Viajes

Milán exprés, más allá del «shopping»

La ciudad italiana es un derroche de cultura, arte, historia, moda y buena gastronomía. Acierto seguro para un «city break» otoñal

La catedral y plaza del Duomo en Milán
La plaza del Duomo, con su impresionante catedral, es la imagen más icónica de la urbeDreamstime

Al hablar de Milán, dos son las primeras imágenes que vienen a la mente: la de su imponente Duomo, considerada una de las mayores catedrales góticas de Europa y cuyo valor histórico y arquitectónico es incalculable, así como otra más mundana, la de una ciudad que ostenta el título de capital de la moda. Lo cierto es que en esta urbe italiana conviven un gran y rico patrimonio histórico y cultural con una sofisticada atmósfera, una pasión desenfrenada por la moda y un espíritu innegablemente vanguardista. Así que, ¿preparado para sumergirse en la maravillosa y ecléctica Milán y soñar con su próxima escapada europea para este otoño?

Antes de adentrarnos en los atractivos más destacados de esta metrópolis tan diversa y cosmopolita, déjenos señalarle que durante los próximos meses ofrece una serie de eventos que la hacen aún más irresistible en estas fechas para cualquier viajero. Desde el festival JazzMi a lo largo de todo octubre y principios de noviembre hasta la oportunidad de asistir a un concierto del renombrado compositor Ludovico Einaudi en el Teatro Dal Verme a principios de diciembre, pasando por la Milan Games Week & Cartoomics, una feria de videojuegos y cómics que reúne a aficionados de todas las edades.

Por otro lado, queremos hacer un guiño a la Navidad por estar tan próxima y porque, créanos, ver una urbe tan elegante como Milán en una época tan mágica resulta una experiencia inolvidable. En sus plazas más emblemáticas, los bonitos árboles navideños se alzan majestuosos, mientras que los deslumbrantes escaparates de las tiendas más exclusivas hacen que la ciudad brille aún con más fuerza. Pero sin duda, uno de los principales alicientes para el viajero en esta época son sus famosos mercados navideños, como el que se coloca en la plaza del Duomo y el de Oh Bej! Oh Bej!, este último se organiza en el entorno del Castello Sforzesco y es un verdadero paraíso para los amantes de la Navidad: 25.000 metros cuadrados dedicados a la artesanía, gastronomía y a diferentes actividades de ocio relacionadas con esta festividad.

Aunque podríamos continuar describiendo las maravillas que le esperan en Milán durante los próximos meses (Navidad incluida), preferimos decirle que se anime a hacer una escapada y descubrirlo usted mismo en persona, ¡superará todas sus expectativas! Y vayamos ahora a sus atractivos atemporales más destacados.

Lo imperdible de Milán

Si por algo se caracteriza la capital de la región de Lombardía es porque, sea la época que sea, su casi infinita lista de atractivos hace de ella un destino obligado. Desde su ya citado impresionante y majestuoso Duomo, hasta espacios culturales como el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci, un museo interactivo que explora los inventos y descubrimientos del genio renacentista. Siguiendo con paradas obligatorias para los amantes del arte, lo que ocupa, por supuesto, un lugar preeminente en esta urbe, no podemos dejar de citar la iglesia de Santa Maria delle Grazie, donde se encuentra La Última Cena de Da Vinci; la Pinacoteca de Brera, considerada como una de las mejores colecciones de arte en toda Italia; y el Museo Poldi Pezzoli.

Zona de compras en Milán
Zona de compras en MilánDreamstime

La esencia de Milán también se descubre en lugares donde el glamur, la moda y el lujo se fusionan creando un estilo propio. Ejemplo de ello son la Galleria Vittorio Emanuele II, que alberga tiendas de importantes firmas como Prada, Gucci o Louis Vuitton, y el Quadrilatero d'Oro, conocida como la milla de oro, en las cuatro calles que la conforman encontrará joyerías y las boutiques de calzado y ropa más exclusivas. No es de extrañar con estos referentes que Milán sea vista como un destino esencial para todos los amantes del «shopping». Y una última recomendación, en la vía Sant’Andrea, en el Quadrilatero d'Oro, no se pierda la pastelería Cova, con más de doscientos años de historia, es una de esas paradas que cualquier viajero goloso tiene que hacer.

Por último, y aunque a priori no sea una de las visitas más apetecibles, no deje pasar la oportunidad de conocer el Cementerio Monumental de Milán, en su interior atesora una gran cantidad de tumbas de alto nivel artístico, por lo que se podría decir que es un museo al aire libre. Sin embargo, si este plan no se le antoja apetecible, quizá sí lo sea visitar la Piazza Gae Aulenti, dedicada a la famosa arquitectura italiana, y el Parque Sempione, que, junto al Castello Sforzesco, es una bella muestra de las zonas verdes milanesas; es ideal para pasear y relajarse.

Lago di Como y alrededores

En este punto, nos gustaría proponerle una escapada desde Milán hacia un rincón de ensueño: el lago di Como, un lugar rodeado de localidades verdaderamente encantadoras. En el suroeste del lago, cerca de la frontera con Suiza, se encuentra la ciudad homónima, Como. Aquí podrá ver majestuosos palacios; el de Villa Olmo, erigido frente al lago y con elegantes jardines italianos, es uno de los más icónicos por ser una de las obras más relevantes del neoclásico lombardo.

Más allá de disfrutar de la indiscutible belleza paisajística de la zona, le invitamos a dejarse llevar por la romántica atmósfera que envuelve a las pintorescas localidades cercanas a la ciudad de Como. Bellagio, con sus empinadas escaleras de piedras, exuberantes jardines y la impresionante villa Serbelloni, es una de las paradas obligatorias en este itinerario. Varenna, con sus acogedores restaurantes y un castillo con increíbles vistas del lago, es también una visita imperdible. Menaggio y Cernobbio completan esta ruta por estos bellos pueblecitos que quedarán grabados en su memoria como auténticos tesoros del norte de Italia.

De esta manera, Milán y el lago di Como conforman, un dúo mágico para su próxima escapada: el arte, la moda y el lujo de la capital lombarda se compenetra con la belleza natural y el romanticismo propio del entorno natural del lago. Una combinación destinada a seducir a cualquier viajero, ¿no cree?