Los betabloqueantes también podrían tener efecto frente al SARS-CoV-2

El propranolol, las estatinas y los fármacos usados contra la osteoporosis se suman al arsenal para atajar el coronavirus

Los betabloqueantes tratan la presión arterial alta y otras afecciones como las cardíacasLa razónLa Razón

La búsqueda por encontrar medicamentos que consigan frenar la Covid-19 no cesa y esta semana los investigadores han hallado evidencias de que tres familias de fármacos, que se emplean de forma habitual entre la población para tratar distintas afecciones podrían funcionar contra el SARS-CoV-2. Buenas noticias, sin duda, que, no obstante, habrán de confirmarse con más estudios.

Así, según un nuevo trabajo internacional realizado por científicos italianos y australianos, los betabloqueantes podrían potencialmente usarse para tratar la Covid-19. El doctor Nirmal Robinson, de la Universidad de Australia del Sur, que trabaja con un equipo en Nápoles, ha encontrado evidencia de ello en modelos animales con el betabloqueante propranolol: «Los pacientes con Covid-19 sufren muchas anomalías, incluida la inflamación, porque el virus SARS-CoV-2 altera el sistema inmunológico del cuerpo. Los bloqueadores beta-2 podrían reducir potencialmente esta inflamación y ayudar a reequilibrar el sistema inmunológico».

El propranolol se usa comúnmente para tratar afecciones cardíacas, ansiedad y migraña. Los ensayos clínicos recientes han demostrado su eficacia para otras afecciones, incluido el cáncer. Los betabloqueantes son medicamentos que actúan deteniendo o reduciendo temporalmente la respuesta natural de lucha o huida del organismo. A cambio, reducen el estrés en ciertas partes del cuerpo, como el corazón y los vasos sanguíneos del cerebro.

«El SARS-Cov-2 ingresa a las células humanas a través de la proteína ACE2, infectando el tracto respiratorio inferior, causando una profunda inflamación y falla multiorgánica. Los pacientes con comorbilidades, como presión arterial alta, diabetes y enfermedades cardíacas, tienen un riesgo mucho mayor», explica Robinson, jefe del Laboratorio de Respuesta Inmune y Estrés Celular del Centro de Biología del Cáncer. «Creemos que la vía beta-2-adrenérgica debe investigarse más profundamente como un posible objetivo para reducir los síntomas inflamatorios relacionados con Covid-19. El siguiente paso es realizar ensayos clínicos para explorar una terapia alternativa para tratar Covid-19, sobre las lecciones que hemos aprendido del cáncer», continúa el experto.

Estatinas y tratamientos contra osteoporosis

También un estudio realizado con los principales tratamientos contra la osteoporosis –el denosumab, el zoledronato y el calcio– ha concluido que podrían tener un efecto protector contra el coronavirus en los pacientes que los toman. En concreto, pueden llegar a reducir entre un 30% y un 40% la incidencia de la infección. El trabajo, publicado en la revista «Aging» ha sido llevado a cabo por el Hospital del Mar, el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), la Universidad Pompeu Fabra y el Parc Sanitari Pere Virgili para el que analizaron datos de más de 2.000 pacientes con osteoporosis, artrosis y fibromialgia y su relación con la Covid-19.

Por último, el tratamiento con estatinas podría reducir la mortalidad por Covid-19 entre un 22% y un 25%, según un estudio llevado a cabo por investigadores del CiberDEM en la Universidad Rovira i Virgili y el Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili. El estudio, que se ha llevado a cabo a través de la Red de las Unidad de Lípidos y Arteriosclerosis de Cataluña (XULA), recogió información de 2.159 pacientes infectados por SARS-CoV-2 de 19 hospitales de Cataluña durante la primera ola de la pandemia, desde marzo hasta mayo. Este fármaco, que ayuda a reducir el colesterol en la sangre y se usa para prevenir enfermedades cardiovasculares, lo toma una de cada cuatro personas, y es el fármaco más utilizado por la población general.