Acuerdo judicial

Noelia de Mingo, la doctora que asesinó a tres personas en un hospital en 2003, acepta una condena de 33 años de internamiento en un psiquiátrico

Después de ser condenada a 25 años de internamiento por los tres homicidios y ser puesta en libertad en 2017, la médica apuñaló a dos empleadas en un supermercado en 2021

Noelia de Mingo, la doctora que apuñaló a ocho personas y mató a tres de ellas en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid en 2003 y que estaba siendo juzgada por apuñalar en 2021 a dos trabajadoras de un supermercado en El Molar, una localidad madrileña de unos 8.000 habitantes, ha aceptado una condena de 33 años de cárcel de internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario. La Audiencia Provincial de Madrid tenía previsto celebrar este lunes el juicio a Noelia de Mingo por los hechos ocurridos el 20 de septiembre de 2021 en El Molar, cuando Noelia de Mingo tenía 48 años, y por los que la Fiscalía solicitaba para ella nueve años y nueve meses de prisión por dos delitos de homicidio en grado de tentativa y otro de atentado, si bien reclamaba que se le aplique la eximente incompleta de anomalía psíquica.

Por su parte las dos acusaciones particulares que ejercen las dos víctimas solicitaban que fueran condenada a 15 años de prisión por cada tentativa de asesinato, mientras que la defensa de Noelia de Mingo pedía que sea ingresada en un centro psiquiátrico por eximente completa debido a su enfermedad. Antes del juicio la acusada ha llegado a una conformidad con la Fiscalía por la que reconoce los hechos y acepta una condena de quince años de internamiento por cada una de las dos tentativas de asesinato, y de tres años y un día por el delito de atentado a agente de la autoridad.

El acuerdo aprecia una eximente completa por anomalía psíquica y prevé además una libertad vigilada que consiste en no acercarse a las víctimas a menos de 500 metros durante cinco años ni entrar en El Molar durante ese mismo tiempo. También estipula que de Mingo pague 110.000 euros a una de las víctimas y 50.000 a la otra.

El presidente de la Sala ha leído esta sentencia "in voce", en voz alta, y Noelia de Mingo, que ha permanecido engrilletada durante la vista, ha dicho que "sí" entendía y estaba conforme con ella. En este caso la Fiscalía defendía en su escrito de acusación que en el momento de los hechos la acusada "tenía una floración de su enfermedad mental (esquizofrenia paranoide) en la que la percepción y el entendimiento de la realidad estaban gravemente alterados y, por tanto, le limitaban sus capacidades intelectivas y volitivas, si bien no las abolía", considera el Ministerio Público.

La Fiscalía recuerda que ya en 2003 concurrió en la acusada una eximente completa de enajenación mental por tres delitos de asesinato, cuatro de tentativa y un delito de lesiones graves. Noelia de Mingo fue condenada a 25 años de reclusión en un centro psiquiátrico por el asesinato de tres personas en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid en 2003, mientras sufría un brote psicótico similar al ocurrido hace dos años en el apuñalamiento de las dos mujeres en el supermercado de El Molar.

Mingo quedó en libertad en octubre de 2017 por decisión de la Audiencia Provincial de Madrid, que, de acuerdo con el juez de Vigilancia Penitenciaria y los informes médicos y forenses, sustituyó el internamiento por el tratamiento ambulatorio y la custodia familiar. La libertad en tercer grado estaba condicionada, entre otras cosas, a no repetir ningún acto como los que condujeron a su internamiento. Desde su puesta en libertad hace seis años, Mingo vivía en El Molar bajo la custodia de su madre, de 81 años. Ambas residían en una casa de piedra frente el Ayuntamiento. En teoría, debería tener un tratamiento ambulatorio y controles médicos cada dos semanas, con la orden que su madre diera aviso si notaba que empeoraba su hija.

Noelia de Mingo no salía mucho de casa y siempre lo hacía del brazo de su madre, que se encargaba con mimo de su bienestar mientras que una mujer acudía a la casa para ayudar a la anciana en las tareas domésticas. Cuando llevaba cuatro años libre, el 20 de septiembre de 2021, ocurrieron las agresiones que ahora reconoce: entró a un supermercado y, con un cuchillo que llevaba, apuñaló a una cajera y a otra trabajadora. Después de estos ataques, Mingo se enfrentó a los agentes que fueron a detenerla.