Envejecer bien
Este gesto de tan solo unos segundos podría predecir cómo de bien vas a envejecer
Un simple movimiento puede dar más pistas sobre tu futuro y tu salud de las que imaginas
Envejecer bien no depende solo de la genética ni de los buenos hábitos alimenticios. La manera en la que el cuerpo responde a pequeños retos cotidianos también revela información sobre la salud a largo plazo. En los últimos años, varios grupos de investigación han puesto el foco en pruebas funcionales muy simples que, sin necesidad de ningún tipo de tecnología ni equipamiento, permiten estimar la condición física y, en algunos casos, hasta la esperanza de vida. Una de ellas se ha convertido en referencia entre los especialistas en geriatría y cardiología preventiva: consiste únicamente en cómo eres capaz de sentarte y levantarte del suelo.
Este test fue expuesto en la Revista Europea de Cardiología Preventiva a partir de un estudio con más de 4.000 participantes de entre 46 y 75 años. Los investigadores observaron que quienes realizaban la prueba con soltura tenían una probabilidad de supervivencia mucho mayor que aquellos que necesitaban apoyos. Lo que parece un gesto banal es, en realidad, un indicador de fuerza, equilibrio y coordinación: tres capacidades que marcan la diferencia entre un envejecimiento activo y uno lleno de limitaciones.
La prueba de movilidad que podría predecir cómo de bien envejecerás
La llamada prueba de sentarse y levantarse (Sitting-Rising Test) asigna una puntuación del 1 al 10. Cada vez que el participante usa una mano, una rodilla o el apoyo de un mueble, se resta un punto. Una puntuación de siete o más se considera adecuada; por debajo, aumenta el riesgo de mortalidad a medio plazo. Según los datos publicados, quienes obtuvieron resultados bajos tenían hasta cinco veces más probabilidades de morir en la siguiente década que quienes lograron la máxima nota.
“Es un ejercicio que integra múltiples sistemas fisiológicos en un único gesto: fuerza muscular, flexibilidad, coordinación motora y capacidad cardiovascular”, explicaba el cardiólogo Claudio Gil Araújo, uno de los autores principales del estudio.
Una advertencia, no una sentencia
Que alguien puntúe bajo en esta prueba no significa un destino inevitable. Más bien se trata de un aviso temprano de que conviene prestar atención a la salud física. Con programas de entrenamiento sencillos, desde rutinas de fuerza funcional centradas en piernas y torso, hasta disciplinas como yoga o pilates, es posible mejorar la movilidad, la estabilidad y la resistencia, reduciendo el riesgo de caídas y favoreciendo la independencia en edades avanzadas.
Los fisioterapeutas lo subrayan: recuperar capacidad funcional no solo es posible, sino que puede lograrse con progresiones adaptadas. Incluso pequeñas mejoras en flexibilidad de cadera, fuerza en cuádriceps o equilibrio ya se traducen en un desempeño mucho más seguro en la vida diaria.
¿Por qué importa más de lo que parece este gesto?
Los médicos coinciden en que pruebas de este tipo ofrecen un retrato más realista que algunos análisis clínicos. Y no es casualidad: la principal causa de pérdida de autonomía en la vejez son las caídas, un problema ligado al deterioro del equilibrio y la fuerza. Poder levantarse del suelo sin ayuda resume, de forma casi simbólica, la capacidad de seguir siendo independiente.
Al final, el gesto de sentarse y levantarse sin apoyos es mucho más que una curiosidad científica. Es un espejo en el que se refleja cómo está nuestro cuerpo hoy y cómo podría responder mañana. Quizá la mejor conclusión sea la más sencilla: si al intentarlo notas que cuesta, no lo tomes como un fracaso, sino como una oportunidad de empezar a trabajar tu fuerza y movilidad, sobre todo a largo plazo. Porque cada segundo invertido en moverte con soltura es, en cierto modo, tiempo ganado al futuro.