Sanidad aprueba el nuevo calendario común de vacunación para 2022

La Comisión de Salud Pública ha dado luz verde al documento, que recoge las recomendaciones generales de inmunización frente a las principales enfermedades

FOTO: La Razón (Custom Credit)

El Ministerio de Sanidad ha informado hoy de los acuerdos alcanzados por la Comisión de Salud Pública. La principal novedad de la reunión con las comunidades autónomas ha sido la aprobación del Calendario Común de Vacunación a lo largo de la vida para el año 2022. En el mismo se recogen las recomendaciones generales de inmunización de la población española, desde el nacimiento hasta la senectud.

Además, también se recoge la pauta vacunal específica de menores y adolescentes (menores de 18 años) con condiciones de riesgo, así como la de los adultos en esa misma situación.

El Calendario Común, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, mantiene las recomendaciones del año anterior acerca de las principales enfermedades que pueden suponer un riesgo para la salud de la población. Estas son algunas de las principales características de cada una de ellas:

Difteria, tétanos, tosferina (Td, dTpa): En personas adultas, se verificará el estado de vacunación previo y se valorará el riesgo individual de tétanos antes de iniciar o completar la pauta de primovacunación. El contacto con los servicios sanitarios se utilizará para revisar el estado de vacunación previo y, en caso necesario, se vacunará hasta completar cinco dosis de Td frente al tétanos. En mujeres embarazadas se administrará una dosis de dTpa en cada embarazo, a partir de la semana 27 gestación, y preferiblemente en esa semana o en la 28.

Sarampión, rubeola y parotiditis (triple vírica-TV-): Este suero está contraindicado en embarazadas y personas inmunodeprimidas. Se considera población de riesgo sin evidencia de tener inmunidad frente a estas enfermedades a: mujeres en edad fértil que no hayan recibido al menos una dosis; enfermos de VIH sin evidencia de inmunidad al sarampión; profesionales sanitarios y estudiantes en centros sanitarios; personas adultas que no hayan recibido 2 dosis de TV y viajeros internacionales.

Hepatitis B: Antes de vacunar a personas con riesgo será necesario realizar marcadores serológicos (para detectar anticuerpos). Se considera que para esta vacuna tendrán esta condición: los enfermos hepáticos crónicos y con alcoholismo crónico; las personas que hayan recibido un trasplante o estén en lista de espera; las personas con síndrome de Down y quienes tengan riesgo de exposición (convivientes con personas enfermas, personas drogodependientes, hombres que tienen sexo con hombres; diagnosticados recientemente de infección de transmisión sexual y personal sanitario).

Varicela: Será necesario realizar pruebas serológicas en adultos que no tengan antecedentes de haber sufrido la enfermedad o tengan dudas. Si la serología es negativa se administrarán 2 dosis de la vacuna con un intermedio de entre 4 a 8 semanas. Haber recibido previamente dos dosis es sinónimo de inmunidad.

La inmunización con este suero está contraindicada en embarazadas y personas con inmunodeficiencias.

Enfermedad meningocócica: Se administrarán dos dosis en personas de grupos de riesgo (personas que padezcan asplenia anatómica o disfunción esplénica grave; aquellas que son tratadas con el fármaco eculizumab; trasplantados de progenitores hematopoyéticos; quienes hayan sufrido con anterioridad enfermedad meningocócica invasora; personal de laboratorio expuesto a la bacteria del meningococo o enfermos de VIH).

Virus del papiloma humano: Se administrará tres dosis a la población de riesgo, tanto hombres como mujeres. En este grupo están: las personas con infección por VIH, hasta los 26 años; los hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, hasta los 26 años; las personas que ejercen la prostitución, hasta los 26 años y mujeres de cualquier edad con tratamiento escisional de cérvix (procedimiento que se realiza cuando se ha detectado una lesión precancerosa de alto riesgo en el cuello del útero).

Gripe: Se dispensará una dosis anual a embarazadas, mayores de 65 años, personas institucionalizadas (en residencias o centros sociosanitarios), adultos con condiciones de riesgo y convivientes y personas que cuidan de otras con situación de riesgo.