La enfermería entra en guerra con las farmacias por su “voracidad lucrativa” al hacer test de la Covid-19

Pide a los centros de salud que no les deriven a los ciudadanos porque se “descapitaliza” la Sanidad pública

Farmacia que participa en la realización de test de antígenos en la Comunidad de Madrid
Farmacia que participa en la realización de test de antígenos en la Comunidad de MadridCOMUNIDAD DE MADRID COMUNIDAD DE MADRID

La Mesa de la Profesión Enfermera, integrada por el Consejo General de Enfermería y el Sindicato de Enfermería, ha decidido entrar en guerra contra las farmacias por los test de la Covid. En concreto, va a realizar un seguimiento pormenorizado de las boticas que han empezado a realizar pruebas diagnósticas para la detección de la enfermedad en la Comunidad de Madrid para comprobar que se cumplen los requisitos establecidos por el Ministerio de Sanidad. Según anuncia en un comunicado, “en caso de constatar algún incumplimiento, emprenderá las acciones legales pertinentes para acabar con una actividad que pone en riesgo la seguridad y salud de las personas que acuden a estos establecimientos comerciales”.

La Mesa mantiene su “absoluto rechazo” a la realización de estas pruebas en las oficinas privadas de farmacia y recuerda que la Estrategia de Detección Precoz, Vigilancia y Control de la Covid de la Covid-19 del Ministerio de Sanidad expone los estudios de cribado podrán considerarse en determinadas situaciones de alta tasa de transmisión en un área geográfica determinada o en la población diana del cribado, y sólo se emplearán las pruebas rápidas de detección si los recursos de PCR estuvieran limitados. A juicio de la Mesa, “las oficinas privadas de farmacia no reúnen en absoluto las condiciones adecuadas de seguridad para garantizar la protección de los ciudadanos a los que se pudiera realizar este tipo de pruebas, así como la del resto de clientes que acuden a adquirir un fármaco o cualquier otro producto de los que se encuentran a la venta, e incluso la de los propios trabajadores”.

“Dado que las personas que se van a realizar una prueba en una oficina de farmacia deben haber sido derivados previamente desde un centro de salud, la Mesa insta a los profesionales sanitarios que trabajan en estos centros de la sanidad pública que no lo hagan al tratarse de una práctica lucrativa de los empresarios farmacéuticos que conlleva una clara privatización y descapitalización de la sanidad pública”. La enfermería denuncia “la voracidad lucrativa sin límites” de los responsables del Colegio de Farmacéuticos de Madrid, que ya han propuesto también poder vender de manera indiscriminada los test al conjunto de la ciudadanía, además de poder realizar otras actuaciones asistenciales destinadas a los enfermos crónicos o pluripatológicos”.