La gripe «tumba» a más de 120.000 españoles en una semana

La infección estacional ha llegado a su punto más alto esta temporada con 255 casos por cada 100.000 habitantes

Estamos en plena epidemia de gripe en España, con más de 250 por cada 100.000 habitantes
Estamos en plena epidemia de gripe en España, con más de 250 por cada 100.000 habitantes

Mientras el coronavirus pone en jaque la Salud Pública a nivel mundial, la gripe estacional también avanza haciendo estragos en forma de bajas laborales o ausencias escolares. En España, la última semana registrada por el Sistema centinela de vigilancia de gripe en España (ScVGE) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) contempla que la tasa global de incidencia de gripe en la semana 4/2020 aumenta a 255,6 casos por 100.000 habitantes. O lo que es lo mismo, más de 117.000 españoles «han pillado un trancazo».

La epidemia de gripe se halla en pleno ascenso: la difusión es extensa en todas las comunidades autónomas (excepto Aragón, que no reporta datos al todavía ISCIII); la onda epidémica estacional se encuentra en fase de crecimiento, pero con cierta tendencia a la estabilización; a nivel nacional, se señala un grado de intensidad de actividad gripal medio; y, por grupos de edad, se observa un aumento significativo de las tasas de incidencia en los grupos de 5-14 años y 15-64 años, permaneciendo estable en el resto de grupos de edad.

Otras cifras muestran cómo el virus estacional ha impactado en la población española: el 79% de los pacientes con información disponible presentaban factores de riesgo de complicaciones de gripe. En los adultos los factores de riesgo más prevalentes son la enfermedad cardiovascular crónica (31%), la diabetes (27%) y la enfermedad pulmonar crónica (25%). En los menores de 15 años la enfermedad cardiovascular crónica (9%), la enfermedad pulmonar crónica (6%), y enfermedad renal crónica inmunodeficiencia (3%). Además, el 78% de los pacientes desarrolló neumonía y el 29% ingresó en UCI. Uno de cada diez casos hospitalizados graves ha muerto, el 76% en mayores de 64 años y un 63% de las defunciones fueron hombres.

EpData.- Evolución de la gripe estacional, en gráficos
Evolución de la epidemia de la gripe estacional EPDATA 30/01/2020 EPDATA

José Luis Eymar, jefe del Servicio de Urgencias del Hospital Nuestra Señora del Rosario, recuerda que esta enfermedad, salvo en pacientes con comorbilidades, no es grave y sí tediosa. «La gripe es una patología estacional que nos visita todos los años y, ante sus posibles síntomas –fiebre alta, tos seca, dolor de garganta, dolores articulares y musculares–, toda la población está sensibilizada. Por eso hay que intentar evitar, en la medida de lo posible que, ante la aparición de estos síntomas, se acuda rápidamente a Urgencias», cuenta.

Antes de acudir a este tipo de servicios, Alejandro Rodríguez, coordinador nacional del Grupo Español de Trabajo Gripe A Grave (Getgag) de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), advierte de que «sólo la persistencia de fiebre sostenida (sin remisiones) por más de 48 horas que no cede con la medicación habitual; vómitos o diarreas persistentes, problemas de falta de aire o sensación de ahogo ya sea al caminar (cuando antes no lo presentaba) o en reposo; y, alteraciones de la conciencia como agitación, desorientación, conversación incoherente o estupor, entre las más importantes».

Como en años anteriores, el virus predominante es el de tipo influenza A (60%), y especialmente el pandémico A(H1N1) pdm09, con mucha menor participación del virus influenza tipo B (30%). No hay que olvidar que la principal complicación de la gripe es la respiratoria (más del 90%), con cuadros que van desde bronquitis hasta neumonías más o menos severas, por lo que las UCI están preparadas para dar un tratamiento de soporte y, en muchos casos, una respiración artificial.

Adquirir inmunidad contra el virus de la gripe

El primer tipo de virus de la gripe al que se expone en los primeros años de infancia dicta la capacidad para luchar contra la epidemia durante el resto de nuestras vidas, según un nuevo estudio de un equipo de investigadores de enfermedades infecciosas de las Universidades del McMaster y la de Montreal (Canadá). Los hallazgos, publicados en «Clinical Infectious Diseases», proporcionan nuevas y convincentes pruebas para apoyar el fenómeno conocido como impronta antigénica, que sugiere que la exposición temprana a una de las dos cepas de gripe que circulan cada año se imprime en la inmunidad y afecta desproporcionadamente a la respuesta del cuerpo a la gripe durante la vida.

Esto ayudaría a la planificación de pandemias y brotes, permitiendo evaluar quiénes estarían en mayor riesgo en un año determinado, basándose en su edad y en qué virus eran dominantes en el momento de su nacimiento. «La inmunidad previa de las personas a virus como la gripe, o incluso el coronavirus, puede tener un enorme impacto en su riesgo de enfermarse durante epidemias y pandemias posteriores. Comprender cómo su inmunidad previa los deja protegidos o susceptibles es realmente importante para ayudarnos a identificar las poblaciones de mayor riesgo», explica Matthew Miller, uno de los autores.