que ha gobernado, aunque ahora tenemos a sus sucesores convertidos en sumos sacerdotes de la democracia. Es bueno recordar que los comunistas que eran idealistas y honrados acababan muertos. Rusia, China, Camboya, Cuba, Hungría, Polonia, Vietnam, Corea del Norte, Hungría, Checoslovaquia, Albania, Yugoslavia…. La lista es enorme. A esto hay que añadir su reconversión latinoamericana aderezada por el indigenismo y el populismo. En cualquier caso, desde el triunfo de la Revolución Rusa en 1917 hasta nuestros días nada bueno podemos esperar de esos fanáticos sea cual sea el nombre o las siglas que utilicen. En cambio, no he visto nada en VOX que justifique esa alerta antifascista que tanto gusta decretar a los sufridos libertadores de la clase obrera que son unos antifranquistas de salón y unos pijos redomados. No coincido en muchos de los planteamientos del partido de Abascal, pero tiene todo el derecho, como defendí para Podemos, a expresarlos en libertad y sin sufrir ese acoso y estigmatización permanente. En cambio, no hay duda de que los independentistas y los herederos de ETA han ido en contra de la Constitución y han querido destruir España.