San Francisco, la mejor versión de la costa oeste

Reconocida como una de las ciudades más vibrantes y emblemáticas de Estados Unidos, es una visita obligada.

Vista panorámica del icónico puente Golden Gate
Vista panorámica del icónico puente Golden Gate FOTO: Dreamstime Dreamstime

Esta maravillosa urbe edificada entre colinas ofrece una distribución paisajística única e idílica rodeada por el océano Pacífico y la bahía de San Francisco. San Francisco se caracteriza también por ser un crisol de culturas, por sus barrios de fama mundial, por sus playas ideales para pasear y por su habitual neblina que la envuelve en una atmósfera mágica, pero, sobre todo, por sus modernos rascacielos flanqueados por numerosos edificios de estilo victoriano.

Comencemos por algunos de sus iconos, como el puente Golden Gate, el barrio de Chinatown, la Union Square y la calle Lombard Street, entre otros.

Un viaje a San Francisco estaría incompleto sin una visita al imponente puente colgante Golden Gate. Con 2,7 km de longitud, se extiende por su estrecho homónimo, donde las aguas de la bahía de San Francisco se funden con las del océano Pacífico. La mejor manera de sentir la grandiosidad y elegancia de este puente tan querido para los habitantes de San Francisco es cruzarlo por su senda peatonal a pie o en bicicleta. Junto a esta impresionante estructura de hierro, se encuentra el conocido como pulmón verde de San francisco: el parque Golden Gate; jardines, lagos, zonas de pícnic…, en su interior se encuentran lugares espectaculares como el apacible Jardín de té japonés o tan interesantes como la Academia de Ciencias de California, sede del planetario, el acuario, un bosque tropical viviente de cuatro pisos y un museo de historia.

Entre los barrios más famosos de esta ciudad se encuentra Chinatown, que es el núcleo de la comunidad china más antiguo del país y uno de los más grandes fuera de Asia. Su simbólica Puerta del Dragón es inconfundible, y en sus calles y callejones hay todo tipos de comercios apiñados, desde bancos y restaurantes hasta herboristerías y panaderías, la mayoría cubiertos con llamativos tejados en forma de pagoda. Destacan también sus farolas con figuras de dragones y postes decorados con elegante caligrafía. Adentrarse en Chinatown es toda una exótica experiencia.

Muy cerca de Chinatown se encuentra otro emblema de San Francisco: Union Square, el epicentro comercial de la ciudad, conformado por exclusivas boutiques, hoteles de lujo, teatros, restaurantes, bares… Continuemos la lista de imperdibles con la original e inigualable calle Lombard, que, apodada como la más «sinuosa» del mundo, ha sido protagonista de numerosas películas. Su particularidad nació a consecuencia de su gran desnivel: para que los coches pudieran circular se trazó en su calzada unos zigzag, cuyas curvas de bajada, rodeadas de floridos y cuidados jardines, son todo un espectáculo a la vista.

Uno de los lugares más fotografiados de esta metrópoli son las «Damas Pintadas», unas casas victorianas peculiares, inclinadas, coloridas y extremadamente bellas que crean un impresionante contraste con los rascacielos del centro. Por otro lado, entre los barrios de merecida visita se encuentra el Fisherman’s Wharf; conocido como el paseo marítimo de San Francisco, alberga lugares tan especiales como el muelle 45, donde se puede descubrir amarres y artículos antiquísimos que adornan el escenario de este antiguo puerto, o el muelle 39, hábitat de una gran colonia de leones marinos.

Detalle del tranvía de San Francisco
Detalle del tranvía de San Francisco FOTO: Dreamstime Dreamstime
Su histórico tranvía y sus impresionantes playas

Para desplazarse de un sitio a otro nada mejor que utilizar el Cable Cars. Conocido popularmente como tranvía, es un transporte público que, por su existencia centenaria, fue nombrado Monumento Histórico Nacional en 1964. La fama y lo divertido de sus recorridos es la sucesión de empinadas subidas que realiza este funicular y que regalan unas panorámicas impresionantes de la ciudad.

La zona de la bahía hipnotiza con sus impresionantes playas, que son de una belleza indescriptible conferida por sus fuertes mareas y la fuerza del océano. No son recomendables para el baño, pero son perfectas para pasear y deleitarse con la naturaleza. Destacan la playa de Baker, que deslumbra con sus impresionantes vistas del puente Golden Gate; los baños de Sutro, una playa rocosa y muy singular; Ocean Beach, la mayor playa de San Francisco, y, entre otras muchas, la Playa de Muir, con un entorno prístino.

La isla-prisión Alcatraz, otro de los imperdibles de San Francisco

A tan solo 15 minutos en ferry, se halla otro infaltable para el viajero: la famosa isla-prisión Alcatraz. Durante miles de años esta isla estuvo deshabitada, hasta que se tomó la decisión de instalar en ella un inmenso fuerte para salvaguardar la ciudad, un edificio que en 1934 se convirtió en una prisión de máxima seguridad. En ella cumplieron condena delincuentes tan conocidos como Al Capone, George Kelly, Frank Morris y los hermanos Anglin. Los intentos de fuga de este lugar traspasaron fronteras, y con el tiempo se convirtieron en mitos. En 1963 esta cárcel se clausuró por motivos de seguridad, ya que el agua del mar había provocado importantes desperfectos en la estructura. Hoy día es un interesante museo, en el que se pueden recorrer las celdas, incluida la de castigo, el comedor, la biblioteca y el patio. Además del histórico edificio, merece la pena recorrer el inmenso parque que lo rodea con hermosos senderitos y fabulosas vistas de San Francisco, así como visitar su faro, el más antiguo de la costa oeste de EE. UU. todavía en funcionamiento.

Lo hemos dicho al principio, sobran los motivos para visitar San Francisco. A todo lo citado, hay que sumarle mucho más, como, por ejemplo, el Ferry Building Marketplace, un mercado de abastos aclamado por la calidad y diversidad de sus productos, o los murales de Mission District, en cuyas callejuelas se respira arte urbano en cada rincón, sin olvidar sus maravillosos museos, entre los que destaca el SFMOMA, museo de arte moderno. Sin duda, San Francisco es un destino para visitar, al menos, una vez en la vida.