Hoy se cumplen 24 años de la peor presentación de Windows

El 20 de abril de 1998, en la feria Comdex de Las Vegas, el fundador de Microsoft mostraba al mundo cómo iban a ser los ordenadores durante los siguientes años. En lo que a la postre sería un avance de la verdadera experiencia de usuario de la plataforma, las cosas no salieron como esperaba

Bill Gates y Chris Capossela, segundos antes del bochornoso momento.
Bill Gates y Chris Capossela, segundos antes del bochornoso momento. FOTO: La Razón (Custom Credit) Cortesía de YouTube.

Hace exactamente 24 años, Bill Gates se encontró ante uno de los momentos más embarazosos en su trayectoria al frente de Microsoft. La compañía había preparado minuciosamente el evento de presentación de Windows 98 que tuvo lugar el 20 de abril de 1998 en la feria Comdex de Las Vegas y es recordado por el “pantallazo azul de la muerte” o BLSoD (“Blue Screen of Death”) que sorprendió a Gates, al gerente de programas de Microsoft Chris Capossela y a toda la audiencia que estaba ansiosa por descubrir el futuro de los ordenadores. Bill gates cumplió con creces, más de lo que hubiera gustado.

En aquel entonces, Microsoft cabalgaba sobre el éxito de Windows 95, un sistema operativo que llevaba vendidas 150 millones de copias y ya era la única alternativa a tener en cuenta para la gran mayoría de usuarios que querían tener el cada vez más ubicuo ordenador personal y, sobre todo, acceder a Internet con él. La compañía presentaba el nuevo Windows como una actualización de Windows 95 con la que introducía nuevos estándares tecnológicos que entonces eran una novedad y aún propensos a fallos como el público de Comdex pudo comprobar aquel día.

Todavía una arquitectura híbrida de 16 y 32 bits y con un sector de arranque gestionado por MS-DOS, Windows 98 incluía por primera vez soporte para unidades DVD-ROM, sistema ACPI para la suspensión e hibernación del equipo, WDM (Windows Drive Model) para asegurar la compatibilidad de los controladores del sistema, soporte para varios monitores, Windows Update y la función de compartir Internet, entre otras novedades. También mejoras en apartados como el sistema de archivos FAT32 y Plug & Play a través del conector USB, que fue lo que proporcionó a Bill Gates y Chris Capossela el bochornoso momento del Comdex.

“Esto debe ser por lo que no hemos sacado aún Windows 98″

Durante la presentación de Windows 98, Gates y Capossela mostraban las distintas novedades del sistema operativo al público. En 2022, conectar un dispositivo a un ordenador y que funcione inmediatamente es a lo que estamos acostumbrados, pero en 1998 las cosas eran distintas. Cada nuevo dispositivo exigía la instalación de controladores y configuraciones específicas en el equipo para que funcionara; el estándar Plug & Play pretendía simplificar el proceso con una serie de especificaciones que dispositivos y sistema operativo debían cumplir.

Queriendo demostrar las bondades de Plug & Play, Capossela conectó un escáner a un ordenador con Windows 98 por USB. Mientras explicaba como Windows 98 comenzaba a instalar los “controladores apropiados” para el dispositivo, un “pantallazo azul de la muerte” sustituyó al escritorio de Windows 98.

Al “wow!” inicial de Capossela le siguió un incómodo silencio de quince segundos sobre el escenario mientras se escuchan las risas y aplausos del público. Nervioso, Capossela parece querer reiniciar el equipo bajo la mirada de su jefe quien rompe la tensión del momento diciendo “esto debe ser por lo que no hemos sacado Windows 98 todavía”. “Absolutamente, absolutamente”, respondía el empleado que, a día de hoy, sigue formando parte de Microsoft como vicepresidente ejecutivo.

La “pantalla azul de la muerte” es la mítica pantalla de error que Windows muestra cuando el sistema se bloquea por un malfuncionamiento y se reinicia por las bravas. Desde Windows 7, la estabilidad del sistema ha mejorado enormemente y hoy son muy escasas las ocasiones en las que un usuario se encuentra frente a ella, pero en aquel entonces era una experiencia común para la mayoría de usuarios que se podía producir por una amplia variedad de causas. Paradójicamente, aquel día Bill Gates avanzó de verdad la experiencia de usuario que esperaba a los compradores de Windows 98.