El atardecer más bonito del planeta con las mejores fotografías

Buscamos el atardecer más preciado para hacer la fotografía perfecta.

Los globos aerostáticos cruzando el amanecer son un espectáculo de fantasía.
Los globos aerostáticos cruzando el amanecer son un espectáculo de fantasía.

El poder de una imagen

En la era digital, cuando basta un gesto vago con el pulgar para capturar el mundo entero en el pequeño espacio de una pantalla de teléfono, encontrar una fotografía que realmente sea única se ha convertido en un reto complicado. Viajamos el mundo en busca de esa codiciada fotografía. Cogemos los aviones que hagan falta, rascamos el sueldo buscando durante horas los alojamientos a mejor precio. Conducimos durante horas por caminos de barro, nos perdemos, volvemos a encontrarnos y algo nuevo se nos ha incorporado en el espíritu durante la búsqueda. Llegamos al lugar perfecto. Sacamos el móvil. Una, diez, cien fotos colorean nuestra galería de imágenes. Y ese momento que se pensó para durar apenas unos minutos, segundos incluso, se mantiene inmortal en nuestro bolsillo si cuidamos el teléfono.

Niños monje caminan por uno de los templos centenarios.
Niños monje caminan por uno de los templos centenarios.

¿Dónde está la foto que buscamos? Si tecleamos en Google los mejores sitios dónde hacer una fotografía original, el buscador mostrará en milésimas de segundo hasta 556.000.000 resultados. Hace falta profundizar más. Hace falta viajar y encontrarla nosotros mismos. ¿Qué queremos capturar? Seres queridos con paisajes infinitos a la espalda, a nosotros mismos rodeados por la misma magia, el paisaje limpio de caras y espaldas. Y a todas estas fotografías debe cubrirlas una luz perfecta, ni muy brillante ni muy tenue. Es la luz quien subraya los elementos más importantes de cualquier fotografía, con ella jugamos para que ese paisaje original se convierta en una imagen única.

La capital del reino Pagano

Bagan, la antigua capital del reino Pagano, situado en la región que hoy conocemos como Myanmar, es el punto idóneo para hacer una fotografía original. Sus puestas de sol, consideradas las más hermosas del mundo, convierten la fotografía en única. Es la luz, tornando lentamente del azul intenso al ámbar, quien moldea como una cerámica los tonos que subrayan los templos de la vieja ciudad. Cuatro mil templos budistas, grandes o pequeños, tan antiguos como los albores del reino perdido y tan modernos como la recién creada República de Myanmar. Impresiona saber que llegaron a ser más de trece mil en su época dorada, cuando la visitó Marco Polo y quedó extasiado por la asombrosa imagen. Sus estupas se levantan como las espinas de una rosa, rasgan el cielo mientras se tiñe de un color anaranjado. Lo desgarran y entorpecen el paso de la luz, rayando los colores del atardecer.

La bruma huye de los primeros rayos de sol en Bagan.
La bruma huye de los primeros rayos de sol en Bagan.

Un momento, cuatro mil templos son demasiados. Once siglos de historia, de guerras y polvo, de poder religioso, son demasiados. ¿Dónde encuentro el lugar exacto para hacer la fotografía de la que hablamos? Ya hemos llegado a nuestro destino tras horas de vuelo y traqueteo por la carretera. Sabemos la localidad y la hora, alrededor de las seis de la tarde, nos falta saber el grano de arena que tendríamos que estar pisando mientras apretamos el botón de la cámara.

Las mejores localizaciones

El templo de Buledi es una de las mejores elecciones. Menos masificado por los turistas como puedan estarlo otros, ofrece una amplia vista de varios millares de templos surgiendo entre los árboles. Es tan bueno para visitar durante el atardecer que durante el amanecer. Con las primeras horas de luz suelen verse varias decenas de globos aerostáticos cruzando el cielo, de forma parecida a como ocurre en la Capadocia de Turquía, otorgando un nuevo elemento de exclusividad a las fotografías. Los atardeceres de Bagan serán los más hermosos del mundo, pero los amaneceres no se quedan atrás. La luz del amanecer es más clara, crece con el ritmo de las horas, descorriendo lentamente el velo de bruma que se extiende durante las primeros instantes de la mañana.

Cualquier hora en Bagan, desde cualquier lugar, sirve para hacer las fotografías más hermosas.
Cualquier hora en Bagan, desde cualquier lugar, sirve para hacer las fotografías más hermosas.

Los templos Shwesandaw Paya, Gawdawpalin y Shwegu Gyi Phaya, construidos entre los siglos XI y XIII, son algunas de las localidades más comunes para fotografiar los atardeceres y también suelen ser los más concurridos, aunque una captura desde el ángulo correcto puede quedar tan fantástica como lo sería desde cualquier otro punto de esta antigua ciudad de 42 kilómetros cuadrados. Cualquier punto es excelente, en realidad, para hacer una fotografía original en la lejana ciudad de Bagan.