
La entrevista
Manolo Carrasco: «Falta más conexión entre colegios, conservatorios y universidades»
El prestigioso músico gaditano acaba de presentar su disco más íntimo, «Ángel», grabado junto a la Orquesta Sinfónica de San Petersburgo y en el que homenajea a su inseparable padre

El pianista gaditano Manolo Carrasco acaba de presentar «Ángel», un álbum profundamente íntimo dedicado a su padre, grabado junto a la prestigiosa Orquesta Sinfónica de San Petersburgo. Con más de 50 discos publicados y una trayectoria internacional que lo ha llevado a escenarios tan icónicos como la Plaza Roja de Moscú, Carrasco sigue defendiendo la fusión entre tradición, emoción y universalidad.
El pasado viernes actuó en el Ateneo de Madrid. ¿Cómo fue la experiencia?
Fue un concierto precioso. El Ateneo tiene una atmósfera especial, cargada de historia, y la acogida fue fantástica. Allí presentamos parte de Ángel y sentí una conexión enorme con el público.
«Ángel» es un homenaje muy personal a su padre. ¿Cómo fue transformar esa pérdida en música?
La música me salió de dentro, de manera natural. El mismo día que mi padre nos dejó, lo primero que hice fue sentarme al piano. De ahí nació la obra que da título al disco. Al principio era imposible tocarla sin emocionarme hasta las lágrimas. Con el tiempo he podido interpretarla con más serenidad, pero sigue siendo muy emotivo. Grabarla en San Petersburgo fue muy especial: todos los músicos sabían a quién estaba dedicada y, al terminar la sesión, acabamos todos con lágrimas en los ojos.
¿Cómo surgió la colaboración con la Orquesta Sinfónica de San Petersburgo?
Vivo a caballo entre España y Rusia desde hace años y siempre soñé con grabar con ellos. Ya había trabajado con orquestas en Londres o con la Royal Filarmónica, pero esta colaboración era un sueño pendiente. Además de Ángel, aprovechamos para grabar otro disco de flamenco sinfónico, que verá la luz en 2026. Ha sido maravilloso escuchar a músicos habituados a Tchaikovsky o Shostakóvich interpretar unos tanguillos de Cádiz. Con la madurez me interesa cada vez más componer para orquesta sinfónica por la riqueza de timbres que tiene, es algo que también le pasó a Manuel de Falla. Es mi motivación ahora.
¿Cómo es la vida ahora en Rusia?
San Petersburgo está alejado de Ucrania y no se está notando tanto. Rusia es tan grande.. Pero a ver si Dios quiere y se acaba pronto esta pesadilla.
Transita entre el jazz, el flamenco y la música clásica. ¿Qué le ha aportado cada mundo?
Cada género te enseña a escuchar de otra manera. El flamenco me da la raíz, la pasión, la improvisación. El jazz me aporta libertad rítmica y armónica. Y la música clásica es la base técnica y espiritual de mi formación. Todo eso se refleja en mi piano.
Fue el primer artista español en tocar en la Plaza Roja de Moscú. ¿Qué recuerda de aquella experiencia?
Algo histórico y emocionante. Recuerdo que interpreté unos tanguillos de Cádiz y, al terminar, un gaditano que estaba en el público se me acercó llorando. Imagínese lo que significa escuchar tu tierra en un lugar tan simbólico. Fue un momento inolvidable.
Más de 50 discos y giras por los cinco continentes. ¿Cuál ha sido el momento más determinante de su carrera?
Los inicios fueron fundamentales. Tuve la suerte de nacer y formarme en Cádiz con un gran maestro, Alfredo Prieto, que me dio la técnica que aún conservo. Estudiar en la casa de Manuel Falla, además, fue algo casi místico. Y, por supuesto, el apoyo de mi familia, sobre todo de mi padre, que fue mi representante, me acompañó por todo el mundo y al que hecho mucho de menos.
Tras este homenaje, ¿qué proyectos internacionales tiene en agenda?
En noviembre viajo a Rusia, después a China y más tarde a México. El año que viene estrenaremos Flamenco Sinfónico con la Orquesta de San Petersburgo, un proyecto que creo que será muy especial dentro del panorama flamenco y sinfónico. Y estamos cerrando fechas para realizar una gira por España.
¿Cómo ve el futuro del piano y la música clásica en un mundo tan digital?
El futuro es esperanzador, aunque en España necesitamos mejorar la educación musical. En Rusia, por ejemplo, los teatros se llenan de niños. Aquí falta más conexión entre colegios, conservatorios y universidades; falta voluntad política. Hay jóvenes que terminan la universidad y no han ido a un concierto nunca. Si un joven músico nunca toca en público, luego le cuesta enfrentarse al escenario. La música debería ser un pilar educativo.
¿Qué significa Cádiz para usted?
Casi todo. Es mi raíz, mi identidad. Nací en el barrio de La Piedra, mi padre en La Viña. Cádiz está presente en muchas de mis composiciones: Bahía de Cádiz, Tanguillos de Cádiz... Incluso cuando toco en Rusia o en China, siempre incluyo algo de mi tierra. Mucha gente me reconoce como pianista flamenco.
Usted compuso el himno a las víctimas del 11M. ¿Cómo vive esa responsabilidad?
Fue una obra nacida del dolor colectivo. En se sentido es una obra terapéutica también. Igual que con «Ángel», el piano me ayudó a canalizar la impotencia. Con los años se ha convertido en una pieza muy especial, al igual que este disco dedicado a mi padre.
¿Qué música escucha Manolo Carrasco en casa?
De todo: clásica, flamenco, jazz, músicas del mundo. Hoy tenemos la suerte de poder acceder a una variedad infinita. Tengo una playlist con casi 2.000 canciones. En cada etapa de mi vida me han influido géneros distintos, y sigo abierto a nuevas sonoridades. No sabría con qué quedarme.
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