Siete comunas de capital chilena salen de cuarentena

Más de un millón de personas de siete de las 32 comunas del Gran Santiago dejaron atrás una larga cuarentena, en medio de críticas de expertos de la salud que califican la medida de apresurada

(AP). Más de un millón de personas de siete de las 32 comunas del Gran Santiago dejaron atrás el martes una larga cuarentena y dieron el primer paso hacia el desconfinamiento parcial en Chile, en medio de críticas de expertos de la salud que califican la medida de apresurada.

Los residentes de esas comunas podrán movilizarse sin permiso de lunes a viernes, trabajar presencialmente si sus empleos están en algunas de las siete barriadas abiertas y abrir negocios pequeños. Los grandes comercios, restaurantes, cines y cafés seguirán cerrados. En Chile rige un toque de queda de 22.00 a 05.00 horas.

Entre las siete comunas hay tres que son las más acomodadas del Gran Santiago, algunos de cuyos residentes trajeron el nuevo virus a Chile al regreso de sus vacaciones en Europa.

Chile, octavo en el mundo con más contagios por millón de habitantes, muestra desde hace varias semanas una disminución de nuevos contagiados y está lejos de los 6.900 que reportó a mediados de junio, en tanto menos personas dan positivo en los exámenes que detectan la enfermedad.

El desconfinamiento genera críticas. Espacio Público, un respetado centro privado de estudios, dijo que la medida se adoptó “sin escuchar a la mayoría de los expertos que aconsejaban no hacerlo todavía (levantar cuarentenas)”.

El exministro de Salud Alvaro Erazo consideró que debía esperarse un par de semanas antes de relajar la restricción de movimiento, mientras el investigador y doctor en Biotecnología Tomás Pérez-Acle señaló que “va a ocurrir, lamentablemente... que el número de infectados va a empezar a crecer”.

La subsecretaria de Salud, Paula Daza, desestimó las críticas y afirmó que el Ministerio de Salud realiza una búsqueda activa de contagiados, pero los expertos afirman que es insuficiente el seguimiento de infectados y de sus contactos estrechos.

El ministro de Salud, Enrique Paris, dijo que “reconozco que pueden haber rebrotes” y que de haberlos se dará marcha atrás.

María Francisca Ortega, una patinadora de 20 años, dijo a The Associated Press que hacía cuatro meses que no practicaba y que con el desconfinamiento podrá regresar a la actividad física, “movernos un poco, sobre todo, nosotros que somos deportistas”.

En las comunas que salieron de la cuarentena aumentó en un 6,2% el flujo vehicular, mientras muchos peatones observaban rayados en aceras y veredas que les indican los sentidos en que deben caminar.

Además, se abrieron los negocios atendidos por sus dueños y por dependientes que viven en las comunas desconfinadas. Todos deben seguir usando mascarillas, una medida obligatoria en todo el país.

En las 32 comunas de la región de La Araucanía también se levantó la cuarentena y, como sus índices epidemiológicos son mejores que en Santiago, abrieron comercios, restaurantes y cafés, aunque con una capacidad de atención de 25%. Además, se sumaron a las regiones de Los Ríos y Aysén, que iniciaron la misma fase hace 20 días.

En contraste, el miércoles se sumarán tres comunas a las que tienen cuarentena --más de 60-- debido al incremento de los contagios, al igual que otras cuatro agregadas el viernes último.

En el Gran Santiago, donde viven ocho de los 19 millones de chilenos, siguen bajo cuarentena total 31 comunas, incluida la de Santiago, que concentra el palacio de gobierno, oficinas ministeriales y comercios.

Chile acumulaba 350.000 contagiados y más de 13.000 muertos por COVID-19. Es el cuarto país en Latinoamérica con más infectados, después de Brasil, México y Perú.