Si se produce un terremoto de magnitud 6 en La Palma, ¿qué efectos tendría?

El Instituto Geográfico Nacional ha alertado de esta posibilidad y advertido a la población que esté preparada

El volcán de La Palma continúa sin visos de disminuir su actividad en el trigésimo noveno día de la erupción. Sí en la jornada de ayer el cono interno se colapsaba, aumentaba el flujo y la fuente de lava alcanzó los 600 metros de altura, hoy se ha producido el movimiento sísmico de mayor intensidad hasta la fecha con una magnitud de 5,2 a primera hora de esta tarde.

El aumento de la frecuencia e intensidad de los movimientos sísmicos en los últimos días ha acrecentado la preocupación sobre la evolución del volcán. Ayer mismo, María José Blanco, directora del Instituto Geográfico Nacional alertaba de la posibilidad de un terremoto de magnitud 6 y recomendaba a la población estar preparada.

Pero, ¿qué es exactamente un terremoto de magnitud 6 y qué efectos tendría?

Aunque tradicionalmente se hablado de la escala de Ritcher para cuantificar la energía que libera un terremoto, no es la única forma de medirlo. Cualquier terremoto que tenga un valor superior a 7 en la escala de Ritcher, pasa a medirse por la escala sismológica de momento desarrollada por Thomas C. Hanks y Hiroo Kanamori en 1979. La escala de Charles Francis Ritcher fue creada en 1935 en colaboración con Beno Gutenberg, ambos investigadores del Instituto de Tecnología de California y se ha utilizado desde entonces, pero la de Hanks y Kanamori discrimina mejor en los valores extremos y por eso se aplica en los seísmos de mayor intensidad.

En consecuencia, no existe un terremoto de, por ejemplo, 8 en la escala de Ritcher. Sí la liberación de energía es mayor que la que contempla Ritcher, se mide por la segunda escala que continua numéricamente a la primera. De forma que sí un terremoto de magnitud 7 libera el equivalente a la explosión de 199.000 toneladas de TNT, otro de magnitud 7,1 sube a 236.000 toneladas y sitúa el seísmo ya fuera de la escala de Ritcher y dentro de la escala de magnitud de momento.

Aclarada esta cuestión, veamos que significan cada magnitud alcanzada en un seísmo. Hay que tener en cuenta que son valores relativos dado que un seísmo de magnitud 5 cerca de la superficie terrestre tiene un efecto muy diferente al mismo terremoto con epicentro 50 km por debajo. Lo que nos dice la escala de Ritcher y la de magnitud de momento sobre los terremotos es lo siguiente:

Menos de 2 es un Microseísmo, no perceptible, de los que suceden alrededor de 8.000 al día por todo el mundo. La liberación de energía equivale, en el grado máximo, a 6 kg de TNT, la explosión de un tanque de gas butano.

Una magnitud 3 corresponde a Seísmo menor de los que hay 1.000 al día. Perceptible pero que no suele provocar daños y equivale a la energía que liberan 181 kg de TNT, lo que sería la explosión de una planta de gas.

Con magnitud 4 estamos ante un Temblor ligero que se deja sentir con el movimiento de objetos en las habitaciones, pero no suele generar daños. De estos se producen 2.600 al año y liberan la energía de 6.000 toneladas de TNT, cómo una bomba atómica de baja potencia.

Magnitud 5, a lo que corresponde el seísmo de esta tarde en La Palma, es un seísmo Moderado de los que se dan unos 800 al año. Puede causar daños mayores en edificios débiles o mal construidos, pero en construcciones preparadas solo leves. Equivale a 199 toneladas de TNT y es equiparable al terremoto de Lorca (2011) que con 5,1 de magnitud y un epicentro a solo 1.000 metros de la superficie, provocó importantes daños materiales y 9 víctimas mortales.

En magnitud 6 ya nos encontramos ante un terremoto Fuerte como el que advierte el Instituto Geofráfico Nacional que se puede dar en La Palma. Un seísmo de esta potencia puede llegar a destruir áreas pobladas en un radio de hasta 160 km. Se producen unos 120 por año y libera una energía que equivale a 1.270 toneladas de TNT, como sucedió recientemente en el terremoto de Mala este mismo año, con solo una víctima mortal.

Con magnitud superior a 7 ya estamos empleando la escala sismológica de momento. Es un seísmo Mayor que puede causar daños graves en zonas extensas y de los que se producen 18 por año. Con una energía como la de 236.000 toneladas de TNT, en su grado más bajo, el ejemplo más reciente sería el terremoto de Guerrero (México), también en 2021, con trece víctimas mortales.

Magnitud 8 se califica como Èpico, causa graves daños en áreas de varios cientos de kilómetros y se dan entre uno y tres por año. Su potencia es superior a diez millones de toneladas y el más reciente tuvo lugar en 2007 en Pisco, Perú. Dejó 597 fallecidos y 76.000 viviendas destruidas.

Una magnitud 9 debe ser muy parecido al fin del mundo. Se califica como Cataclismo y devasta áreas de miles de kilómetros. Se producen entre uno y dos cada dos décadas y libera la energía de 240 millones de toneladas de TNT, cómo sucedió en 2011 en la catástrofe de Fukushima en Japón que combinó terremoto con tsunami y desastre nuclear. Dejó casi 16.000 muertos y más de 2.500 desaparecidos.

De un terremoto de magnitud 10, afortunadamente, no hay constancia. Se clasifica como Legendario o, más apropiadamente, Apocalíptico y equivale a la explosión de 630 millones de toneladas de TNT o el choque de un meteorito de 2 km de diámetro contra la Tierra.

De lo que si se tiene constancia es del mayor seísmo registrado que tuvo lugar en 1960 en la localidad chilena de Valdivia con 9,5 de magnitud. Un cataclismo que se prolongó durante diez minutos a lo largo de 1.000 km y devastó un área de más de 400.000 km², además de desplazar el eje de la tierra 3 cm. Sorprendentemente, el número de fallecidos rondo solo el millar y los desaparecidos los 1.400.