Berlín, una metrópolis llena de contrastes para el viajero

La capital alemana como destino turístico es prácticamente inagotable. Tiene de todo para todos.

Vistas de la Catedral de Berlín situada en la Isla de los Museos
Vistas de la Catedral de Berlín situada en la Isla de los Museos FOTO: Maica Rivera

Berlín cuenta con algunos de los museos más importantes del mundo, con un testigo aún vivo de la historia contemporánea como es su muro, con monumentos de renombre, con una gran diversidad cultural y con una vida y actividad callejera que parece no tener fin. Por otro lado, no hay que olvidar que visitar Berlín es hacer un recorrido permanente por la historia no solo de Alemania, sino de toda Europa.

Comencemos por el corazón de la ciudad, donde se alza, imponente, la Puerta de Brandeburgo, que fue testigo de momentos históricos clave, simbolizó la división alemana primero, y la reunificación del país después. Construida en el siglo XVIII, está inspirada en el propileos de la Acrópolis de Atenas, y en sus columnas se pueden ver las huellas de granadas, balas y bombas lanzadas desde los aviones. Pocos monumentos en el mundo han sido testigo de tantos hechos históricos, de hecho, de las 18 puertas de entrada que tenía la ciudad, esta es la única que sigue en pie.

Muy cerca de la Puerta de Brandeburgo se encuentran el Reichstag y el Holocaust-Mahnmal, ambos lugares de indispensable visita en un viaje a Berlín. El Reichstag, la sede del Parlamento de Alemania, es un precioso edificio que tuvo que ser, como otras muchas construcciones berlinesas, completamente renovado y reformado tras la Segunda Guerra Mundial. Uno de sus aspectos más interesantes es su cúpula de vidrio, que representa una forma de gobierno pública y transparente, y que se puede visitar. Por otro lado, el Holocaust-Mahnmal es un monumento conmemorativo en recuerdo de los judíos asesinados durante el Holocausto. Es un enorme espacio abierto compuesto por casi tres mil bloques de cemento de desigual tamaño ordenado y realizado de forma geométrica que, por lo aséptico de la propuesta, despierta un sentimiento de vacío. El interior no es regular, y adentrarse en él causa sensación de desorientación, aislamiento y ahogo, tal y como se debieron de sentir las víctimas judías. Bajo el monumento, se encuentra el subterráneo anexo conocido como Punto de Información, en el que en sus 800 metros cuadrados están recopilados y escritos los nombres, años de nacimiento y muerte de los seis millones de judíos que murieron en aquel atroz genocidio.

La Puerta de Brandeburgo es uno de los símbolos más importantes de Berlín
La Puerta de Brandeburgo es uno de los símbolos más importantes de Berlín FOTO: Maica Rivera

Como lugar de referencia de la zona citada, se encuentra Friedrichstrasse, una de las principales arterias de Berlín. Elegante y sofisticada, esta calle es muy conocida, ya que alberga desde el emblemático Checkpoint Charlie hasta imponentes edificios variopintos como en el que se ubica el Quartier 206, con su interior de estilo art déco y, en contraste, un exterior de vidrio y luz; el Friedrichstadt-Palast, uno de los mayores teatros del mundo; sin olvidar mencionar una fascinante fachada acristalada que se alza soberbia en el número 99, la cual pertenece al lujoso hotel Eurostars Berlín, una elección muy acertada para alojarse si se quiere estar cerca de los monumentos más icónicos de la ciudad.

Arte urbano, museos, barrios emblemáticos...

Otro símbolo imperdible de visitar es el Muro de Berlín. De los 155 kilómetros que llegó a tener, se conservan únicamente dos, repartidos por diferentes zonas de la ciudad: la East Side Gallery, el Memorial del Muro de Berlín en la Bernauer Strasse, el memorial de Hohenschönhausen… De todos ellos, quizás el tramo más conocido sea la East Side Gallery, que con sus 1.316 metros, hoy día decorados con murales pintados por más de cien artistas internacionales, es considerado la galería de arte al aire libre más grande que existe, y rinde homenaje a la libertad y a la esperanza por un mundo mejor.

Una meca en esta urbe para los amantes del arte es la Isla de los Museos, conocida como Museumsinsel, uno de los conjuntos museísticos más importantes del globo. Una isla en pleno centro de Berlín que alberga edificaciones únicas que dan cobijo a cinco grandes museos y un edificio de recepción y exposición, todo ello declarado Patrimonio de la Humanidad. En esta zona, también se encuentra la catedral, otra de las bonitas edificaciones icónicas berlinesas.

En un viaje a Berlín tampoco hay que olvidar subir a una de las infraestructuras más altas de toda Europa: la torre de las telecomunicaciones o Fernsehturm, construida a imagen y semejanza de sus homónimas europeas. Inaugurada en 1969, tiene una impresionante altura de 368 metros y un magnífico mirador situado a 203 metros, además de un restaurante giratorio a 207 metros. Visitas obligadas son también el barrio judío de Berlín, que alberga lugares tan interesantes como la sinagoga nueva, el cementerio viejo y los Patios de Hackesche Höfe; el singular Ayuntamiento Rojo; y la Alexanderplatz, por citar solo otro lugar de los muchos que merece la pena visitar en Berlín. Lo cierto es que al recorrer las calles, avenidas y plazas berlinesas se descubre el gran contraste de esta urbe entre la historia y la modernidad, y se adquiere la certeza de que es un destino de viaje obligado, al menos una vez en la vida.