En primera persona frente al Covid-19

Raquel Martínez, secretaria general del Consejo General de Farmacéuticos

Las farmacias, colaboradoras de la Guardia Civil en la ausencia de mayores
Con el hashtag #LaCruzDeLaFarmaciaNoSeApaga, las 4.000 farmacias de Andalucía están colaborando "activamente" contra el coronavirus en ayudar a la población más vulnerable. Entre sus compromisos: notificar a la Guardia Civil y a otras fuerzas de seguridad la ausencia prolongada de personas mayores habituales en los establecimientos. EFE/ Raúl CaroRaúl CaroEFE

Estamos ante una emergencia sanitaria global sin precedentes, en la que es urgente sumar esfuerzos y arrimar el hombro para frenar su impacto. Una situación que estoy viviendo en un doble frente, desde la representación colegial y desde mi farmacia en Almazán (Soria), como los 52.000 compañeros que están haciendo una magnífica labor desde las 22.000 farmacias. Una doble visión que me permite comprobar que desde la Organización Farmacéutica Colegial hemos puesto en marcha soluciones reales para los pacientes.

Desde el primer momento nuestro objetivo fue garantizar la continuidad de la prestación farmacéutica, con la máxima seguridad y calidad, en un momento excepcional que requería soluciones excepcionales y ágiles. Por ello, desde el Consejo General, consejos autonómicos y colegios nos pusimos a trabajar de inmediato apoyándonos en la red de establecimientos sanitarios más cercanos y accesibles: las farmacias. El 13 de marzo remitimos al Ministerio de Sanidad y a las comunidades autónomas propuestas esenciales, que avalamos con protocolos para su implantación. Algunas de estas iniciativas ya están en funcionamiento.

Así, se están entregando medicamentos a domicilio a pacientes vulnerables gracias a un acuerdo con Cruz Roja, autorizado por el Ministerio de Sanidad. También se están dispensando medicamentos hospitalarios en farmacias de algunas autonomías y hemos hecho modificaciones en receta electrónica para renovar las prescripciones de pacientes crónicos. Medidas que evitan desplazamientos, reducen riesgo de contagio, descongestionan centros de salud y hospitales y, especialmente, protegen a los más vulnerables. Escenarios como el que vivimos son más propensos a olvidar a ciertos colectivos, los más débiles, con quienes nos hemos volcado especialmente.

Ejemplo de ello es la campaña Mascarilla 19 dirigida a ayudar a las víctimas de violencia de género, o la detección de riesgos en mayores que puedan encontrarse enfermos o en peligro, colaborando con la Guardia Civil. Estamos ante una gran emergencia en la que lo farmacéuticos seguimos demostrando a la sociedad y a las autoridades sanitarias nuestra firme vocación de servicio público, poniendo de manifiesto el gran valor sanitario y social de la farmacia. Porque en estos momentos no sólo la cruz verde no se apaga, sino que se encuentra más encendida y cerca que nunca.