Spam telefónico: cómo conseguir que dejen de llamarme números comerciales

La mejor opción para el consumidor es apuntarse en la Lista Robinson para dejar de recibir las molestas llamadas comerciales

Un hombre maneja un teléfono móvilLa Razón

Suena el teléfono de casa, lo coges y es un número a través del cual intentan venderte algo. Cuelgas. Al rato vuelve a sonar el teléfono, lo coges y es una llamada robotizada, también con fines comerciales. Cuelgas de nuevo. Ahora suena tu teléfono móvil: es otra empresa que busca que contrates algún servicio. Vuelves a colgar.

En eso consiste el spam telefónico, que son las llamadas a teléfonos fijos o móviles con fines comerciales. Lo más característico del spam telefónico es la reiteración e insistencia de las llamadas, que puede llegar a causar molestia en la persona que las recibe, incluso llegando en algún caso a tratarse de situaciones de acoso. El spam telefónico también se produce a través de los SMS reiterados que nos llegan al móvil que provienen de una determinada compañía.

Existen fórmulas para luchar contra el spam telefónico. La primera es pedir que no llame más a la empresa que nos quiere vender un producto determinado, aunque esto en muy poca ocasiones acaba materializándose. Otra posible solución es preguntar a la empresa si tiene algún sistema para rechazar el uso de tus datos con fines publicitarios.

En cualquier caso, el mejor remedio, que recomiendan organizaciones como la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) o Consumo Responde, es inscribirse en la Lista Robinson, un servicio de exclusión publicitaria a disposición de los consumidores que tiene como objetivo disminuir la publicidad que éstos reciben.

La Lista Robinson está gestionado por la Asociación Española de Economía Digital, es gratuita y en ella se apuntan quienes no quieren recibir publicidad. Además, hay que indicar por qué medios no quieres recibir publicidad, ya sea por teléfono, correo postal, correo electrónico o SMS/MMS.

La OCU explica en su página web que la Lista Robinson “te protege de las entidades con las que nunca has tenido relación” y, en el caso de tratarse de llamadas de una compañía en la que “tienes o tuviste un contrato”, hay que contactar directamente con dicha empresa “para exigirles” que dejen de enviar publicidad. También añade que “tienen que pasar 3 meses” desde el momento en que te apuntas en la Lista Robinson “para que empiece a hacer efecto”.

Dicha organización también explica que, según el Texto Refundido de Defensa de Consumidores y Usuarios, estas llamadas telefónicas solo pueden realizarse entre las 9 de la mañana y las 21 de la noche y nunca en festivos, ni en fines de semana.