Salud

Sanidad admite que la falta de protección haya contagiado a 5.400 sanitarios

Son casi el 14% de todos los casos, y en apenas dos días se han sumado 2.000 nuevos afectados en el colectivo por el Covid-19 lo que supone el 13,6% del total, muchos más que en China o Italia

España ronda ya los 40.000 (39.673) infectados por coronavirus, 5.400 de los cuales son profesionales sanitarios, 2.000 más en apenas dos días, (el domingo eran 3.476). Esto supone más 13,6% del total de contagiados. Cifra a la que hay que sumar la de aquellos que están en aislamiento, apartados del servicio por sospecha de infección, un número que se supone ha de ser también elevado de médicos y enfermeras pero que, sin embargo, sigue sin conocerse pues Sanidad no lo facilita.

Unos datos que, además de suponer un riesgo desde el punto de vista asistencial, ya que está provocando que el sistema sanitario nacional se encuentre en una situación cercana al colapso en algunas comunidades y prácticamente al límite en su capacidad de recursos humanos, lo que está ocasionando que el colectivo deba realizar un esfuerzo importante y sobreañadido a sus tareas. «Estamos profundamente preocupados y consternados por los últimos datos de profesionales sanitarios infectados que ha facilitado hoy el Ministerio de Sanidad -asegura Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería (CGE)-. Las cifras vienen a ratificar lo que venimos días denunciando: que se están enfrentando a una situación insostenible obligados a prestar su asistencia sin disponer de las medidas de seguridad necesarias para protegerse: EPIs adecuados, mascarillas FFP2, batas impermeables, protecciones oculares, guantes...».

Una realidad que no es ajena Sanidad pues, tal y como explicó Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, preguntado sobre el porqué del aumento de casos de coronavirus entre profesionales sanitarios, de una forma tan brusca, reconoció que «ha habido momentos puntuales en los que el acceso al material de protección ha sido dificil». «En España, desde el primer momento tuvimos dos o tres brotes de infección que afectaron a la transmisión entre el personal sanitario. Ese hecho tuvo un impacto importante entre el número de infectados hasta la fecha. Si que es cierto que el acceso a los equipos de protección personal en algunos puntos ha sido crítico, ya que el provisionamiento de este equipamiento es un problema de acceso al mercado global. Hoy, se está solucionando ese problema, pero no hay disponibilidad global», reconoció el portavoz del Ministerio de Sanidad.

Sin gel, batas o mascarillas

Según una encuesta realizada por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) entre los días 10 y 14 de marzo y completada por 1.332 profesionales de todo el país con un amplio espectro laboral, pone de relieve la realidad a la que se enfrentan, pues tan sólo un 14,9% dispone de mascarillas FFP2 y FFP3 (las quirúrgicas no protegen, sólo evitan que puedan transmitir la enfermedad), hasta un 30% no cuenta con guantes de protección, un 15% de batas impermeables y el 16,2% de protectores oculares, el 50,8% de ellos tiene de dispensadores de solución hidroalcohólica en su centro laboral.

Pero si España quiere vencer esta pandemia, es extremadamente urgente proteger a los cuidadores que luchan contra el Covid-19. Porque si comparamos cifras de los casos de sanitarios infectados (en Italia rondan el 8% y en China no llega al 4%), hay motivos para la preocupación. «Tenemos que reaccionar de inmediato porque si no, vamos hacia un escenario en el que no va a haber enfermeras en activo para prestar los cuidados necesarios, especialmente en las áreas más críticas, como urgencias e intensivos», advierte Pérez Raya.

Porque, aunque el Ministerio de Sanidad no segrega a los profesionales sanitarios en el número total que facilita a los medios, (motivo por el que no hay datos oficiales al respecto), los expertos del CGE creen que una amplia mayoría de los casos son enfermeras, pues son las que mantienen un mayor contacto con los pacientes: Así, estiman que puedan superar el 60% de los contagiados. Son ellas quienes están prestando la asistencia a pie de cama del paciente ya sea en las habitaciones, UCIs o en los boxes de urgencias, con un mayor riesgo de exposición a la carga viral, como las enfermeras de UCI en el manejo de la ventilación mecánica, aspiración de secreciones, etc. El hecho de no tener acceso a realizarse test diagnósticos les está convirtiéndo en algunos casos, además, en vector de transmisión de esta enfermedad.

«Es preciso implementar una política nacional firme de los recursos humanos sanitarios existentes, para evitar que se produzca un colapso en el sistema, que empeore aún más la situación actual. Deben llevarse a cabo de forma rápida y contundente, todas las acciones necesarias para dotar al personal sanitario del material y equipamiento preciso para realizar su actividad asistencial con las mayores garantías para todos. De lo contrario, nos veremos abocados a una situación aún más difícil de resolver y de imprevisibles consecuencias. Debemos minimizar al máximo los riesgos derivados de nuestra atención sanitaria», alegan los representantes de los Consejos Generales de Médicos Farmacéuticos, Dentistas, Enfermeros y Veterinarios en un comunicado.