Una mujer holandesa muere tras infectarse por segunda vez

Dos meses después de enfermar de coronavirus y de haberse recuperado volvió a dar positivo y falleció en dos semanas

«Estimado editor. Sabemos que conocer la frecuencia y el curso natural de las reinfecciones es importante para las estrategias de control de SARS-CoV-2 y por ello nos dirigimos a usted». Así comienza la carta enviada por Marlies Mulder y otros 8 expertos de la Universidad de Maastricht (Holanda), al responsable de la editorial Oxford University Press, especializada en artículos científicos. En ella se explica que teniendo en cuenta que un estudio previo había detectado un caso de reinfección por SARS-CoV-2 en un paciente de 33 años de Hong Kong, la información que ellos tenían podían resultar relevante. Se trataba del caso de una mujer holandesa de 89 años de edad con reinfección pues casi dos meses después de dar positivo por covid-19 y de haberse recuperado, volvió a dar positivo y falleció dos semanas después.

Hasta ahora se habían dado apenas 23 casos de reinfección, el primero de ellos en agosto, y todos ellos habían experimentado síntomas más leves que en la infección inicial. ¿Qué ocurrió en este caso en particular? La paciente dio positivo por primera vez a principios de este año y fue dada de alta después de cinco días. La mujer sufría de macroglobulinemia de Waldenström, un tipo de cáncer de células blancas muy raro.

Dos meses después de ser dada de alta regresó a sus sesiones de quimioterapia y a los dos días regresó la fiebre, la tos y la falta de aire. Se le realizaron análisis de sangre y dio positivo para la covid-19 y no mostraba anticuerpos. A las tres semanas falleció.

Aquí comienzan las preguntas. ¿Era un caso de reinfección o no se había recuperado? De acuerdo con el equipo liderado por Mulder «el genoma de ambos virus se comparó y ambas cepas eran diferentes». Teniendo en cuenta la tasa de mutación del virus y el tiempo que transcurrió entre ambos episodios, los autores señalan que la hipótesis más razonable es que se hubiera infectado por segunda vez.

Otra pregunta es: ¿por qué esta segunda infección fue fatal cuando en la mayoría de los casos resultó leve? En primera instancia tenía 89 años y un tipo de cáncer agresivo, de modo que se encontraba claramente en una población de riesgo. Su sistema inmunitario estaba deprimido debido a la quimioterapia reciente, lo que habría sido un factor que contribuyó también.

Y, finalmente, ¿qué sabemos de las reinfecciones? Primero que son extremadamente raras, al menos por ahora, ya que ha pasado muy poco tiempo. Se han diagnosticado más de 20 millones de personas positivas por coronavirus y apenas 23 reinfectados. Lo que sabemos por ahora, según el estudio enviado a Oxford Press, es que «las reinfecciones por SARS-CoV-2 se pueden producir una vez que disminuyen los anticuerpos y la inmunidad disminuye. Aunque un estudio de población reciente en Islandia ha demostrado que los anticuerpos contra el SARS-CoV-2 no disminuyen dentro de los 4 meses posteriores a la infección, sí se observaron reinfecciones por otros coronavirus estacionales».

La gravedad de otras reinfecciones indica que el sistema inmunitario tiene la suficiente memoria, aún 6 meses después, como para que los síntomas sean leves o el paciente sea asintomático. Sí, es cierto quedan muchas incógnitas por resolver y los casos de reinfección no se encuentran en este momento entre las prioridades ya que son tan poco frecuentes y ha pasado tan poco tiempo desde que hemos conocido el virus que su incidencia es mínima. Los científicos todavía están analizando la conducta de este nuevo virus, su tasa de contagio, mortandad, sus puntos débiles, sus mutaciones e intentando desarrollar una vacuna. Y en todo este panorama de conocimiento adquirido, lo que se aprenda sin duda podrá aplicarse a reinfecciones.

Para avivar este debate, ayer se publicó en «Science Immunology» que los anticuerpos del coronavirus pueden durar al menos tres meses después de que una persona se infecte con el virus que causa la covid. Los investigadores del Instituto de Investigación Lunenfeld-Tanenbaum de Sinai Health y de la Facultad de Medicina Temerty de la Universidad de Toronto utilizaron muestras de saliva y de sangre de pacientes infectados para medir y comparar los niveles de anticuerpos durante más de tres meses después de la aparición de los síntomas. Según recoge Ep, descubrieron que los anticuerpos de la clase IgG que se unen a la proteína de punta del SARS-CoV-2 son detectables durante al menos 115 días, lo que representa el intervalo de tiempo más largo medido.

El informe es también el primero en mostrar que estos anticuerpos también pueden ser detectados en la saliva. «Nuestro estudio muestra que los anticuerpos IgG contra la proteína punta del virus son relativamente duraderos tanto en la sangre como en la saliva. Y también sugiere que la saliva podría servir como alternativa para las pruebas de anticuerpos. Aunque la saliva no es tan sensible como el suero, es fácil de recolectar», explica Jennifer Gommerman, profesora de Inmunología de la Universidad de Toronto. La mayoría de las personas que se recuperan de covid-19 desarrollan en su sangre agentes inmunes llamados anticuerpos específicos para el virus.

Estos anticuerpos resultan útiles para indicar quién ha sido infectado, sin importar si tuvo o no algunos síntomas.