Los serios peligros de infectarse con Ómicron de forma voluntaria

El hastío, el cansancio mental, la levedad de la mayoría de los casos, la vacunación y la fortaleza del sistema sanitario hace que muchas personas a busquen contagiarse y pasar cuanto antes la enfermedad

La relajación de las medidas de protección es una de las medidas tomadas por las personas que han decidido contagiarse voluntariamente para pasar cuanto antes la enfermedad
La relajación de las medidas de protección es una de las medidas tomadas por las personas que han decidido contagiarse voluntariamente para pasar cuanto antes la enfermedad FOTO: PETER NICHOLLS REUTERS

La escalada de contagios de la variante Ómicron desde el pasado mes de diciembre ha sido vertiginosa. La tasa de incidencia se ha disparado por encima de los 3.000 casos por cada 100.000 habitantes y, aunque parece que está comenzando a doblegarse la curva, son muchos los que están convencidos de que “al final lo tendremos que pasar todos”. El alto grado de contagio de esta variante, que ha provocado que más de 600.000 trabajadores estén de baja y que está haciendo estragos en los colegios ha hecho asumir a la población que, tarde o temprano, tendrán que pasar por ello.

Pero hay un porcentaje de las personas que piensan de esta manera que han decidido rebajar su nivel de alerta y de protección porque consideran cuanto antes lo pasen mejor que ya acabará tarde o temprano sufriendo la enfermedad. Además, con las protección de las vacunas y la presencia generalizada de síntomas más leves que en otras olas, prefieren inmunizarse cuanto antes. Si a esto se le suma el hastío y el cansancio psicológico causado por la pandemia y los cambios en los hábitos que ello ha provocado, hace que cada vez sean más los que piensan de esta manera. Porque, además, todavía no hay colapso sanitario como ocurriera en los primeros meses...

Este tipo de personas hacen un uso más relajado de las mascarillas, descuidan la higiene de manos o no mantienen la distancia de seguridad en los lugares públicos.

Sin embargo, las estadísticas oficiales siguen arrojando una cifra de muertos diaria superior a las 200 personas hasta hace pocos días, unos números similares a alguno de los periodos en los que todo el país estaba confinado en casa sin poder salir a no ser que fuera a hacer la compra, deporte o a pasear al perro.

Pero esta decisión puede ser contraproducente y peligrosa para los que la lleven adelante. De momento, hay muchos aspectos que se desconocen de la enfermedad. Uno de ellos son las consecuencias a largo plazo. según explica Eric Topol, profesor de medicina molecular en Scrips Research Ómicron provoca una enfermedad menos severa, pero no más leve. “Es desafortunado que se haya dejado esta impresión, porque aún hay mucha gente que termina en el hospital y muriendo”.

Que el riesgo contagiarse y sufrir consecuencias graves se ha reducido mucho, pero no ha desaparecido. Los expertos en salud alertan de que la enfermedad puede complicarse. Lo que se sabe hasta ahora es que ómicron causa una enfermedad con síntomas más leves, pero eso no es una garantía. “Incluso para aquellos que han recibido la tercera dosis de la vacuna, la enfermedad puede hacerles pasar un muy mal rato”, en opinión de Ashish Jha, decano de la facultad de salud pública de la Universidad de Brown a National Public Radio (NPR).

Otro de los riesgos a los que se enfrentan las personas que decidan contagiarse voluntariamente es que pueden contagiar a personas vulnerables y para este colectivo especialmente la enfermedad sigue siendo bastante peligrosa y traer complicaciones.

Además, siguen produciéndose casos de covid persistente en la población, a pesar de que las infecciones de la sexta ola sean más leves.

Paul Offit, profesor de pediatría en la división de enfermedades infecciosas del Hospital Infantil de Philadelphia, alerta además de que este virus está provocando consecuencias distintas a las de otros virus respiratorios, que están derivando en derrames, ataques al corazón, enfermedades renales o de riñón.

La inmunidad que provoca el contagio no dura eternamente. Según los estudios relacionados hasta ahora, la franja de tiempo es muy larga y puede ser desde tres meses a cinco años. Lo que significa que mucha gente podrá volver a contagiarse a partir de los tres meses de haber superado la enfermedad.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es que a pesar de que os hospitales no están colapsados de momento pero determinados medicamentos escasean. Las dosis de anticuerpos monoclonales, entre los tratamientos más efectivos para prevenir enfermedades graves por covid-19, pero escasean.

Por último, un dato estadístico. Cuantos más contagios se produzcan más posibilidades hay de que el virus mute y dé como resultado una nueva variante, y esto no significa que tenga que ser necesariamente menos grane que las anteriores. Ómicron es la quinta variante del SARS-CoV-2 original y queda por ver si el virus tiene la capacidad para seguir mutando.