Niebla para centrifugar y limpiar el aire contaminado

Investigadores madrileños crean un aparato que con sólo expulsar un chorro de aire y agua es capaz de atrapar cualquier partícula nociva

  • Este pasado viernes los inventores realizaban la última prueba en exterior junto a la Unidad de Emergencias Militares, que ya ha testado la eficacia de Counterfog
    Este pasado viernes los inventores realizaban la última prueba en exterior junto a la Unidad de Emergencias Militares, que ya ha testado la eficacia de Counterfog

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16 de abril de 2018. 17:11h

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Eva Martínez Rull 16/4/2018

Hace unos días, la prensa de medio mundo se hacía eco de una enorme torre que el gobierno chino había instalado en la ciudad de Xi’an con el propósito de descontaminar el aire. Pero para acabar con las partículas nocivas de los diésel, los gases tóxicos, incluso las esporas o las bacterias que se concentran en la atmósfera no hace falta irse hasta el lejano Oriente. Un grupo de investigadores de la Universidad de Alcalá de Henares ha probado con éxito este mismo viernes, junto a la Unidad Militar de Emergencias, su sistema Counterfog, una solución que consigue hacer colapsar las partículas contaminantes que se encuentran en el aire evitando de esta manera su dispersión descontrolada.

Y ¿cómo lo hace? Creando una barrera o niebla a base de rociar sólo agua y aire. «Sólo en los casos más extremos, como en los de contaminación por agentes químicos, se puede añadir catalizadores», explica José Luis Pérez Díaz, profesor que dirige el proyecto (financiado por el Séptimo Programa Marco de la Comisión Europea y que ha contado con la colaboración de diversas universidades).

Su ventaja principal es que todo queda atrapado, desde bacterias o esporas a agentes químicos, biológicos, radiológicos y nucleares, y que permite diseñar instalaciones permanentes o hacer aparatos portátiles. El sistema es sencillo porque realmente es el mismo mecanismo que usa la naturaleza para limpiar. A la atmósfera llegan partículas contaminantes por la actividad humana pero también de la natural, como de los volcanes y, aunque lo veamos sólo cuando tenemos que limpiar algunos filtros de nuestro electrodomésticos, el aire siempre contiene un montón de cosas. Esto se debe a su capacidad de sustentar las partículas más pequeñas. Por eso la contaminación de las ciudades es tan difícil de quitar, sobre todo las que se miden a nivel de micras. El agua de lluvia, que es el mecanismo natural, es lento porque las gotas, que son gordas, apartan el aire según caen; es decir, que éste no es capaz de sujetarlas como sucede con otras sustancias más pequeñas, con lo que la contaminación que está ahí, se aparta y cuando deja de llover vuelve al sitio que ocupaba. Por eso se necesita mucha lluvia para limpiar el aire. Este es, por poner un símil, como una gelatina: si no hay corriente, las partículas más pequeñas ahí se quedan.

Niebla para centrifugar y limpiar el aire contaminado

Tras cuatro años de proyecto, han conseguido que Counterfog rocíe una niebla con una buena dinámica, casi como si de lo que se tratara fuera de conseguir un efecto lavadora con la que se centrifugara la contaminación. Es decir, que la niebla que han creado y que rocía su aparato contiene las gotas de agua del tamaño justo y un chorro de aire a una determinada velocidad. De esta forma el H2O se fusiona con las partículas de contaminación, que caen al suelo donde es sencillo eliminarlas. Si las gotas fueran muy grandes, los contaminantes fluirían a su alrededor y si fueran muy pequeñas no tendrían masa suficiente como para atrapar nada. Incluso si el chorro fuera muy rápido el propio aire exterior las frenaría. «Es curioso porque es muy complicado entender que a nivel microscópico las leyes físicas funcionan de otra forma a como las vemos los humanos que sufrimos la gravedad. La clave está en las tensiones superficiales. Los años de trabajo y las pruebas nos han originado situaciones con las que no contábamos como crear una niebla tan densa que era incapaz de moverse y expandirse a otra sala. Esto sirve para entender cómo funciona el aire; parece un gran bizcocho con pepitas», matiza Pérez.

Los investigadores han comprobado que su sistema limpia en cuestión de minutos en diferentes tipos de instalaciones cerradas y diversos tipos de contaminantes. «Construimos una nave grande en la que se simularon las condiciones de una estación de tren y un centro comercial», explica Pérez. Se han hecho pruebas para eliminar las partículas emitidas por los diésel o para evitar que se expanda el humo de un incendio. Counterfog permitiría proteger instalaciones difíciles de ventilar, aunque puede utilizarse para confinar una fuente contaminante dondequiera que se encuentre: por ejemplo en un incendio, un escape de gas o radiactivo, o un posible ataque terrorista con agentes biológicos o químicos.

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