Las empresas, un terreno a conquistar por las mujeres

Según una organización, se requerirán 268 años para eliminar la brecha de género en las compañías

Una mujer ejecutiva reunida junto a un hombre.
Una mujer ejecutiva reunida junto a un hombre. FOTO: Eric Audras

Feminizar los puestos de responsabilidad, ofrecer facilidades para compaginar maternidad y trabajo o fomentar la participación de las mujeres en los proyectos son varias de las medidas que han implementado tres empresas andaluzas para alcanzar la igualdad de género.

Estas compañías son Bioazul, dedicada a la ingeniería y consultoría tecnológica en Málaga; Ecoinver, agrícola almeriense, y Dcoop, cooperativa agroalimentaria con sede en la localidad malagueña de Antequera, que forman parte de Target Gender Equality, programa de las Naciones Unidas en materia de equidad.

En la malagueña Bioazul, la batalla para feminizar el terreno empresarial se libra desde los principales despachos. Su directora, Antonia Lorenzo, ha explicado a EFE que la compañía trata de potenciar el papel de la mujer en puestos de poder y responsabilidad.

Lanzó “Mujeres en la innovación”, proyecto a través del cual vigilan que sus socios cumplan con los objetivos de equilibrio de género en plantilla, o con la publicación de investigaciones realizadas por mujeres con el fin de fomentar la presencia femenina en la ciencia, “históricamente sexista”.

Además, realizan formaciones para que sus trabajadoras conozcan las políticas de empresa en cuanto a flexibilidad horaria, el abordaje del género en las condiciones laborales y talleres sobre acoso sexual y lenguaje inclusivo, ha indicado Lorenzo.

LA RESPONSABILIDAD DE SER IGUALES

Ecoinver, por su parte, incluye la igualdad dentro de su plan de Responsabilidad Social Corporativa (RSC). A pesar de ser una empresa pequeña y familiar tiene gran trayectoria en la apuesta por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, como el número 5, relativo a la Igualdad, o el 7, a la Energía Asequible.

La compañía aborda la igualdad como su prioridad. Ha esbozado la implantación de turnos de trabajo para madres para que la conciliación laboral con la crianza sea posible y trata de asignar trabajos “tradicionalmente masculinos” a mujeres y viceversa.

Cuenta con un 80 por ciento de mujeres en su personal en un sector “muy masculinizado, sobre todo en los puestos de toma de decisiones” como es el primario, ha dicho a EFE su coordinadora de RSC, Carmen García.

EL RETO DEL SECTOR PRIMARIO

La masculinización tradicional del sector primario también se observa en Dcoop. En esta cooperativa y productora mundial de aceite con sede en Antequera se refleja en los órganos de gobierno, en los que hay un 36 por ciento de participación femenina.

Se debe a que ellas no se sienten preparadas para puestos de responsabilidad, se infravaloran y no se presentan como consejeras de su cooperativa”, ha explicado a EFE su responsable de Comunicación, Esther Ontiveros.

En Dcoop, además de formar a las mujeres para que se sientan capacitadas y formen parte de los comités de gobierno, han creado “MUyJOVEN”, una iniciativa para fomentar la inclusión de mujeres jóvenes en el campo “ante el éxodo rural generacional” que se está produciendo en este ámbito.

EL PACTO POR LA IGUALDAD

El programa “Target Gender Equality” fue lanzado por Pacto Mundial una iniciativa de Naciones Unidas que llama a empresas y organizaciones a aunar fuerzas en torno a los derechos humanos, con el fin de promover la participación de la mujer en los negocios.

Durante los seis primeros meses del proyecto se evalúa el punto de partida de las empresas participantes y se realizan diferentes talleres y formaciones. Tras esta etapa, se fijan objetivos de presencia femenina en la plantilla que se evalúan periódicamente por Pacto Mundial.

Su director de Proyectos en España, Javier Molero, ha explicado a EFE que el propósito principal es dar herramientas a las compañías para que elaboren sus planes de igualdad de acuerdo a la legislación española, así como rutas de acción concretas y eficaces.

Según datos de la organización, se requerirán 268 años para eliminar la brecha de género en las empresas, lo que “evidencia que es necesario que todas las empresas caminen hacia el mismo lado para que el proceso se acelere”, ha asegurado Molero.