Maribel Mora: «IU tiene claro que acordará un Gobierno con el PSOE de Díaz»

La expulsión de ocho diputados de Adelante Andalucía, impulsada por Podemos, ha dinamitado el Parlamento en plena pandemia

Maribel Mora, diputada de Adelante Andalucía en el Parlamento andaluzKiko HurtadoLa Razón

Adelante Andalucía acabó la semana pasada desmembrado, después de promover Podemos –a través de IU– la expulsión de ocho diputados de su grupo, pasando a ser no adscritos. Maribel Mora, independiente, es una las tres parlamentarias a las que el fuego amigo no ha herido directamente, aunque no sale indemne porque ha dejado de formar parte de la Mesa del Parlamento, donde era la representante de la confluencia hasta el fatídico miércoles pasado.

Si uno se presenta a las elecciones por un partido y luego lo abandona, lo lógico es que ceda su acta de diputado. Es verdad que se presentaron dentro de la confluencia, pero venían de Podemos. ¿Todo esto cómo se explica?

Bueno, abandonaron el partido de una manera amistosa, en la que se acuerda con Pablo Iglesias –fue el vídeo que vio todo el mundo (en redes sociales, donde simulaban ser una pareja que se separa)– que se iban a mantener los espacios institucionales de cada uno. Esa divergencia, para no minar a Podemos, se hizo de manera amistosa y no se ha respetado.

¿El transfuguismo cabe?

No cabe, porque en realidad muchos compañeros eran de la organización Anticapitalistas, que formaba parte de Podemos. No se han ido a ninguna organización donde no estuvieran antes. Aparte de que fueron elegidos en unas primarias de Adelante Andalucía. Las organizaciones andalucistas de la confluencia han presentado un escrito a la Cámara en el que manifiestan que estas personas no son tránsfugas y que nunca se han salido de la disciplina del programa electoral de Adelante. Todo lo que hay detrás es simplemente eliminar políticamente al que piensa de manera crítica o de manera diferente.

¿El objetivo era solo Teresa Rodríguez?

Es la corriente que intentaba seguir construyendo Adelante para representar a un sujeto político andaluz.

Errejón, Monedero... cualquiera que esté alrededor del secretario general y discrepe ha tenido que salir del partido.

En este caso tiene que ver con una idea de llevar a cabo esa convicción de la plurinacionalidad. En la práctica el partido va evolucionando hacia un posicionamiento centralista. También tiene que ver con los intereses de entrar en un Gobierno: siempre se ha defendido que el PSOE forma parte de un régimen que tiene mucho que ver en la situación de España. En Andalucía es absolutamente claro. Tiene que ver con una forma de actuar como la que se vio en la Mesa: cuando no te interesa una voz disonante que pueda hacer mella en tu control del poder, utilizas el poder por encima de la legalidad. Yo entré en política para defender los derechos humanos, que era lo que hacía siempre, y es lo que he seguido haciendo, pero desde mi posición de jurista he visto, en el Senado también lo vi, hacer cosas como esta que te convencen aún más de la necesidad de hacer una política diferente, feminizarla. Me hace gracia que se hable tanto de democracia y Constitución cuando se termina cayendo en las mismas formas que los partidos del régimen. Es algo en lo que Podemos tiene que reflexionar y espero que lo haga.

¿Es el primer paso para la disolución de Adelante, de ese ente andaluz que se pretendía?

Vamos a esperar a ver qué resuelve la Mesa. Han pasado unos días y el Grupo parlamentario Popular ha manifestado sus dudas sobre la decisión que se tomó, les ha dado tiempo de pensar sobre la ilegalidad de la resolución. La presidenta lo tenía también muy claro, y hay que agradecerle su posición. Sigo teniendo un mínimo de esperanza en que un órgano que debe ser democrático como la Mesa de un parlamento actúe siguiendo la legalidad y rectifique.

¿En caso de que no sea así entregarán su acta?

Eso hay que preguntarlo a los compañeros, no sé qué harán. Lo que si han manifestado es que van a recurrir al Tribunal Constitucional. Creo que es absolutamente injusta, ilegal y antidemocrática la expulsión, fruto de una artimaña del poder, y que deberían luchar por la justicia y yo les apoyo en ese camino.

Si los readmitieran, dejaría un escenario también complicado: compartir políticas con quien te ha expulsado de tu grupo.

Si eso sucediera, hay que pensar que estamos hablando de problemas orgánicos de partido.

Exactamente: estamos en una pandemia y se está hablando de problemas del partido. También hay que plantearse la utilidad de Adelante en este momento.

Exactamente. Hay que recordar por qué estamos aquí, no estamos por una cuestión personal, estamos para defender los intereses de los más desfavorecidos. Tendremos que hacer de tripas corazón y dejar aparte las cuestiones personales.

El Parlamento se queda con cien diputados en los grupos y nueve no adscritos, uno que salió de Vox y ocho de Adelante. Eso va a mermar la capacidad de su grupo para hacer propuestas.

Es bastante lamentable pero la labor de oposición que se hace, intentando hacer propuestas desde una perspectiva de izquierdas y con una diferencia clara de las que hace el PSOE, se minimiza. Esa es la consecuencia de la expulsión de ocho compañeros.

¿Y personalmente cómo se lo toma? ¿Le dan ganas de salir corriendo?

Ahora mismo estoy muy decepcionada por todo lo que ha pasado, muy decepcionada con Podemos. Es importante tener voces críticas y no tener miedo a expresar lo que uno piensa. Me parece muy triste, habría que hacérselo mirar todo el mundo: IU, que está sirviendo, de instrumento para toda esta lucha de poder...

IU viene de donde viene...

Pues sí, parecía que habían hecho autocrítica después de haber entrado en el Gobierno con el PSOE pero está claro que no y que realmente tienen claro que acordarán un Gobierno con el PSOE en un futuro. Quien opina diferente también es un escollo para eso.

¿Con el PSOE de Andalucía?

Sí, con el PSOE-A, con Susana Díaz. Es lo que pienso. Me duele ver todo esto. Yo vine para seguir defendiendo los derechos humanos y me parece muy duro que se olvida en estas luchas de poder para qué estamos aquí.