Los pacientes covid ingresados bajan a la mitad en un mes

Los hospitales pasan de atender a 31.617 enfermos en el pico de la tercera ola a solo 1.163, el mínimo desde agosto de 2020, por las vacunas. La ocupación de las UCI también se desploma

Un paciente enfermo de Coronavirus espera a ser atendido en la UCI del Hospital de Basurto, en Bilbao
Un paciente enfermo de Coronavirus espera a ser atendido en la UCI del Hospital de Basurto, en BilbaoMiguel ToñaEFE

La vacunación masiva contra la Covid-19 está teniendo un impacto casi milagroso en los hospitales públicos de todo el país. En el último mes, la mayoría de ellos se está vaciando de enfermos portadores del virus causante de la pandemia. Tanto, que el número de ingresados por esta patología en las camas de agudos de los centros sanitarios se ha reducido en más de la mitad. El pasado 6 de mayo, a las puertas de la finalización del estado de alarma –materializada el día 9–, las estadísticas recopiladas por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias (CCAES) del Ministerio de Sanidad contabilizaban 8.900 enfermos Covid en los hospitales. El viernes, 4 de junio, la cifra era de sólo 4.135.

Si en mayo representaban el 7,07% de los ingresados por todo tipo de enfermedades, ahora el porcentaje apenas alcanza el 3,33% de las camas ocupadas. Muy lejos de los récords alcanzados en la primera y la tercera ola de la pandemia, cuando los dispositivos sanitarios se saturaron, produciéndose incluso el colapso en varios de ellos, lo que dio lugar a los polémicos triajes o selección de enfermos que podían acceder a las unidades de cuidados intensivos (UCIS).

A principios de febrero, por ejemplo, llegaron a contabilizarse 31.617 enfermos ingresados en camas de agudos en España. La drástica caída, que devuelve a nuestro país a los mínimos contabilizados en agosto de hace un año, afecta también a los infectados cuya situación reviste extrema gravedad al empeorar sus síntomas y que precisan por ello de atención crítica.

En la primera ola, la falta de espacio, personal y dispositivos como respiradores en las UCIS convencionales llevó a los gerentes a ampliar estas zonas sobre la marcha, utilizando para ello las unidades de reanimación –conocidas como REAS– e, incluso, los quirófanos, por ser los lugares con mayor asepsia para utilizarlos como alternativa. El número de ingresados en ellas ha ido acompasado a la evolución del ciclo epidémico, disparándose días después de que los contagios alcanzaran el pico y reduciéndose a medida que estos amainaban por el efecto de las medidas de control de la movilidad y los contactos sociales.

Hace un mes, la cifra de enfermos en estado crítico ingresados en las UCIS ascendía a 2.212, y el nivel de ocupación de estos servicios ultraespecializados por pacientes Covid-19 era del 22,1%. El viernes, el número había caído más de la mitad, registrándose 1.163 personas en esta situación, 1.049 menos que las que había en mayo. La ocupación es ya de un 12,14%.

Ocupación COVID hospitales FOTO: José Luis Montoro

Aunque la responsabilidad de las conductas individuales tiene también peso en estos fuertes descensos, los expertos atribuyen los mismos a la extensión de la inmunización. España ha logrado en los primeros días de junio el hito de inmunizar a diez millones de personas con los dos sueros de Pfizer, Moderna y AstraZeneca o la monodosis de Janssen, y la población «blindada» contra el virus es precisamente la que más recursos había consumido en los más de 15 meses que llevamos de pandemia. Desde el 22 de junio de 2020 hasta la actualidad un 34,4% de los mayores de 90 años infectados han tenido que ser hospitalizados, porcentaje que alcanza el 34,3% en el caso de las personas de entre 80 y 89 años, el 24,1% en el de los que tienen entre 70 y 79 años, y el 14,2% en el de las edades comprendidas entre los 60 y los 69 años, según los datos del Instituto de Salud Carlos III y la Red de Vigilancia Epidemiológica. Todos estos grupos han sido prioritarios en la estrategia de vacunación desplegada desde su inicio, el pasado 27 de diciembre.

Con la ocupación de las UCIS sucede otro tanto, aunque el acceso de los mayores de 90 años a las mismas ha sido muy reducido: apenas un 0,3%. De los 24.719 pacientes que han pasado por ellas en el último año, 20.702 tenían más de 50 años. El descenso de ocupación de camas de agudos del último mes se produce en todas las autonomías.

Por ejemplo, Madrid ha pasado de contabilizar 2.544 enfermos Covid-19 ingresados, a registrar 1.089. En Cataluña, el número ha descendido de 1.785 hasta 665, mientras que en Andalucía ha caído de 1.241 a 758, y en el País Vasco lo ha hecho de 710 a 350. Con respecto a las ocupación de UCIS, Madrid ha pasado de una tasa del 42,74% de enfermos Covid-19 a registrar un porcentaje del 25,85%. Esta comunidad llegó a superar los 1.500 pacientes ingresados en estado crítico en los peores momentos de la pandemia, lo que motivó la apertura primero del hospital de campaña de Ifema y después del Isabel Zendal. Hoy, el número se ha reducido en un tercio, y se sitúa en 310. Cifra todavía alta, pero asumible por la red asistencial de hospitales de la Comunidad.

La segunda autonomía más golpeada en este sentido, Cataluña, ha visto reducido el número hasta 223, y el porcentaje de ocupación es del 17,05%. En La Rioja y Aragón, la tasa de ocupación de UCIS alcanza el 20,75% y el 20%, respectivamente.