Sobrevive más de 10 años con una tenia alojada en el cerebro

La mujer tenía fuertes migrañas y ningún medicamento lograba aliviarlas. Los médicos hicieron el sorpresivo descubrimiento durante la cirugía

Una mujer australiana de 25 años, llevaba los últimos 7 sufriendo unas terribles jaquecas que no se le quitaban con nada. Tenía estos episodios dos o tres veces al mes y la dejaban incapacitada para hacer su vida normal. Ninguno de los fármacos que le recetaban lograba atenuar ese intenso dolor.

Pero el último episodio fue más intenso si cabe que los anteriores. A los fuertes dolores de cabeza, se unió otro síntoma alarmante la visión borrosa. Los médicos decidieron hacerle una resonancia magnética del cerebro y vieron que tenía una mancha que parecía un tumor.

Prepararon de inmediato la cirugía y cuando abrieron el cerebro y accedieron a lo que supuestamente era una masa cancerígena pero se sorprendieron al ver que en realidad se trataba de un quiste lleno de larvas de tenia que estaban viviendo en su cerebro y que según los cálculos médicos podían llevar más de una década alojadas en su cabeza.

Un nuevo estudio sobre el caso publicado el pasado 21 de septiembre por la revista “The American Journal of Tropical Medicine and Hygiene” mostró que los dolores estaban provocados por las larvas de la tenia que ocupaban espacio en su cerebro. La enfermedad se conoce como neuocisticercosis y puede provocar síntomas neurológicos. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud, la neurocisticercosis es la principal causa de epilepsia en adultos a nivel mundial.

El riesgo de sufrir una infección de estas características es muy bajo y se suele dar cuando alguien ingirió de forma accidental huevos de tenia liberados de un portador. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) norteamericanos, la mayoría de las personas que padecen la infección parasitaria han ingerido huevos que se encuentran en las heces de una persona que tiene una tenia intestinal.

La mujer, que trabajaba como barista, nunca había viajado al extranjero, por lo que este es el primer caso nativo de la enfermedad que se da Australia, según el estudio. Los casos registrados con anterioridad afectaban a inmigrantes o a nacionales que habían viajado o residido en regiones donde la enfermedad es endémica, como África, Asia y América Latina.

La paciente se recuperó totalmente después de la cirugía y no precisó ningún tratamiento adicional tras la cirugía.

Las tenias pueden vivir en los intestinos de una persona y causar una infección conocida como teniasis. El parásito se transmite comúnmente cuando una persona come carne de cerdo poco cocida o entra en contacto con alimentos, agua y suelo contaminados con huevos de tenia.

Los médicos recomiendan que la carne se cocine a una temperatura segura, que se laven las manos con jabón antes de comer y que sólo se consuman alimentos que hayan sido cocinados en condiciones sanitarias.