Carreteras

¿Cuál es la ruta con más curvas de España?

Se le conoce como la carretera de las 365 curvas y hay que tener mucho cuidado si circulas por ella

Carretera con curvas desde el paso de alta montaña en Transfagarasan, Rumania.
Carretera con curvas desde el paso de alta montaña en Transfagarasan, Rumania.Dreamstime

A lo largo de toda la geografía española existe una gran y extensa red de carreteras por la que puedes circular llegando a destinos que se encuentran a miles de kilómetros de distancia. Tal es el caso, que es una de las más extensas y desarrolladas de Europa, con una longitud total de aproximadamente 165.375km al cierre de 2023.

A lo largo de estas carreteras podemos encontrar un sin fin de peculiaridades, como por ejemplo la estructura radial de Madrid, que tiene diversas carreteras conformadas en forma circular para mejorar la circulación y facilitar la entrada y salida a la capital española.

¿Dónde está la ruta con más curvas de España?

La ruta con más curvas de España es la carretera GC-200, conocida como la “carretera de las 365 curvas”, que une Agaete y La Aldea de San Nicolás en la costa occidental de Gran Canaria. Este tramo de aproximadamente 30 kilómetros ofrece una curva para cada día del año y es famoso tanto por su espectacularidad como por su peligrosidad debido a los acantilados y la ausencia de barreras en ciertos puntos.

La GC-200 discurre entre acantilados que alcanzan hasta 900 metros sobre el mar y es una de las rutas más emblemáticas para los amantes de la conducción y el motociclismo en España.

Hasta 1970 no disponía de elementos de protección, lo que la hacía especialmente peligrosa. A pesar de las mejoras en seguridad, sigue siendo recomendable extremar la precaución por la presencia de curvas cerradas y la posibilidad de desprendimientos.

El peligro de circular por estas carreteras

Circular por carreteras con muchas curvas, como la GC-200 en Gran Canaria, implica varios peligros graves. El principal riesgo es la posibilidad de perder el control del vehículo al afrontar curvas muy cerradas, especialmente si se circula a una velocidad indebida o con falta de experiencia.

Este tipo de carreteras suele atravesar acantilados de gran altura y zonas sin suficiente protección lateral, por lo que una salida de vía puede tener consecuencias fatales. Además, es frecuente encontrar desprendimientos de rocas y tierra que pueden invadir el asfalto de manera imprevista, provocando accidentes graves e incluso mortales.

La visibilidad limitada, el mal estado del firme, y las condiciones meteorológicas cambiantes—como niebla, viento fuerte o lluvia—añaden más riesgo a la conducción. Por todo ello, aún con mejoras en la infraestructura, la presencia de curvas continuas, pendientes pronunciadas y la falta de barreras de seguridad en tramos históricos han hecho que carreteras como la GC-200 hayan acumulado decenas de víctimas en el pasado.

Actualmente, los tramos más peligrosos suelen estar cerrados al tráfico, pero el carácter sinuoso y la geografía siguen suponiendo riesgos altos cuando se circula por rutas similares en España, y exigen máxima atención y prudencia de los conductores.

Otras rutas con muchas curvas

Además, hay otras carreteras en las que también hay que tener cuidado por la cantidad de curvas que ofrece y es que resultan un verdadero peligro o una obra de arte para los amantes del turismo.

  • Carretera Sa Calobra (MA-2141, Mallorca): famosa por sus curvas espectaculares y el “nudo de la corbata”.
  • Costa Brava, C-255: conecta Tossa de Mar y Sant Feliu de Guíxols, también muy reconocida por su gran número de curvas y sus paisajes mediterráneos.

Sin embargo, la más famosa es la anteriormente mencionada GC-200 en Gran Canaria es la carretera más famosa cuando se trata de número de curvas, convirtiéndose en todo un reto y atractivo para conductores experimentados.