Comunidad de Madrid

Encender la calefacción sin miedo

Encender la calefacción sin miedo
Encender la calefacción sin miedolarazon

Con la llegada de las bajas temperaturas, los avisos a los técnicos se multiplican por falta de revisión y preparación previa de las calderas

Hace tan sólo un fin de semana que los ciudadanos han empezado a encender sus calefacciones. El frío este año ha tardado en llegar, pero lo ha hecho con fuerza. Desde la Asociación de Empresarios de Fontanería, saneamiento, calefacción, Climatización, Mantenimiento, Electricidad y afines de Madrid (Asefosam) cuentan que estos primeros días, los técnicos han visto cómo se les doblaba el trabajo porque sus teléfonos no han dejado de sonar por todo tipo de averías e incidencias. Y es que a pesar de que el agua caliente y la calefacción suponen las dos terceras partes del consumo de energía doméstico, la conciencia sobre la eficiencia y el consumo responsable a veces pasa a segundo plano, cuando el tiempo exterior es benévolo, sobre todo en lo que a revisiones y puesta a punto se refiere. Por eso, no está de más recordar qué podemos hacer para calentar nuestra casa de forma responsable y sin sobresaltos en la factura, ya que según alerta la Organización de Consumidores y Usuarios, un mala decisión puede dejar un sobrecoste de hasta 650 euros al año.

Lo primero es saber qué tipo de calefacción es mejor. En este caso, las calderas de gas natural siguen siendo las más recomendables para los usuarios «Con las tarifas actuales de electricidad, la opción más barata es el gas sin duda ninguna. En algunos sitios aislados conde no hay conexión a la red de gas, se pueden instalar calderas de biomasa», explica Inmaculada Peiró, directora de Asefosam. De hecho, la Organización de Consumidores y Usuarios, OCU, cifra en 685 el gasto anual de las calefacciones de gas natural, (tomando como referencia una casa de 90 metros y 25 años de antigüedad, expuesta a un clima como el madrileño). El gasóleo subirá la factura hasta los 1.089 euros, el GLP hasta los 1.089, los acumuladores eléctricos hasta los 1.115, el GLO embotellado alcanzará los 1.240 euros de consumo, la bomba de calor, los 1.349 y los convectores eléctricos los 1.757 euros de media.

Consejos

Una buena forma de empezar es consultar las web de consejos de consumo en el hogar. Por ejemplo, Gas Natural Fenosa es pionera en la medición de la eficiencia en hogares. Su Índice de Eficiencia en el Hogar se realiza desde 2004 y su objetivo ha sido siempre convertirse en un observatorio de referencia para fomentar hábitos eficientes y el ahorro de energía. «En la web, www.hogareficiente.gasnaturalfenosa.es (que ha superado las 530.000 visitas), los consumidores domésticos encontrarán ideas sobre hábitos eficientes y una completa información sobre equipamiento la web. Además, dispone de un asesor energético del hogar que, a partir de unas sencillas preguntas sobre el edificio, el equipamiento y el uso que se hace de él, evalúa la eficiencia de cada aspecto de la vivienda y propone medidas para mejorarla», explican fuentes de la compañía.

En ella encontrará una serie de consejos para la puesta a punto de la instalación antes de la llegada del frío, que le evitará sorpresas a la hora de conectar su calefacción: Las rejillas de ventilación deben estar en perfectas condiciones, sin obstrucciones. El tubo de salida de los gases es fundamental para el buen funcionamiento de los aparatos, por eso es importante que lo instale un especialista siguiendo la normativa. Las modificaciones en las instalaciones o en aparatos de gas deben ser realizadas por empresas instaladores habilitadas al efecto. No se debe manipular los conductos y sí hay que asegurarse de tener instalado un dispositivo que impida el funcionamiento simultáneo de la campana extractora y la caldera de gas no estanca, o calentador, en el caso de que ambas estén instaladas en el mismo recinto. Los radiadores pueden necesitar una purga, especialmente al comenzar cada temporada de invierno. Esta se realiza abriendo un poco la espita situada en la zona superior de cada radiador para sacar el aire (ponga un vaso debajo para recoger el agua que caiga), procurando no sacar mucha agua para no bajar excesivamente la presión del circuito. La calefacción es un circuito cerrado de agua, que debe estar a una presión de trabajo de aproximadamente 1,5 bares, aunque esto difiere un poco según el modelo de caldera. Lea las instrucciones del fabricante para conocer la presión correcta, y el método para añadir agua al circuito si la necesitase. Todas las calderas cuentan con un manómetro para que pueda controlar fácilmente la presión, pero tenga en cuenta que la medición se debe realizar con la caldera fría.

Asefosam y la OCU completan el catálogo para que sepa cómo usar su calefacción con cabeza. Durante el invierno, la temperatura ideal es de 20º C. Se debe tener en cuenta que por cada grado que se baja la temperatura, se ahorra un ocho por ciento de energía, según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía. Si de noche se baja el termostato de 20º C a 16º C, se puede conseguir un ahorro del 13 por ciento en la factura de la calefacción. Así, considerándose un consumo medio de 750 euros en calefacción de gas natural para un piso y siguiendo estos consejos (20º C de día y 16º C de noche), se puede ahorrar hasta 98 euros al año.

Levantar las persianas por el día hace que la luz entre en la vivienda y caliente la casa, mientras que de noche es mejor bajar las persianas y correr cortinas para que no fugue el calor. Ventilar 5 -10 minutos es suficiente, sino perdemos el calor de la casa. Conviene apagar los radiadores que no utilicemos o estén en zonas de ventilación, como la cocina. No se debe estar en casa en manga corta ni cubrir radiadores con ropa, ya que incrementa el consumo. No abrir ventanas con la calefacción encendida, salvo para ventilar. Este paquete de medidas le pueden ayudar a ahorra hasta 200 euros al año.

Se pueden acometer algunas inversiones para mejorar el uso de la calefacción. Uno de los más recomendables es aislar adecuadamente, lo cual puede suponer un ahorro de hasta un 50 por ciento en la factura. Para conseguirlo es importante contar con unas buenas ventanas aislantes y utilizar paneles de lana mineral si su casa no tiene cámara de aire entre el muro exterior y el tabique interno. «Por 464 euros te instalan el panel de 40 milímetros de espesor y la capa de trasdosado de yeso. La pega es que pierdes espacio interior», señalan desde la OCU. Si se instala lana mineral y se usan ventanas de doble cristal con calderas de gas natural, la inversión se recupera en 10 años.

Por último, debe tener en cuenta que varias comunidades autónomas como la Comunidad de Madrid tienen habilitadas ayudas e incentivos para la sustitución de las calderas.

Controles

El otoño es el momento ideal para poner a punto la instalación antes de que empiece el frío. Sin embargo, desde Asefosam afirman que tenemos más conciencia de pasar la ITV al coche que de preparar nuestra casa para el invierno, porque todos los años, con los primeros fríos, los avisos técnicos se multiplican. «Las instalaciones domésticas tienen que pasar por varios controles, que tienen diferente periodicidad en función de las características de la caldera o calentador. Existe una inspección de obligado cumplimiento cada 5 años, que lleva a cabo la empresa distribuidora, y que otorga el certificado de la inspección periódica de las instalaciones receptoras. Además, una vez al año, el usuario es responsable de realizar el mantenimiento obligatorio de la caldera y las instalaciones de calefacción con una potencia superior a 70 kW a través de una empresa habilitada. Estos controles tienen un doble objetivo: garantizar la seguridad de las personas y las instalaciones y preservar la eficiencia energética. Un buen mantenimiento ayuda a conseguir unos estándares de eficiencia energética altos, con más aprovechamiento de la energía y menos coste económico, prolongando la vida útil de los aparatos», explican desde Gas Natural. Desde Asefosam recomiendan que una vez al año, los usuarios hagan una revisión aunque la ley no les obligue.

Evitar los fraudes en las revisiones de gas

La Asociación de Empresarios de Fontanería, Saneamiento, Gas, Calefacción, Climatización, Mantenimiento, electricidad y afines de Madrid (Asefosam) o compañías como Gas Natural Fenosa dan una serie de consejos para que los usuarios estén seguros de que nadie las cobra por hacer un servicio de revisión fraudulento. « Es obligatorio realizar una inspección de la instalación cada cinco años. Para tener garantías que es el legal debe saber que la deberá realizar personal acreditado. La empresa distribuidora avisará con anterioridad siempre y la inspección nunca se abonará en el mismo momento que se realiza, sino que se cobra en el siguiente recibo del gas. Oscila entre los 40 y 60 euros. Para las calderas individuales hasta los 70 kW, las revisiones son cada dos años y cada uno para las de más de 70 kW. Los calentadores de hasta 24.4 kW deberán mantenerse cada cinco años y los de más de 24 se harán cada dos.