Fele Martínez: «La realidad siempre supera a la ficción de forma categórica»

Fele Martínez
Fele MartínezAnaManezLa Razón

Es afortunado pues, pese al confinamiento, no ha dejado de trabajar. Además, el próximo miércoles 29 estará en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida con la obra de Molière «Anfitrión» hasta el día 2 de agosto.

-La primera pregunta en estos tiempos que corren es casi obligada... ¿cómo se encuentra de salud? ¿cómo ha vivido la crisis del Covid-19?

-Afortunadamente me encuentro muy bien, tanto yo como los míos estamos bien. De hecho somos de los afortunados que hemos pasado esta pandemia trabajando más que nunca. Lo hemos vivido bien, tanto es así que nos ha dado tiempo a teletrabajar, algo que en un principio parecería impensable con nuestra profesión: nada más empezar el confinamiento comenzamos mi pareja, la actriz Mónica Regueiro, y yo, a grabar la Sticom para TVE, «Diarios de la cuarentena». Además, entre tener de compañero de piso a un niño de dos años y medio y el teletrabajo, casi que no nos ha dado tiempo a enterarnos realmente.

-A parte del virus, el hecho de estar encerrados ha tenido consecuencias para la salud de muchas maneras, desde coger unos kilos de más a problemas de visión por el uso de pantallas, pasando por insomnio o ansiedad... ¿Le ha afectado a usted de alguna forma?

-Bueno, no puedo negar lo evidente, el hecho de rodar en casa, atender a un niño pequeño, ha habido momentos de estrés, pero no creo que haya sido peor que como lo haya podido vivir el resto del mundo. Es verdad que hemos intentado llevarlo lo mejor posible. Hemos hecho mucho equipo, mucha piña, y es cierto que ha habido momentos, no muchos también es verdad, en los que uno se ha entregado a la comida. Pero lo normal. A mí, que me encanta cocinar, he tenido más tiempo para elaborar e investigar en la cocina. Pero sobre todo la creatividad para entretener a un chiquitín.

-Tras el parón obligado parece que los proyectos vuelven a ponerse en marcha. ¿Cuáles tiene en el horizonte?

-Ahora tengo previsto ser uno de lo afortunados que interprete «Anfitrión», la comedia de Molière adaptada por Juan Carlos Rubio en el Festival de Teatro Clásico de Mérida. Y a mediados de agosto arrancamos el rodaje de la cuarta temporada de la serie «Estoy vivo» de TVE.

-¿Qué medidas deben tomar ustedes los actores? Porque en muchos casos sus papeles les obligan a contactos estrechos con el resto del plantel…

-Evidentemente tenemos que tomar todas la precauciones oportunas, pero hay un punto en el proceso de ensayos en el que ya entra el contacto, aunque procuramos tomar todas las necesarias. Como lavarse bien las manos, que todo lo que tocas durante el ensayo está ya desinfectado, intentar tener la distancia de seguridad –aunque muchas veces es imposible–, así como llevar la mascarilla siempre y cuando sea totalmente necesario. Pero, sobre todo, intentar ser muy responsable ya no sólo dentro del local de ensayos, sino en tu día a día.

-¿Y cómo les afecta eso en su trabajo?

-Afecta en lo absurdo que es tener que ensayar una obra como «Anfitrión» con mascarillas y con pantallas. Al final se hace casi imposible.

-¿Saca algo positivo de todo esto?

-No sé qué puede tener de positivo una pandemia mundial, si te soy sincero, pero lo que sí que comparto es un meme que me mandaron hace poco en el que una pareja que estaba cada uno en su balcón le decía uno a otro: «Hemos sido una sociedad muy ejemplar», y la mujer le contesta: «No, nos han obligado a estar encerrados en casa. Ahora toca ser ejemplares». Eso es lo que espero sacar de positivo.

-Muchas películas han tratado el tema de un «apocalipsis» por enfermedades de diferente tipo y de formas muy variadas... ¿Acertó el cine o cree que la realidad ha superado a la ficción?

-La realidad siempre supera a la ficción, pero de manera categórica.