Cabañuelas. La tradición de predecir el tiempo

Las cabañuelas han estado presentes en la vida rural y la caza y aún perviven en nuestros pueblos como un método de predicción del tiempo.

Tan importante ha sido este método que dio nombre a diversas zonas de nuestros pueblos: el cerro de Cabañuelas, el prado Cabañuelas, etc. siendo estas presumiblemente zonas predilectas para la observación del clima. En este artículo te explicamos en qué consisten exactamente y cómo se realizan las observaciones.

¿Qué son las cabañuelas?

Desde siempre, el hombre ha estado en estrecho contacto con la naturaleza y desde que se hizo agricultor las inclemencias del tiempo pasaron de ser un espectáculo para la vista a ser un motivo de preocupación por el futuro de las cosechas.

El cazador también debía interpretar los cielos e intentar predecir los cambios de tiempo para sacar mayor provecho de las cacerías o incluso para no correr riesgo su vida si una inmensa tempestad los pillaba desprevenidos en la montaña.

De este modo el hombre trata de predecir el tiempo y uno de los métodos tradicionales que se usaron fue el de las cabañuelas. Este método ha permanecido vivo en la cultura de nuestro mundo rural durante el paso del tiempo y de hecho hay quien en agosto aún se fija en el cielo cada día y lo observa para predecir el tiempo que hará el año siguiente. En internet se pueden ver blogs de aficionados que siguen este sistema como un hobby y hasta con fe absoluta en ello.

Las cabañuelas consisten básicamente en observar el clima durante unos determinados días del año y cada uno de estos días analizados corresponderá a un mes del año siguiente. De este modo se puede saber qué tiempo hará de forma generalizada en cada uno de los meses del año venidero.

Los días elegidos para observar el comportamiento del clima varían de una zona a otra, algo que es normal si pensamos que es una práctica que se viene haciendo desde los albores de la agricultura al comienzo de la civilización.

En España se manejan básicamente tres tipos de cálculo:

Primer método: Observando Agosto y empezando a representar Enero

Según este método se observa el clima durante los primeros 24 días del mes de agosto y a cada uno de estos días se le asigna un mes sobre el cual se hace la predicción meteorológica. Así, el día 1 de agosto corresponde al mes de enero del año siguiente, el día 2 corresponde a febrero, el 3 a marzo y así consecutivamente hasta llegar al día 12 que representa el mes de diciembre. A partir del día 13 cada día sigue representando a un mes del año pero ahora se corresponden “hacia atrás”: el día 13 representa también a diciembre, el 14 es noviembre, el 15 de agosto es octubre y así hasta llegar a enero nuevamente que corresponde con el día 24 de agosto. Estos últimos doce días son las llamadas cabañuelas de retorno.

Segundo método: Observando Agosto y empezando a representar Agosto

Como en el anterior método, tenemos que observar los primeros 24 días de agosto pero ahora la correspondencia con los meses a predecir son distintas. El primer día de agosto representa el tiempo que hará en agosto, el día 2 corresponde con el que hará en septiembre, el día 3 con octubre y así sucesivamente hasta llegar al día 12 que será predicción del tiempo que va a hacer en Julio. El día 13 de agosto vuelve a representar el mes de julio, el 14 a junio, el 15 predice mayo y así completamos el ciclo a la inversa acabando el día 24 que representa de nuevo el mes de agosto.

Tercer método: Por la luna de Agosto

Esta práctica basa la predicción del tiempo en los ciclos de la luna. Los primeros calendarios que hizo el hombre se basaban en el recorrido que hace la luna por el cielo pasando por sus distintas fases menguantes y crecientes. Cuando la luna ocupaba el mismo sitio en el cielo habían pasado 13 ciclos lunares. Cómo ya sabemos, cada ciclo lunar consta de 28 días por lo que 13 x 28 = 364 días; prácticamente un año de nuestro actual calendario pese a que éste es solar.

El calendario solar y por el cual se rigen los otros dos tipos de predicciones cuenta el tiempo que tarda el sol en ocupar ese mismo sitio en el cielo. En ese recorrido de 365 días pasa por 12 constelaciones y se dividió el año en 12 periodos de treinta días cada uno. Estos 30 días son los que aproximadamente se encuentra el sol en cada una de las constelaciones.

Pues bien, en este método las predicciones no se harán sobre los doce meses (calendario solar) si no sobre 13 tramos de tiempo del año que corresponden con los 13 ciclos lunares que contiene un año.

Para llevar a cabo este método debemos contar con un calendario lunar para no confundirnos y hacernos un calendario propio como el que mostramos aquí.

Lo tenemos dividido en trece fracciones donde situaremos los 13 ciclos de luna creciente del año que vamos a predecir. A continuación tenemos otros 13 espacios para reflejar los 13 ciclos de luna menguante. El primer día de luna que nace en agosto nos indica el tiempo que hará durante todo el ciclo creciente de esa luna (14 días desde que está la luna nueva hasta que está llena). El segundo día corresponde al ciclo creciente de la luna que empieza en septiembre (luna nueva), el tercer día predice al tercer ciclo de luna (la que nace en octubre) y así sucesivamente hasta que rellenamos los 13 huecos de luna creciente que tiene el año.

Cuando la luna de agosto empiece su ciclo menguante (el día siguiente a la luna llena) volvemos a examinar el clima de tal modo que rellenaremos las 13 casillas faltantes con la predicción. Así, el primer día de la luna menguante nos indica el tiempo que hará durante el primer ciclo menguante del mes de agosto, el segundo día predice el siguiente ciclo de la luna y así consecutivamente hasta llegar al decimotercer día que es el que nos indica el clima que hará durante el decimotercer y último ciclo que tenemos hecho en el gráfico.

Existe una pequeña variante en este método y es que hay quien dice que el día 14 del primer ciclo (luna creciente) y el 14 del segundo (luna menguante) reflejan un resumen del tiempo que hará durante todo el año venidero en su conjunto.

¿Cómo se analiza el clima?

Teniendo todos los datos necesarios para hacer la predicción solo falta contemplar la climatología. Para ello no se necesita más que un cuaderno donde apuntar las observaciones y un poco de sentido de la naturaleza. Hay en la temperatura, si hace calor o el día está tormentoso. La dirección en la que sopla el viento también indicará la dirección en que éste soplará seguramente en el periodo que se está tratando de predecir y en caso de que en un día de observación llueva, ese día no vale quedando la predicción anulada para ese periodo.

Conclusión

Las cabañuelas son un método de predicción del clima ancestral del hombre y aún arraigado en nuestro mundo rural, pero debemos tener en cuenta que no es un método científico y que predecir el tiempo que va a hacer dentro de más de una semana se antoja cuando menos inexacto. No obstante muchas personas aún levantan la vista al cielo en los días de agosto aunque solo sea por costumbre, cultura o simplemente se trate de un hobby. Además de infinidad de aplicaciones para nuestro teléfono, no nos olvidemos de que en España contamos con la agencia estatal de meteorología y de que en su página de internet (www.aemet.es) tenemos toda la información posible del tiempo que nos hará antes de nuestra escapada al campo.