«Valladolid es una provincia que está llena de oportunidades»

El presidente de la Diputación vallisoletana, Conrado Íscar, ve prioritario dotar de nuevos y más servicios a los pueblos con la transformación digital como prioridad

Conrado Íscar, presidente de la Diputación provincial de Valladolid
Conrado Íscar, presidente de la Diputación provincial de ValladolidDiputación de Valladolid

Han sido meses intensos. De reuniones con unos y otros -la gran mayoría de ellas telemáticas-. De un trabajo arduo y muy complicado. Y, todo ello, con el fin de hacer frente y dar la mejor respuesta a los vecinos de los numerosos pueblos de Valladolid. Sacar recursos y ofrecer soluciones a cada uno de los afectados por la pandemia del coronavirus. Y para ello, la Diputación de Valladolid, desde el primer día, de la mano de todos los grupos que forman parte de la institución, ha puesto en marcha numerosas iniciativas, con el fin de no dejar a nadie en el camino.

«Todo ha cambiado», señala el presidente de la institución, Conrado Íscar, en un encuentro con LA RAZÓN, donde lamenta que haya habido que aparcar proyectos para elaborar un Plan de Choque urgente, con 13 millones de euros, para hacer frente a los efectos del Covid-19. «Teníamos claro que había que echar una mano a los ayuntamientos, pero también ha habido líneas directas a las personas y familias vulnerables y con todo aquello que tiene que ver con el tejido empresarial», indica.

A lo largo de estos largos meses, Íscar manifiesta que la máxima preocupación de los municipios ha tenido que ver con la información. «Cambiaban muy rápido, muy densas, normativas, medidas... Un trabajo de asesoramiento para darles las adecuadas respuestas».

Todo ello sin olvidar al verdadero afectado, las personas. «Desde el minuto uno teníamos claro dónde había que actuar. Ayudas de emergencia, y en la defensa de la gente que forma el tejido empresarial. Y a ello se unen las ayudas a otros sectores con el pequeño comercio, el turismo, la cultura, sin olvidar el refuerzo de medidas de seguridad, como en los centros residenciales que tenemos en la actualidad».

Y es que son varias las ayudas a los más vulnerables, como indica el presidente de la Diputación, en las que trabaja la institución, además de su colaboración con entidades del Tercer Sector, como el Banco de Alimentos, Cáritas o Cruz Roja, a las que se ha aumentado las dotaciones económicas que perciben.

Otro de los sectores más castigados por los efectos del virus ha sido el cultural. Pese a que en el pasado mes de julio se suspendía el «Olmedo Clásico», el FETAL sigue adelante. Los pueblos tienen ganas de actividades culturales y así se demuestra con el «programa Candilejas» donde los Ayuntamientos puedan contratar el grupo que ellos estimen para actuar allí, y ya se han recibido un total de 180 solicitudes. «Una gran noticia», confiesa.

Eso sí, en este ámbito afirma que las dificultades están a la orden del día, aunque ya se están dando pequeños pasos con la apertura de salas para exposiciones. «Es verdad que la gente tiene mucho respeto a la enfermedad, como es normal, y le cuesta asistir a estos actos. Seguiremos trabajando, de eso no hay duda, pero las cosas están muy difíciles para este sector».

Donde no tiene ninguna duda Conrado Íscar, es que la pandemia ha abierto un abanico de nuevas oportunidades para los pueblos. «Me decía el otro día un alcalde: Es que ahora estamos de moda. Y es verdad. Es una oportunidad, y en nuestro caso, la provincia de Valladolid está llena de ellas». «Nos ha hecho a los de pueblo creérnoslo, por que muchos no valorábamos lo que teníamos. Y ahora es el momento de aprovechar el hecho de que la gente que viene a pasar las vacaciones a estos pueblos, valore la posibilidad de crear sus proyecto de vida allí. Pero es verdad que para sea una realidad hay que seguir dotando de servicios a estas zonas, y en especial, la transformación digital es la más primordial», destaca.

«Cuesta creer también en una España Vaciada en la que no hay gente, no haya tampoco casas. Nosotros hemos apostado para el fomento de la vivienda, ya que en la inmensa mayoría de nuestros municipios, el concepto de alquiler no funciona aún», y considera esta opción como una buena puerta a atraer población.

«Debemos seguir trabajando en ambas cuestiones, pero manteniendo los servicios, que creo que son aceptables, pero pueden mejorarse. Es una oportunidad que en un corto plazo puede revitalizar la provincia» afirma.

Y no podía faltar la demanda al Gobierno para utilizar los remanentes y superávit de las entidades locales. «Hemos hecho un esfuerzo grandísimo y ahora tenemos muchas necesidades. Éste es un momento clave para el futuro del mundo rural», asegura por lo que demanda que «no nos pongan palos en la ruedas por que el tren sólo pasa una vez».