Russian lips, la tendencia estética para unos labios más naturales

Está arrasando, especialmente entre el público más joven. Se realiza con infiltración de ácido hialurónico en el borde bermellón del labio, engrosando y elevando esa zona. ¿Quién no querría tener los carnosos labios de Irina Shayk o Natalia Vodiánova?

A veces las tendencias estéticas se crean como contraposición a otras, muy marcadas, que definieron el estilo de una determinada época. Es el caso de los Russian lips, que llegan para hacernos olvidar los destrozos estéticos de la primera década de los 2000. En contraposición a esos labios hinchados y ficticios (llamados de “boca de pato”), se busca un efecto natural y voluminizador, que aporta jugosidad y sensualidad a la boca. Se denominan Russian porque se inspiran en una técnica que proviene de ese país, y que está específicamente diseñada para obtener la eversión de los labios, sin proyectarlos hacia delante.

¿Cómo se realiza y cuantas sesiones se necesitan?

Por medio de una infiltración de ácido hialurónico, con cánulas o agujas, cuya elección depende de la preferencia del médico. La cantidad de producto que se use y el número de sesiones necesarias para alcanzar el objetivo se tienen que definir de manera personalizada, según el tamaño original y la forma del labio. “Como profesional, no puedo recomendar más de 1 ml por visita, y cada una distanciada de la anterior entre dos y cuatro semanas, re-aplicando hasta alcanzar el tamaño deseado”, señala Antonio Fustes, médico estético de Clínicas Dorsia. ¿ Y por qué ir poco a poco y de manera progresiva? El doctor explica que, de este modo, se puede trabajar de manera precisa el volumen y resultado, además de graduarlo según responda el paciente al inyectable. “Muchas veces se aplica 1 ml y, cuando el paciente regresa a las tres o cuatro semanas, comenta que no se nota ningún relleno. Esto depende de factores que no se pueden prever al 100% antes de inyectar. Puede que el labio original estuviera muy deshidratado, que el paciente fume o practique gran cantidad de deporte. Todo ello puede hacer que el producto se consuma antes o bien se necesiten más sesiones para alcanzar el objetivo. Informar de esto al paciente de manera previa ayuda a que esté preparado, tenga paciencia y no se lleve una decepción por pensar que con una sola aplicación va a conseguir un resultado exagerado”, matiza.

¿Cánula o aguja?

Respecto a la idoneidad de usar una u otra de estas herramientas, el experto comenta “personalmente, uso mucho la cánula, ya que me parece que traumatiza menos, prácticamente no deja hematomas y tiene una curva de aprendizaje que te lleva incluso a poder realizar el perfilado del labio sin agujas”. “Yo suelo hacer la infiltración en el borde bermellón del labio (la zona roja, la que se pinta con el pintalabios)- prosigue-. De hecho, en pacientes jóvenes, solo infiltrando esa zona el perfil se repleta sin tener que hacer una infiltración directa, y así conseguimos menor levantamiento del perfil y un aspecto más natural”. Y es que esta técnica es la más demandada entre el público millenial, influenciado principalmente por las redes sociales y referentes de belleza como las modelos Irina Shayk o Natalia Vodianova.

¿Quiénes son las mejores candidatas?

Por otro lado, Fustes avisa de que debe tenerse en cuenta que el resultado depende mucho de la anatomía del paciente. “La forma del labio se puede realzar, pero si se tiene un labio extremadamente fino o rectilíneo, no se puede aspirar a tener unos labios voluminosos, al menos no en una sola visita”, explica. Por ello, es importante considerar algunos aspectos antes de someterse a esta técnica. “En primer lugar, la posición dentaria. Si los dientes, que son el apoyo del labio, no están bien alineados puede alterarse el resultado. También hay que tener en cuenta el tamaño de la nariz, la anchura de la piel entre la nariz y el perfil del labio o el mentón. Todas esas características influyen en la belleza del labio, por lo que, si se quiere obtener un resultado óptimo, el trabajo va más allá de las regiones anatómicas que rodean la boca”, añade.