Dolor de garganta en niños: ¿Qué lo puede provocar? ¿Se necesita tomar antibiótico?

Resolvemos todas las dudas sobre esta afección habitual entre los más pequeños durante el invierno. Además, existen alimentos y remedios naturales que pueden ayudar a suavizar los síntomas y acelerar la recuperación. Toma nota

Un doctor examina la garganta de una niña
Un doctor examina la garganta de una niña FOTO: Odilon Dimier ©GTRESONLINE

El dolor de garganta siempre ha estado ahí, independientemente de la pandemia de Covid-19 que estamos viviendo. Es bastante habitual entre los niños durante el invierno y trae más de un dolor de cabeza a los padres, que no saben en muchos casos cómo manejarse en esta situación. Suele producirse por infecciones de la garganta causadas por virus o bacterias.

De hecho, la faringitis, al igual que cualquier otra enfermedad de la vía aérea superior, es una de las enfermedades más frecuentes entre los niños y los adultos, dado que es una vía de entrada a nuestro organismo, según aclara la doctora Clara Requena, pediatra de Quirónsalud Valencia.

Eso sí, la especialista aconseja que, en estos tiempos de pandemia, siempre conviene consultar con el pediatra si el niño presenta dolor de garganta, asociado a fiebre alta, vómitos o dolor de cabeza; si el dolor de garganta persiste más de dos o tres días; en caso de que al niño le cueste respirar; o si el niño lleva muchas horas sin comer.

En concreto, indica que la faringitis es una inflamación aguda o crónica de la faringe que puede ser debida a varias causas: las faringitis agudas son siempre infecciosas, pero otros agentes como el frío y la humedad pueden ser responsables de debilitar nuestras defensas y de hacer que las infecciones ganen la batalla al sistema inmunológico de los niños.

“Los dolores de garganta son comunes entre los más pequeños de la casa. Estas molestias son causa de la infección e inflamación de la mucosa de la faringe. La faringitis en niños suele provocar dolor de garganta, su síntoma principal, así como malestar general y fiebre”, remarca la especialista.

Tratar la faringitis aguda, la más frecuente

En este contexto, subraya que la principal causa de las faringitis agudas son las infecciones, siendo los virus los responsables principales, y provocando el 70-90% de los procesos, leves en su mayoría, y que se resuelven por sí mismos sin precisar tratamiento en menos de 7 días.

La segunda causa principal son las bacterias, destacando el estreptococo del grupo A entre ellas, como causa mayoritaria, según apunta: “Esta bacteria suele afectar también a las amígdalas que se encuentran en la orofaringe provocando las famosas amígdalas con pus o las faringoamigdalitis estreptocócicas”.

Los hongos, también, pueden producir faringitis aguda, pero son muy poco frecuentes en los individuos sanos, según precisa la pediatra de Quirónsalud Valencia. Por otro lado, recuerda el caso de la faringitis crónica, un proceso inflamatorio o irritativo de larga evolución, generalmente sin causa infecciosa, y que se puede producir por el reflujo gastroesofágico, el humo del tabaco, o los agentes químicos, por ejemplo.

En el caso de las faringitis víricas la doctora Requena añade que estos cuadros se suelen acompañar de dolor de garganta pero también de mucosidad o de congestión nasal, de tos, de dolor de cabeza, de ronquera, de algunas décimas de fiebre (febrícula: temperatura comprendida entre 37.5-38ºC), o de dolores musculares.

Al mirar directamente sobre la faringe dice que se puede ver un enrojecimiento de la garganta, acompañado o no de placas de pus. “La presencia de pus en las amígdalas puede ocurrir tanto si la causa es un virus como una bacteria”, precisa.

Con respecto a las faringitis de origen bacteriano, la especialista de Quirónsalud Valencia indica que los síntomas habituales son fiebre alta, escalofríos, dolores musculares y de articulaciones, dificultad para tragar, inflamación de los ganglios del cuello, exudado (pus) en las amígdalas, entre otros.

¿Se necesita antibiótico?

Una de las consultas más frecuentes de las madres es si el pequeño necesitará antibiótico para aliviar los dolores y bajar la inflamación de la faringitis en su hijo, según reconoce la especialista, puntualizando que el uso de los antibióticos dependerá de la causa.

“Los antibióticos únicamente curan las infecciones causadas por bacterias. Dado que la gran mayoría de faringitis agudas estarán causadas por virus, los antibióticos no serán efectivos, y el mal uso y abuso de ellos sólo conllevarán la aparición de resistencias bacterianas en el futuro (y que los antibióticos dejen de funcionar) y el desequilibrio de la flora intestinal del pequeño”, comenta la doctora.

Por tanto, y dado que el tratamiento habitual de las faringitis se centra en aliviar los síntomas relacionados con la faringitis, la doctora Requena recomienda aplicar las medidas de confort habituales como tomar analgésicos para la fiebre y el dolor, realizar reposo, fomentar la ingesta de líquidos, así como mantener una buena alimentación. “Estos serán nuestros mejores aliados para afrontar estos procesos”, clarifica la pediatra de Quirónsalud.

Sin embargo, cuando se trata de una infección de tipo bacteriano, el médico puede indicar antibióticos para acelerar el proceso de recuperación y evitar complicaciones asociadas a la infección de la faringe, reconoce.

Alimentos y remedios naturales para suavizar los síntomas

A su vez, resalta que cuando el pequeño empiece a notar molestias, se puede echar mano de algunos alimentos y remedios naturales que podrán ayudarnos a suavizar los síntomas y acelerar un poco la recuperación:

- El regaliz tiene propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias y reparadoras de la mucosa de la garganta; pero las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia o con hipertensión deberán limitar su uso por posibles efectos secundarios.

- Alimentos ricos en vitamina A porque protegen a las membranas mucosas de la garganta y ayuda a su defensa ante agentes infecciosos: la zanahoria, los grelos, espinacas, boniato o quesos curados entre otros.

- La miel tiene efectos antimicrobianos siendo muy útil para combatir las infecciones, pero a partir de los 12 meses por el riesgo de botulismo en los pequeños.

- Alimentos ricos en vitamina C (kiwi, fresas, cítricos o tomate) pues activan el sistema inmune y ayudan a combatir los radicales libres.

- Las manzanas tienen propiedades bactericidas y emolientes para suavizar la garganta.

- Alimentos ricos en omega-3 ya que tienen un importante antiinflamatorio.