“Presupuestos de blindaje social” pero “sin gastar de más”: “reformas y esfuerzo”

El proyecto de Presupuesto de 2021 asciende a 40.188 millones, con una inversión de 3.991 y un fondo Covid para gastos extraordinarios de 450 millones. Uno de cada cuatro euros va a la Sanidad

El titular de Hacienda, Juan Bravo, apela con el Presupuesto de 2021 –cuyo proyecto aprobó el Consejo de Gobierno– a la experiencia de los primeros pobladores, los primeros hombres que se adentraron en la Antártida. Esto es, el precedente de la crisis del ladrillo. Tras el gasto expansivo del Plan E de Zapatero –citó Bravo–, recibido «con aplausos», vino más crisis con más deuda. «Esto se vivió en 2008 y 2009, lo que generó liquidaciones negativas. Hoy devolvemos 223 millones de la fiesta» de esos planes Marshall plasmados en rotondas. Uno de cada 4 euros del Presupuesto andaluz va a Sanidad: el 28% de los 40.188 millones de gasto.

Bravo presentó unos números «equilibrados» en base a la experiencia de la crisis del ladrillo

El presidente Juanma Moreno destacó que las cuentas reflejan la voluntad para asumir la recuperación y resaltó el apoyo a puntales económicos como el turismo. La Junta presentó unas cuentas que generen «confianza» para afrontar la «coronacrisis». «Impulsar el cambio y dar respuesta a la pandemia» es el objetivo, recalcó Bravo, dando «cobertura a la sanidad y la educación y la protección de mayores y vulnerables», metas que pasan de «prioritarias a vitales». El proyecto de ley recoge un crecimiento absoluto de 1.444,3 millones y relativo de 3,7%. Las cuentas prevén una inversión de 3.991,4 millones y el Fondo de Contingencia, para gastos imprevistos, deriva en un Fondo Covid dotado con 450 millones «para lo que pueda venir». En las cuentas no aparecen aún las partidas de la UE a través de los fondos Next Generation y de los fondos de reactivación, por atenerse a la tangible y sortear los imponderables del reparto. Respecto a las tensiones con Vox, Bravo subrayó que le «preocuparía que no apretase» para «reforzar el presupuesto». El consejero se mantiene «abierto a la negociación con Vox y el resto de formaciones» y desveló que los grupos «han tenido avances de los datos y nadie ha filtrado nada, lo que dice mucho de nuestros políticos». Bravo ya no habla de contar con el voto a favor de toda la Cámara sino que apela a «no contar al menos con el voto en contra». La Junta habló de un «Presupuesto de blindaje social» y recordó que la deuda de la pandemia hipotecará diez años. «Todo lo que gastemos de más lo pagan los trabajadores, nos van a pedir disciplina. Reformas y esfuerzo», indicó Bravo. «No hay que tirar la casa por la ventana», dijo el consejero de Hacienda ante el de Economía, quien abogaba de entrada por «gastar, gastar y gastar» y quien ahora recalca que se siguen las políticas de los países más avanzados para la recuperación. De entrada, Hayek se impone a Keynes. Bravo reveló el calendario para volver a la senda de estabilidad financiera: cuando el PIB alcance los niveles previos a la crisis del Covid. Y, según «el consejero Rogelio», no será en 2021. Estos presupuestos son los terceros del Gobierno de PP y Cs y, a diferencia de los previos, no hay un pacto cerrado con Vox para aprobarlos en el Parlamento, aunque durante la tramitación es previsible que se cierren acuerdos, no sin carga dramática y tensión. «Con Vox hemos negociado, seguimos y continuaremos. Es una relación que empezó en el Presupuesto del 19. Mantenemos las conversaciones. Seguimos trabajando para conseguir el voto favorable», indicó Bravo. El portavoz Elías Bendodo indicó que Vox es socio preferente pero no excluyente.

Bravo añadió que «Europa ha marcado dos líneas: revolución verde y transformación digital». La Junta mantiene en el proyecto la reducción de impuestos, «porque era un objetivo» y «se hizo en 2012 por el Gobierno de España» y cuyo éxito –leyó Bravo informes del Ministerio de Calviño– reconoce ahora hasta el actual Ejecutivo central. Se trata de «un Presupuesto abierto hasta el último momento, hasta la orden de cierre» y que apuesta por «la colaboración público-privada». Más Montoro que Montero.

El Presupuestos crece en el apartado de gastos en 1.444 millones, un 3,7%. Los 3.991,4 millones previstos como inversión suponen «la mayor dotación de los últimos ocho años». El gasto no financiero aumenta en 2.164 millones, un 6,5%, por encima del crecimiento global del Presupuesto. Los gastos de personal crecen en 603 millones, recogiendo la subida estatal a los funcionarios. Esta partida asciende a 13.134,6 millones. Sanidad aumenta 716 millones y su gasto global será de 11.566,6 millones; Educación crece en 544,2 millones y se sitúa en 8.322,1 millones; y el gasto en Dependencia sube en 93,3 millones hasta los 1.609. Asimismo, recoge, en el ámbito de la educación, 322,5 millones para la cobertura de los 6.340 refuerzos Covid, la ampliación del cupo de 500 profesores (FP y Educación Especial) y la consolidación en cupo de 609 efectivos. Además, incorpora 227,4 millones para personal sanitario resultado de consolidar el incremento retributivo realizado en 2020, los refuerzos Covid de eventuales y sustitutos por un importe de 20 millones, así como un incremento de plantilla de 1.043 profesionales. Entre las inversiones por provincias, las cuentas contemplan fondos para la Ciudad de la Justicia de Jaén; partidas para el Hospital de Poniente y la Autovía del Almanzora de Almería; en Granada, para el edificio judicial de La Caleta, acelerador de partículas y la Circunvalación Sur de Motril; la adecuación del Banco de España como museo en Huelva; o partidas para el metro de Sevilla y el tranvía de Alcalá. Se trata, insistió Bravo, de los «Presupuestos del equilibrio», en los mismos términos de 2020, «para no tirar la casa por la ventana».