Guardias civiles denuncian que Tráfico invierte en radares mientras les deja sin medios

AEGC considera que sólo se busca la recaudación en detrimento de la seguridad vial

Control de tráfico
Patrulla de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. EFE/Marcial GuillénMarcial GuillénEFE

La Dirección General de Tráfico (DGT) da prioridad a la inversión en radares, con ánimo recaudatorio, y no en dotar de medios a los agentes de la Guardia Civil que, a la postre, son los encargados de la seguridad vial. Según denuncia la Asociación Española de la Guardia Civil (AEGC), se da la ciercunstancia de que los agentes no disponen de las pruebas suficientes para hacer los test de alcoholemia y drogas; y los pocos que tienen los deben destinar a los casos auténticamente graves en los que se ha puesto en riesgo la seguridad vial. “Frente a ello, la política de inversiones de la DGT apuesta por la compra de radares y otro material similar dejando a un lado a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC)”.

“Para AEGC es inadmisible este abandono, que se ha traducido en una reducción el presupuesto hasta tal punto de que la ATGC tiene vehículos, tanto de dos como de cuatro ruedas, parados en los destacamentos simplemente por sufrir averías, que no superan en un gran número de casos los 100€, vehículos, con los neumáticos desgastados o pinchados”, subraya.

“Una de las consecuencias para la ATGC de la política llevada a cabo por la DGT es que ninguna de las medidas adoptadas por han surtido el efecto deseado, ya que, tanto el número de siniestros viales, como de fallecidos. están aumentando, así́ como el número de sanciones por exceso de velocidad. Esto significa que la inversión en radares (en lugar de aumentar el presupuesto de la ATGC) es una equivocación”. “Se da prioridad a la recaudación mediante las sanciones que se imponen con los radares, ofreciendo una imagen pésima de la DGT, a la vez que se perjudica directamente la propia imagen de la ATGC”.

“La mejor inversión es aquella destinada a salvar vidas, a través del trabajo de los agentes reduciendo la siniestralidad, y no a la mera recaudación económica que se esconde bajo el pretexto de invertir en seguridad con la compra de radares; además, se demuestra que no es el camino a seguir”, concluyen.