El parque móvil de Castilla y León se olvida de los motores “limpios”

Los pocos más de 13.000 turismos eléctricos o híbridos que circulan por la Comunidad representan el 0,89% del total, porcentaje que en España alcanza el 1,46%

A pesar del importante crecimiento de los últimos años, los turismos con motores límpios -eléctricos, híbridos o de gas licuado-, todavía tiene muy poco peso en el parque móvil, especialmente en Castilla y León, que se sitúa en el vagón de colas de las comunidades autónomas con menor número de este tipo de coches en función del total de las matriculaciones, sólo por delante de Extremadura y Castilla-La Mancha.

El parque de turismos en la Comunidad roza 1,47 millones, de los 968.477 son diesel; 485.679, de gasolina y 13.108 eléctricos, híbridos o de gas, lo que supone que sólo el 0.89 por ciento del total de son ‘limpios’. Este porcentaje contrasta con la media nacional, que se sitúa en el 1,46 por ciento. En España hay 23,89 millones de turismos. De estos, 14,97 millones son diésel, 8,57 millones son gasolina y los 348.603 restantes utilizan otros mecanismos de propulsión, según un informe elaborado por la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa) y Centro Zaragoza, un instituto de investigación de vehículos, con datos a cierre del pasado año.

Un análisis del reparto territorial sitúa a Madrid y Cataluña en la delantera, tanto en términos absolutos como proporcionales. La primera de estas dos comunidades alberga 85.548 vehículos limpios que equivalen a un 2,50 por ciento del parque móvil madrileño. Entre tanto, por la segunda ruedan otras 66.630 unidades, que constituyen el 2,10 por ciento del parque móvil catalán.

Después la clasificación se bifurca. En cifras absolutas destacan Andalucía (46.931 unidades) y la Comunidad Valenciana (32.543), en lógica concordancia con su peso demográfico. Mientras tanto, Baleares llama la atención en términos proporcionales: un 1,85 por ciento de su parque móvil corresponde a vehículos limpios.

En el proceso de implantación del coche limpio en España se percibe un patrón claro. Según el informe de Unespa, los territorios que van en cabeza albergan grandes núcleos urbanos o son zonas costeras que reciben importantes influjos de turistas. La existencia de flotas de vehículos relevantes en un territorio parece ser un elemento que favorece la implantación de los motores limpios. Ya se trate de colectivos como los taxis y los vehículos con conductor (VTC); o de coches de alquiler por días o minutos.

Los vehículos limpios actuales carecen de una autonomía equiparable la de los motores gasolina o diésel. A esto hay, según el informe que sumar el inconveniente que supone para los trayectos interurbanos largos la inexistencia de una red de ‘electrolineras’ tupida en España. Sin embargo, también es cierto que híbridos y eléctricos generan importantes ahorros de combustible en los trayectos cotidianos. La combinación de estos factores explica por qué esta tipología de vehículos está ganando aceptación entre quienes viven los atascos más de cerca: los habitantes del extrarradio de una ciudad grande. Entre las veinte localidades donde hay más vehículos de este tipo en términos absolutos figuran siete municipios de la periferia de Madrid. Son Pozuelo de Alarcón, Getafe, Las Rozas, Alcobendas, Móstoles, Leganés y Alcorcón.

El conductor más habitual de un vehículo limpio es una persona de entre 50 y 65 años La mitad de los turismos híbridos y eléctricos de España son conducidos por una alguien en esa franja de edad. Un análisis por sexos revela que casi tres de cada cuatro vehículos limpios tienen a un varón como primer conductor en el seguro del coche.

Por último, un análisis por fabricante desvela que siete de cada 10 turismos híbridos y eléctricos que circulan por España están hechos por la misma casa: Toyota. Dos de sus marcas -Toyota (55,3 por ciento) y Lexus (13,8 por ciento)- suman una cuota del 69 por ciento del parque de vehículos limpios en circulación. El tercer puesto en la lista lo ocupa Opel (3,98 por ciento).

Matriculaciones

En lo que va de año la matriculación de turismos y toroderrenos en Castilla y León acumula un descenso del 31,8 por ciento, hasta las 17.709 unidades, frente a las 25.999 de los nueve primeros meses del año pasado. Del total de las nuevas matriculaciones, 401 corresponden a vehículos eléctricos, que crecen un 97,54 por ciento. En cuanto a los híbridos, se vendieron 2.688 unidades, lo que suponen un incremento del 10,08 por ciento con relación al pasado año. Por último, las matriculaciones de turismo propulsados con gas descendieron un 54,07 por ciento, con 220 unidades.