El informe de la ONU, una encrucijada para Maduro

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, enfrenta polémicas críticas de la oposición, después de que el organismo de derechos humanos (ONU) lo acuse de cometer crímenes de lesa humanidad

El reciente informe dado a conocer por el máximo organismo de derechos humanos de la ONU ha provocado una ola de críticas en el país y el mundo entero, ya que a través del informe han responsabilizado al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro de crímenes de lesa humanidad.

El documento fue encargado al Consejo de Derechos Humanos, el año pasado, cuya investigación fue publicado y difundido, este miércoles, resaltando diversos casos de tortura y asesinatos que habrían sido presuntamente perpetrados por fuerzas de seguridad que utilizaron técnicas como descargas eléctricas, mutilación genital y asfixia.

Asimismo, la memoria de 411 páginas representa una de las miradas más extensas a los abusos recientes a los derechos humanos en Venezuela, se ha detallado numerosos sucesos de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y otros crímenes deben rendir cuentas para así brindar justicia a las miles de víctimas y garantizar que dichos crímenes no vuelvan a ocurrir, indicaron autoridades de la ONU.

La crítica de los opositores no se ha hecho esperar, el líder opositor venezolano Juan Guaidó pidió este la tarde de ayer a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) no ignorar el informe de Naciones Unidas, promoviendo que la institución le retirare el apoyo al mandatario, al que tildó de “brutal dictador”.

Hasta el momento, Guaidó es reconocido como presidente interino de Venezuela por unos 50 países, sin embargo, aún no cuenta con el suficiente respaldo en la nación. Mediante una transmisión mediante sus redes sociales, pidió a los miembros de la Fuerza Armada decidir “de qué lado están”, “no ignorar lo que este informe constata”, "están sosteniendo hoy a un criminal que los ha usado para asesinar, para torturar”, añadió el opositor.

Por su parte, el canciller venezolano Jorge Arreaza calificó al documento como un informe plagado de “falsedades”, y afirmó que el estudio fue elaborado a distancia y “sin rigor metodológico alguno por una misión fantasma dirigida contra Venezuela y controlada por gobiernos subordinados a Washington”. Posteriormente, el funcionario expresó a través de sus redes sociales que el informe “ilustra la práctica perversa de hacer política con los DDHH y no política de DDHH”.