Una ventana abierta a la tranquilidad

El hotel Iberostar Grand Perast es el punto de partida perfecto para navegar por las tranquilas aguas de la bahía de Kotor y descubrir todos sus encantos

  • El hotel está ubicado en el antiguo palacio de los Smekja, construido con bloques de piedras traídos desde Korkula
    El hotel está ubicado en el antiguo palacio de los Smekja, construido con bloques de piedras traídos desde Korkula
Perast.

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14 de junio de 2019. 08:26h

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Julio Castro.  Perast. 14/6/2019

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Apenas cinco metros separan la entrada principal de las barcas amarradas en la orilla; al fondo, los picos de los Alpes Dináricos y los islotes de San Jorge y Nuestra Señora de las Rocas completan una de las estampas más conmovedoras y fotogénicas de toda la bahía de Kotor. El hotel Iberostar Grand Perast está ubicado en el antiguo palacio de los Smekja (un rico comerciante que amasó su fortuna y llegó a conde gracias a sus acuerdos con Venecia), construido con piedras traídas desde la isla de Korcula (Croacia). Y en esto reside buena parte del encanto de este establecimiento, porque dormir en un buen hotel de cinco estrellas resulta fácil, pero hacerlo en un palacio (el más grande y fastuoso de Perast) del siglo XVIII son palabras mayores.

El establecimiento fue inaugurado en 2018 y se integra en la categoría «Heritage», los espacios más selectos y exclusivos de la cadena Iberostar Hotels & Resorts, edificios singulares, con alma propia, que encierran una buena dosis de historia entre sus añejas paredes. La denominación «Grand» es el distintivo de la máxima categoría de esta cadena, un compromiso con la mayor calidad y la excelencia en el servicio. Alojamientos diseñados y creados para ofrecer experiencias inolvidables y momentos para disfrutarlos con los cinco sentidos.

Las 129 habitaciones, al igual que el resto de las zonas comunes, tienen un estilo minimalista y vanguardista que rompe el clasicismo del edificio. Todo está pensado para hacernos sentir cómodos, sin detalles superfluos ni decoraciones sobrecargadas. Están repartidas en cuatro edificios (Smekja, Grado, Boka y Jadran) que conforman un complejo perfectamente integrado en su entorno. La gastronomía es una baza fundamental de los Iberostar Grand, y el Perast no podía ser menos: aquí se come realmente bien, con una carta que combina la cocina internacional con las delicias típicas locales preparadas con productos de cercanía. Cuando el tiempo lo permite (la mayor parte de los días) los desayunos se sirven en la terraza con hermosas vistas a la bahía.

El hotel ofrece un amplio abanico de actividades y servicios para desterrar el aburrimiento y el estrés. Dispone de un gimnasio bien equipado, solárium, muelles privados e incluso un Beach Club con una piscina natural rodeada por el Adriático. Y no podemos olvidar el completo spa, con salas de masajes, sauna, piscina cubierta y hamam.

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