Ponce, Fandi y Perera triunfan en un buen cierre de Mérida

Los toreros, a pesar de cortar dos trofeos, no salieron a hombros por las medidas de la Covid-19

Ponce, Fandi y Perera se reparten seis orejas en buen fin de feria en Mérida
El torero David Fandila "El Fandi" durante la lidia del quinto toro en el coso del Cerro de San Albín en MéridaESTEBAN MARTINENA GUERREROEFE

Dos orejas pasearon cada uno los diestros Enrique Ponce, David Fandila “El Fandi” y Miguel Ángel Perera por el anillo del coso del Cerro de San Albín, en lo que fue un magnífico cierre de una feria taurina de la ciudad de Mérida.

Cada torero fue fiel a su tauromaquia: se vio a un Enrique Ponce que cuajó con elegancia al cuarto toro; a un Miguel Ángel Perera con su toreo de mano baja, muy rematado; y, por contraste, a un Fandi que conectó con fuerza con los tendidos.

La corrida de la familia Matilla fue muy a modo, terciada y manejable, y, si bien no es que fuera un dechado de raza, embistió lo suficiente para que los tres toreros pudieran lucir y dejar su impronta.

Al toro que abrió la corrida Enrique Ponce le hizo una faena delicada pero un punto desigual. A media altura, el toro tampoco dio mucho de sí.

Por contra, el valenciano cuajó al cuarto, un toro muy enclasado al que hizo una faena larga, casi toda por el pitón derecho, con las premisas de su tauromaquia: cite al hilo del pitón, muleta siempre puesta, riñones metidos, toreo que alcanzó un gran nivel estético y que tuvo mucho eco en los tendidos. Dos orejas.

El Fandi tuvo un primer toro noble pero al que había que llevar y un quinto que se vino a menos. Espectacular en los dos tercios de banderillas, lució mas ante su primero. Un punto acelerado el granadino ante un animal pronto y obediente a los toques con el que logró series en redondo por el mejor pitón, que era el derecho, para acabar paseando las dos orejas.

Miguel Ángel Perera firmó momentos en los que bordó el toreo, ese toreo tan suyo de mano baja, muy rematados los muletazos, algo que el torero enseñaba cuando llevaba a sus dos toros muy atrás para concluir con un delicado giro de muñeca.

Sorteó dos toros que tuvieron nobleza, mejor el tercero, que brindó al cielo -Borja Domecq seguía presente en Mérida-, y al que hizo una faena larga, de mucho contenido, siempre a más. Ante el sexto, un astado bravucón que se rajó mediada la faena, también consiguió series en redondo, asentado y ajustado, y en las que lució su sentido del temple.

FICHA DEL FESTEJO.

Toros de Hermanos García Jiménez, el cuarto con el hierro de Olga Jiménez, terciados y justos de presentación. Manejable pero a menos, el primero; obediente a los toques, el segundo; muy noble, el tercero; enclasado, el cuarto; a menos, el quinto; bueno pero rajado al final, el sexto.

Enrique Ponce, de blanco y azabache: estocada desprendida (ovación); y estocada trasera (dos orejas).

David Fandila “El Fandi”, de berenjena y oro: estocada (dos orejas); y pinchazo y media (ovación).

Miguel Ángel Perera, de lila y oro: media y descabello (oreja); y estocada caída (oreja).

Los tres toreros salieron a pie debido a la normativa sanitaria.

En cuadrillas, destacó en la lidia del tercero Javier Ambel.

La plaza congregó unos 3.000 espectadores, un tercio de su aforo aproximadamente.