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Menos velocidad y más radares

Tras el verano más mortal en las carreteras españolas, con 259 fallecidos, la cifra más alta desde el año 2012, la DGT propone unas soluciones para reducir la siniestralidad que ya desaconsejaron el Consejo de Estado y la Dirección General de Carreteras en 2014

  • La DGT establecerá nuevas medidas para intentar acabar con la sangría de muertes en las carreteras españolas
    La DGT establecerá nuevas medidas para intentar acabar con la sangría de muertes en las carreteras españolas

Tiempo de lectura 4 min.

05 de septiembre de 2018. 06:22h

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Rocío Ruiz.  5/9/2018

«Tenemos un problema con los accidentes en las carreteras secundarias, es decir, en las de sentidos compartidos», alertó ayer el director general de Tráfico, Pere Navarro. Y es que es en estos 150.000 kilómetros de vía en los que se han producido el 77% de los fallecidos este verano en accidente. Mientras, la estadística de muertos sigue registrando un aumento imparable.

Durante los meses de julio y agosto han perdido la vida en las carreteras españolas 259 personas, 34 víctimas mortales más que en el mismo periodo del año pasado, lo que representa un aumento del 15 por ciento. Esto significa que cada día del verano han muerto cuatro personas.

En julio, fallecieron 127 personas (6 más que en 2017), y las cosas fueron aún peor en agosto: 132 víctimas (28 más). Las cifras registradas este año nos equiparan casi a las registradas en 2012, cuando se dejaron la vida en el asfalto 260 personas. Con este panorama ¿qué se puede hacer? El director general de Tráfico lo tiene claro: «Si hay políticas de seguridad vial bajarán los accidentes», dijo. Así que ayer ofreció dos caminos que, en su opinión, pueden ayudar a rebajar la siniestralidad. Por un lado, se mostró partidario de bajar los límites de velocidad en las carreteras secundarias de 100 km/h a 90, siguiendo la senda que han iniciado otros países europeos. Navarro puso el ejemplo de Francia, el espejo en el que casi siempre se mira para abordar cambios en materia de seguridad vial, como hizo con el carné por puntos. Así, explicó que el país galo ha rebajado los límites de velocidad en las carreteras secundarias a 80 km/h después de llevar tres años continuos de aumento de la siniestralidad. El resultado es que a 1 de julio de este año ya está habiendo una reducción cercana al 10% en el número de víctimas. Navarro aseguró que «está en la agenda» bajar el límite en estas vías aunque «en este país, cuando tocas la velocidad, te salen resistencias extrañas». De hecho, recordó que sus dos antecesores en el cargo ya pretendían introducir cambios en el Reglamento de Circulación para abordar este aspecto, pero «extrañamente» nunca lograron concretar sus propósitos.

Navarro esgrimió más argumentos en el debate que considera que ha abierto sobre la velocidad en España. Y es que figuramos junto con Rumanía, Polonia, Irlanda, Alemania y Austria en el grupo de países que mantienen los 100 km/h como velocidad máxima, mientras que otros como Suiza, Noruega, Países Bajos, Malta, Francia, Finlandia o Dinamarca ya han bajado a los 80 km/h como tope. Por otro lado, el director de la DGT pretende introducir otras medidas impopulares para revertir la tendencia al alza en la siniestralidad, como es el hecho de aumentar los radares que, a su juicio, son pocos comparados con los que tienen diseminados otros países europeos por sus carreteras. España tiene 905 cinemómetros fijos y móviles, un número que considera muy alejado de los instalados en Francia, 3.953, o en Reino Unido, 7.200.

Navarro también cree que aún hay «camino por recorrer» en lo que respecta al diseño de carreteras que, a su juicio, podría ayudar a registrar las altas cifras de siniestralidad.

Mientras, las organizaciones de automovilistas reclaman «medidas drásticas» y un aumento de la inversión en el mantenimiento de la red de carreteras para reducir el número de víctimas en accidentes de tráfico.

El Real Automóvil Club de España (RACE) se mostró ayer «muy preocupado» por los datos y propone también invertir más en carreteras o que se reactive el debate de la seguridad vial para generar más concienciación. «Hay que invertir en infraestructuras, no vale solo con poner un cartel de tramo de concentración de accidentes», reprochó el portavoz del RACE, Antonio Lucas, en declaraciones a Servimedia. El presidente de AEA, Mario Arnaldo, ayer dijo que Pere Navarro «tiene que explicar por qué se ha producido ese repunte en el acumulado del año». Arnaldo alertó de que la propuesta de Navarro de bajar los límites en las carreteras la desaconsejó la Dirección General de Carreteras y el Consejo de Estado en 2014 por problemas de diseño, la confusión que generaría y el gasto en señalización.

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