Las comunidades se repliegan ante la explosión de la quinta ola

Ante la inacción de Sanidad, los gobiernos regionales toman el mando: la Justicia avala el toque de queda en 32 municipios de la Comunidad Valenciana y Cataluña cierra las actividades a las 00.30

La quinta ola del coronavirus avanza sin control por toda España. La incidencia continúa subiendo y, probablemente, a mayor velocidad de lo que indican los datos. El Ministerio de Sanidad comunicó ayer una incidencia acumulada a 14 días de 368 casos por cada 100.000 habitantes, 52 puntos más respecto al viernes. Pero el dato no refleja ni de lejos la situación real.

Por un lado, «la evolución es probablemente más rápida de lo que se observa», reconoció el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, (CCAES), Fernando Simón. Por otro, hay que tener en cuenta que dos comunidades no pudieron actualizar sus datos, por lo que, con toda seguridad la incidencia ya roce o incluso esté por encima de los 400 casos por 100.000.

Es cierto que esta quinta ola es muy distinta a las anteriores. Pese a que la tasa de contagios está totalmente disparada, las altas coberturas de vacunación (el 59% tiene una dosis y casi el 46% la pauta completa) mantiene a los hospitales destensionados. Pero hay que tener en cuenta que muchos jóvenes todavía no están vacunados. El proceso está iniciándose ahora en ellos (solo el 17% de los veinteañeros tiene la primera dosis) y aunque el impacto de la enfermedad en este grupo es leve, un pequeño porcentaje acaba en los hospitales.

«En los jóvenes de 20 años, la probabilidad es que 1 de cada 100 acabe ingresado, y entre 2 y 3 en los treintañeros. Los porcentajes no son exagerados, pero cuando incrementan las infecciones, al final, el número de hospitalizados, aunque proporcionalmente no sea excesivo, en números brutos sí es importante», advirtió el director del CCAES. A esto hay que sumar ese 10% de población vacunada que no consigue lograr la inmunidad y es susceptible de contagiarse y de desarrollar cuadros graves de Covid. De hecho, la ocupación de enfermos Covid en UCI ha crecido del 6,8% al 7,8% en la última semana.

La letalidad continúa en niveles bajos, pero la quinta ola sí está resintiendo ya la Atención Primaria y está empezando a notarse en los hospitales muy tímidamente. No obstante, Sanidad dejó claro que no se consensuará un plan de medidas coordinadas para contener esta oleada. Por eso, las comunidades han tenido que tomar las riendas.

Incidencia por comunidades
Incidencia por comunidades FOTO: Teresa Gallardo

En la Comunidad Valenciana el TSJV ha avalado el toque de queda en los municipios con mayor incidencia, así como la limitación de las reuniones a un máximo de 10 personas. En total, serán 32 los municipios de más de 5.000 habitantes en los que se aplicará el toque de queda entre la 1.00 y las 6.00. El auto alude a la expansión de la variante Delta del coronavirus, el crecimiento exponencial de contagios, el aumento de las hospitalizaciones y la «situación cercana al colapso que se está ya produciendo en los centros de atención primaria».

El Gobierno valenciano decidió, el pasado jueves, dar un paso atrás en la desescalada y endurecer las medidas de protección contra el virus ante la subida en el número de contagios, que han alcanzado máximos que no se registraban desde el pasado mes de febrero. Ayer, se notificaron en esta comunidad 2.855 casos nuevos de coronavirus, lo que supone 1.074 contagios más que los registrados el pasado domingo.

Cataluña también ha decido dar un paso atrás en la desescalada ante el incremento incontrolado de la transmisión. La comunidad catalana abandera la quinta ola en España con más de 42.000 nuevos casos en la última semana, lo que equivale a unas 6.000 nuevas infecciones diarias. El incremento exponencial de los contagios está repercutiendo ya en la presión hospitalaria: ya son 980 personas las ingresadas, 104 más que el domingo. De ellas, 182 requieren de cuidados, lo que supone 22 más que en la víspera.

Por eso, la Generalitat anunció un paquete de medidas para frenar el avance del virus: limitará las reuniones entre no convivientes a un máximo de diez personas y no permitirá extender las actividades culturales o de restauración más allá de las doce y media. La pasada semana ya se había limitado el ocio nocturno a espacios abiertos. Asimismo, el Gobierno catalán conmina a los ayuntamientos a impedir el acceso a parques y playas entre las doce y media de la noche y las seis de la madrugada. El Govern necesitará el aval de la Justicia para imponer estas restricciones, lo que imposibilita detallar todavía cuándo entrarán en vigor.

Otros territorios también han anunciado medidas. Cantabria anunciará hoy nuevas restricciones tras registrar incidencias que no se veían desde hace siete meses. Tenerife está a la espera de que la Justicia avale el toque de queda. También Conil quiere limitar la movilidad nocturna para evitar el cierre en el verano.