Sociedad

Dos testigos vieron cómo golpeaban a Eleazar, el joven que murió en septiembre en El Molinón

Declararon ante el juez que los miembros de seguridad “le cogieron por el cuello y le dieron patadas”

Eleazar tenía 30 años cuando murió
Eleazar tenía 30 años cuando murió

Eleazar García Hernández recibió golpes por parte de “una docena” de miembros de seguridad que cubrían el evento celebrado en el estadio de El Molinón (Gijón) el pasado 8 de septiembre que enfrentaba a Selección Española de Fútbol contra Islas Feroe. El joven de 30 años y con una discapacidad reconocida del 75%, murió en extrañas circunstancias que está investigando el Juzgado de Instrucción número 2 de Gijón. El pasado viernes acudieron a declarar dos testigos que presenciaron cómo estaban golpeando al joven entre “una docena” de miembros de Prosegur que también tendrán que ser llamados a declarar, según ha solicitado el abogado de la familia de la víctima, Marcos García Montes.

El joven discapacitado salió del estadio en un momento dado y, al tratar de entrar, los vigilantes le prohibieron la entrada. Mientras, su padre y otro familiar dieron la alerta de que el joven había desaparecido y lo comunicaron a los responsables de seguridad. Sin embargo, esa alerta no se difundió correctamente ya que en los accesos al estadio debían desconocer la situación de aquel joven que no pasaba desapercibido. No hubiera cabido duda de que aquel tipo tan alto, con un polo fucsia y con una discapacidad intelectual bastante evidente era el chico desaparecido.

Eleazar tuvo un encontronazo con los miembros de seguridad y éstos acabaron golpeando al joven, según declararon dos testigos presenciales el viernes en sede judicial. “Le cogieron por el cuello y le dieron patadas” mientras que él estaba en “situación defensiva, inerte, sin hacer nada”.

Después de la agresión, Eleazar sufrió una parada cardíaca cuando fue trasladado a un centro de la salud de la ciudad asturiana y posteriormente le practicaron una autopsia en el Anatómico Forense.

Cuando sus familiares pudieron ver el cadáver Eleazar estaba lleno de golpes y moratones. La autopsia reveló que había muerto de un paro cardíaco pero él no sufría de ninguna patología coronaria. El análisis forense reveló «graves lesiones ante mortem» por todo su cuerpo, algo que tendrá que investigar ahora el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Gijón. El magistrado también analiza el atestado policial remitido por la UDEV (Unidad de Delitos Violentos) de la Brigada de Policía Judicial de Asturias. A pesar de las lesiones ante mortem que reveló la autopsia de Eleazar nunca investigó Homicidios. De hecho, el instructor de las diligencias es el mismo policía nacional que ejercía las funciones de responsable de seguridad del estadio el día de los hechos. «¿Cómo pueden poner a investigar a la persona que debió haber evitado todo esto?», se pregunta la familia de Eleazar.

García Montes explicó que el análisis de tóxicos había dado negativo en alcohol y drogas y solo había detectado la presencia de medicamentos antidepresivos tipo Diazepam. El bufete ya ha solicitado la comparecencia de los vigilantes de Prosegur que estuvieron ese día entre las puertas 15 y 20, a los responsables del estadio para que acrediten el lugar exacto donde se produjo el suceso y si es cierto que se trata de un ángulo muerto, donde las cámaras de seguridad no grabaron nada.