¿Fue un soldado de EE UU el que llevó el Covid-19 a Wuhan?

El Ministerio de Exteriores chino insinúa que el origen de la pandemia está en el Ejército estadounidense

Las últimas intervenciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el coronavirus, tachando a China y Europa de irresponsables y haciéndoles responsables de la propagación de la pandemia, empiezan a obtener respuesta por parte de los acusados. Si la UE le ha reprochado la gravedad de una medida unilateral de tal calado como la suspensión de vuelos, esta tarde un portavoz del Ministerio de Exteriores de China ha sugerido que habría sido un soldado estadounidense el que podría haber llevado el coronavirus a la ciudad de Wuhan, que fue la más afectada por el brote.

El Gobierno de Pekín se siente ofendido por los comentarios del presidente Trump y de los funcionarios estadounidenses que lo acusan de “lentitud” a la hora de reaccionar al virus, detectado por primera vez en Wuhan a fines del año pasado, y de no ser suficientemente transparente. El miércoles, el asesor de seguridad nacional de EE UU, Robert O’Brien, dijo que la velocidad de la reacción de China ante la aparición del coronavirus probablemente le había costado al mundo dos meses cuando podría haberse estado preparando para el brote.

En un tuit muy duro, escrito en inglés en su cuenta verificada de Twitter, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian, dijo que Estados Unidos es el que carece de transparencia. “¿Cuándo comenzó el paciente cero en EE UU. ¿Cuántas personas están infectadas? ¿Cuáles son los nombres de los hospitales?", se preguntó, ya que en su opinión Washington no está aportando apenas información al respecto.

"Puede que haya sido un militar estadounidense quien llevó la epidemia a Wuhan. ¡Sé transparente! ¡Haz públicos tus datos! ¡Nos debes una explicación!”, escribió Zhao. El portavoz de Exteriores, un usuario de Twitter a menudo muy combativo, no ofreció ninguna evidencia de su acusación a las Fuerzas Armadas de EE UU podrían ser las culpables del brote en China.

Horas antes, otro portavoz de Exteriores, Geng Shuang, había criticado a los funcionarios estadounidenses por comentarios “inmorales e irresponsables” que culpaban a la respuesta de Pekín al coronavirus por empeorar el impacto global de la pandemia. Cuando se le preguntó en la rueda de prensa diaria sobre los comentarios de O’Brien, Geng dijo que tales declaraciones no ayudarán a los esfuerzos estadounidenses por combatir la epidemia. Los esfuerzos de China para frenar la propagación habían comprado el tiempo al resto del mundo para prepararse contra la epidemia, agregó. “Deseamos que algunos funcionarios en Estados Unidos concentren su energía en este momento en responder al virus y promover la cooperación, y no en echarle la culpa a China”.