Ana Soria no falla y ocupa una barrera

La actual novia de ponce ocupó una localidad de la plaza y vio a Enrique por segunda vez

Imposible. Encontrar una entrada a los tres o cuatro días de ponerse los billetes a la venta fue imposible. 5.300 salieron al público y volaron. Es el resultado de la tauromaquia cuando las cosas se hacen bien. A tope las medidas de seguridad por la Covid-19. Disciplinado el público que, mascarilla en rostro y gel en mano, acudió a El Puerto a ver toros. La puesta de largo de la tauromaquia.

Era un gran desafío, mascarillas en cara, atisbar si el romance del verano entre el torero Enrique Ponce y la jovencísima Ana Soria tenía nueva parada en la cuarta corrida del diestro valenciano. Lo puso fácil. Después de hacer acto de presencia en la pasada Feria de Las Colombinas de Huelva el pasado lunes, apareció ayer ya ocupando una barrera del burladero de matadores. Objetivo sencillo.

Como un imán actuó la presencia de la estudiante de Derecho en el tendido sobre el diestro valenciano que en varias ocasiones pasó a verla y se dieron la mano. Confirmación visual de que el romance del verano sigue vigente.

Fue en el primero de la tarde, ya casi al final, cuando se preparó para entrar a matar Ponce cuando resultó cogido de fea manera. Por el pecho. Todo quedó en un susto. Ileso y raudo volvió a la cara del toro para acabar con su cometido. Uno más le esperaba en los corrales de la Real Plaza de toros de El Puerto de Santa María en la tarde de su celebración de 140 años.

Hubo triunfo, llenazo, disciplina a la hora de cumplir con las nuevas e incomodísimas medidas y expectación. La presencia de Ana Soria en el tendido iba de boca en boca, como al parecer la joven novia del diestro irá de plaza en plaza a ver a Ponce en esta temporada extraña pero intensa.

El Puerto fue la demostración de que cuando las cosas se hacen bien el toreo está vivo.