La Covid, una excusa más para tener un amante

La ansiedad, el miedo o el aburrimiento han llevado a buscar relaciones fuera del matrimonio durante la pandemia, que se han visto facilitadas por los avances tecnológicos

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Un estudio de una red social de parejas ha investigado el matrimonio y la infidelidad durante la epidemiaDreamstimeDreamstime

Aunque en un primer momento podría parecer que el confinamiento y la reducción de las relaciones sociales a causa de la pandemia de COVID-19 habrían puesto en un aprieto a las infidelidades extramatrimoniales, parece que nada más lejos de la realidad. Un estudio elaborado a través de encuestas por Ashley Madison, una red social de parejas en línea que se dirige fundamentalmente a personas que ya tienen una relación, ha sacado a la luz lo que estos meses han supuesto para el matrimonio y la monogamia.

El hecho de pasar más tiempo en casa podría llevar a pensar en más encuentros sexuales de las parejas casadas, el 58% de los que tienen citas extramatrimoniales aseguran que su cónyuge no inició ningún tipo de acercamiento en este sentido durante la cuarentena. Así, el 75% de los infieles aseguró tener menos relaciones sexuales de lo habitual o ninguna con su cónyuge, y para el 27% esta fue la parte más dura del confinamiento, solo superada por el aislamiento de la familia y amigos (28%).

Otro de los aspectos que han tenido en cuenta las personas que buscan una relación fuera del matrimonio es la incomodidad e incertidumbre provocadas por la epidemia, que hace difícil mantener el talante positivo. Durante el confinamiento, los infieles españoles declararon sentir ansiedad (28%), preocupación y miedo (28%), frustración y rabia (28%), aunque también aburrimiento (24%). Un mayoritario 96% de los usuarios de esta red social estaban interesados en encontrar y mantener relaciones externas al principio del confinamiento. Así, tener una aventura extramatrimonial durante la pandemia fue considerado una gran distracción (31%), algo que anhelar (19%) y algo que permite mantener la sensación de normalidad (13%). Incluso el 93% de los usuarios españoles opinan que la infidelidad es una forma fiable de cuidado personal.

El confinamiento no supuso un obstáculo para tener un amante, ya que la tecnología actual permite este tipo de práctica, gracias a los mensajes de texto, la intimidad en las llamadas que proporciona el móvil o los videochats. Excusas típicas como “voy a un viaje de trabajo”, “me voy de copas con los amigos” o “trabajo esta tarde” se han visto sustituidas ahora por “estoy trabajando” (36%), “tengo una llamada con amigos” (18%), “necesito tiempo para mí” (12%) o “voy a comprar” (9%). Aunque la mayoría de las infidelidades se han vuelto virtuales, muchos han decidido seguir con ellas en persona, aunque con precauciones. De este modo, el 75% señala que serán más selectivos para quedar en persona y el 68% se ha apuntado a la creatividad para citas sin contacto físico. Además, el 53% limitará los contactos extramatrimoniales a una persona hasta que se encuentre una vacuna y el 53% no tendrá relaciones sexuales con amantes previas a la COVID. Los lugares preferidos son hoteles (45%), domicilio (36%) y la playa (9%).

Sin embargo, a pesar de la tensión con el cónyuge vivida durante estos meses y que hayan aumentado de forma importante las consultas sobre separaciones según la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA), solo el 1% de los usuarios de Ashley Madison se planteaban dejar a su cónyuge, y lo atribuían a la infidelidad, porque el 52% se sintió deseado, el 41% se sintió sexual y el 41% excitado. Pero, además, dio seguridad (28%), el 21% se sintió apreciado, el 17% aliviado y el 14% relajado.

Si algo ha provocado la pandemia es que ha cambiado nuestra forma de interactuar con los demás y nos ha vuelto más cuidados respecto a con quién nos relacionamos. Por eso, esa socialización selectiva nos lleva a pensar en qué necesitamos y quién puede dárnoslo. “En tiempos de pandemia está siendo el amante el que está cubriendo y atendiendo las necesidades afectivas y sexuales de muchos, y no la pareja”, asegura a este respecto Lara Ferreiro, psicóloga experta en sexualidad y terapias de pareja.