
Cosas vistas
Una inteligencia artificial nunca sustituirá a un maestro
Son los maestros quienes ofrecen conocimiento y quienes nos guían para que podamos llevarlos a la práctica, incorporarlos a nuestra vida
Las redes sociales han hecho que se enciendan las pantallas y se apaguen los libros. Hoy no son pocos quienes tienen como referentes a tipos sentados en su casa de Andorra rodeados de bombillas de diseño. Sin embargo, somos también muchos los que encontramos en nuestros maestros el referente que buscamos,
Hace años, demasiados, los viernes por la tarde me iba al número 448 de la calle Muntaner y me pasaba horas escuchando al inolvidable Rafael Santos Torroella. Me hablaba de Dalí, Miró o Lorca, a quienes había tenido la suerte de conocer, y me enseñaba a mirar el arte: con él aprendí a apreciar cuadros y esculturas y a entender lo que nos transmitían sus creadores. Él fue el primero que me llevó hasta Gombrich, pues había traducido su «Historia del arte».
A saber mirar también me enseñó también Arnau Puig, una de las grandes mentes que dio Cataluña en el siglo XX. Santos y Puig fueron dos de los grandes maestros que tuve, así los recuerdo por todo aquello que aprendí de ellos. Y si hoy disfruto pasando horas en los archivos o entrevistando a quien creo tiene opiniones y conocimientos que ofrecer, así como respuestas a preguntas que no pueden quedar sin contestar es gracias al hispanista Ian Gibson. Sus libros han sido siempre para mí una gran inspiración. Desde que lo conocí, he tenido en cuenta los muchos consejos que me ha dado como maestro y como amigo a lo largo de estos años. Y todavía sigo aprendiendo de él.
Todo esto viene a cuento por lo importante que es tener a alguien que nos guíe, que sepa indicarnos cuál es el mejor camino. Ahora que soy padre de dos niñas pequeñas no puedo evitar pensar en la labor que hacen sus maestras de las de la Scuola Elementare Italiana y en lo importante que son para ellas. Para mis hijas sus maestras lo son todo: «maestra Paola nos ha enseñado quién es Van Gogh, maestra Irene nos hace amar los libros y explica cuentos y maestra Milena nos enseña los números».
No habrá nunca una inteligencia artificial que pueda sustituir a una maestra por mucho que le preguntemos al Chat GPT. Son los maestros quienes ofrecen conocimiento y quienes nos guían para que podamos llevarlos a la práctica, incorporarlos a nuestra vida.
Oscar Wilde decía que nunca había que pecar de exceso a la hora de elegir enemigos. Tampoco lo debe ser a la hora de escoger maestros.
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