Lidia Falcón:“Detrás de la ideología queer hay un negocio inmenso”

La fundadora del Partido Feminista en España afirma que la teoría que sostiene la Ley Trans no es más que una “ficción fantasiosa” promovida por un movimiento que, “ni es un colectivo, ni es minoritario”.

La fundadora del Partido Feminista en España afirma que la teoría que sostiene la Ley Trans no es más que una “ficción fantasiosa” promovida por un movimiento que, “ni es un colectivo, ni es minoritario”.
La fundadora del Partido Feminista en España afirma que la teoría que sostiene la Ley Trans no es más que una “ficción fantasiosa” promovida por un movimiento que, “ni es un colectivo, ni es minoritario”. FOTO: JGF La Razón

La Ley que ultima Unidas Podemos ha levantado ampollas entre el sector más serio del feminismo, el de las activistas que hicieron posible hitos como el Pacto contra la Violencia de Genero y que han dedicados sus vidas y carreras políticas a luchar por la igualdad real. Es el caso de Lidia Falcón y Ángeles Álvarez, entre muchas otras, que observan perplejas como se usa al colectivo transgénero como “caballo de Troya” para eliminar jurídicamente las categorías sexuales. “Me indigna y me fastidia que me tomen el pelo, y eso es lo que hacen los activistas y representantes del ‘colectivo minoritario’ que está detrás de esta ley, que ni es un colectivo, ni es minoritario. ¿O acaso podría un colectivo oprimido movilizar a la opinión pública a nivel internacional como lo está haciendo este?”, señala Falcón. “No se engañen, detrás de esta ideología hay un negocio inmenso, manejado por el patriarcado y el capitalismo”.

“Lo que defiende esta ley es una ficción fantasiosa- prosigue- una absoluta distopía en la que el sexo es intercambiable a voluntad. Con el simple hecho de manifestar tu deseo de ser mujer o hombre, el estado pone a tu servicio las instituciones para que puedas hacerlo realidad. Perdonen, señores, pero es que el sexo es una construcción genética que no se puede cambiar”, explica. “Y no solo eso, sino que contempla sancionar a todos aquellos que opinen en contra o que no lo acepten y lo expresen públicamente. ¿Pero qué clase de disparate es este?”.

Un tema que le preocupa sobremanera es la desprotección en la que deja a los menores. “El tratamiento hormonal a niños sanos prepúberes no está siendo estudiado con rigor en sus efectos patológicos a largo plazo, lo cual representa una vulneración de los derechos de la infancia”, añade. “No entiendo porque los colectivos profesionales (de médicos, cirujanos estéticos, psicólogos, psiquiatras) no están reaccionado y posicionándose en contra de esto, desde aquí hago un llamamiento para que lo hagan”, concluye.

Ángeles Álvarez: “¿Para quién legisla esta ley?

La exdiputada de PSOE y emblema histórico del feminismo pone el foco en las consecuencias que esta ley puede tener para los derechos de las mujeres. “Este debate no va de que estemos en contra de los derechos de los transexuales, va de que no queremos aceptar que se apruebe algo, sin que medie debate social alguno, que suponga el borrado del sexo como categoría jurídica”, señala Ángeles. “Y no es un capricho, es que la desaparición de la distinción por sexo tiene importantes implicaciones en ámbitos esenciales, como la educación, la estadística, la infancia, el deporte, la salud... ¿en qué contexto aceptamos que el derecho de unos pocos pueda ir más allá de la libertad de los demás?”, se pregunta. También señala que esta ley legisla para “un sujeto nuevo, creado ad hoc, que define su género a voluntad, en función de cómo se comporta y de cómo se siente, y que no tiene que mostrar ningún compromiso ni permanencia en su elección. Hoy puede ser hombre, dentro de un tiempo, mujer, y luego, quizá, ninguno de los dos”.

El lobby del generismo queer

Como toda ideología que se precie, el generismo queer (también llamado posfeminismo de género) necesita de un grupo de presión que consiga poner a su favor a la opinión pública y materializar en logros las demandas sociales que persiguen. El cronista James Kirkup, director de la Social Market Foundation y ex editor político de The Scotsman y The Daily Telegraph estudio cuales eran las estrategias de este lobby que ha convertido un debate que se desarrollaba en el ámbito reducido de pequeñas organizaciones y asociaciones, en un asunto mainstream a nivel internacional. En el amplio documento que publicó sobre este tema, el periodista plantea lo siguiente: “Mi apuesta es que la mayoría de las personas no conocen a ninguna persona trans y no han desarrollado puntos de vista sobre cómo debería evolucionar la ley con respecto a su estado. Entonces, la pregunta es: ¿cómo organizaciones con presupuestos pequeños y recursos limitados han logrado un éxito tan sorprendente, no solo en el Reino Unido sino en otros lugares?”.

En su investigación, Kirkup consiguió desgranar cual había sido la inspiración de esta ideología para construir una estrategia bien cimentada para conseguir colocar la ideología de la autodeterminación de género en la agenda mundial, “colándola por la puerta de atrás”. Entre las herramientas para dar legitimidad a demandas como la de que los menores no tuvieran que contar con la aprobación de padres o tutores para transitar al “género sentido”, se encuentra un documento elaborado por Dentons, que dice ser la firma de abogados más grande del mundo; la Fundación Thomson Reuters, un satélite del viejo gigante mediático, que parece dedicado a la política de identidad de diversos tipos; y la Organización Internacional de Jóvenes y Estudiantes Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero, Queer e Intersex (IGLYO). “Este es un manual para grupos de presión que desean eliminar el consentimiento de los padres sobre aspectos importantes de la vida de los niños. Un manual escrito por una firma de abogados internacional y respaldado por una de las fundaciones caritativas más grandes del mundo”, señala Kirkup.

Tasia Aránguez
Tasia Aránguez FOTO: Tasia Aránguez

Tasia Aranguez es profesora de Filosofía y jurista, y trabaja para la Alianza contra el borrado de las mujeres, una de las organizaciones más críticas con la Ley Trans. Ha analizado minuciosamente las legislaciones que se han ido aprobando en los distintos países, y las que se han aprobado en España en distintas CC.AA y explica a LA RAZÓN, cuales son las estrategias que utiliza este grupo de presión y como se reflejan en la propuesta del Ministerio de Igualdad. “Detrás de la redacción de esta ley están las mismas personas que han diseñado las de otros países. Se trata de un grupo de 8 o 10 personas encargadas de definir y repetir estos conceptos en unos y otros textos. Son calcos unos de otros. Literalmente un corta-pega”. “En el caso de la Ley Trans, se han presentado dos borradores al mismo tiempo, este y el de la Ley LGTBI, con el objetivo de que uno sirva de conejillo de indias, y el otro sea el que se salve de la crítica. Ambas leyes son idénticas y contienen las mismas nociones al respeto al principio de libre determinación del género. Por otro lado, se han servido de aprobar muchas leyes autonómicas sin llamar la atención y de buscar el litigio estratégico con casos determinados que puedan establecer jurisprudencia en la consecución de sus objetivos”, explica la jurista. A esta última se le denomina estrategia del “pie en la puerta”, una táctica ampliamente estudiada por la psicología social, que implica que si una persona acepta realizar una acción pequeña, posteriormente será más propensa a realizar una acción de mayor índole, una acción que previamente no hubiera realizado.