Los bosques de rebollo de Castilla y León, campo de estudio contra el cambio climático

El proyecto cuenta con un presupuesto superior a los dos millones

Bosques de Soria
Bosques de SoriaJcyl

Los bosques de rebollo (Quercus pyrenaica) de Castilla y León serán objeto de estudio y campo de experimentación de un nuevo proyecto europeo, el LIFE +REB, coordinado por la fundación forestal Cesefor hasta 2025 en colaboración con nueve entidades y dirigido a mitigar el cambio climático.

El proyecto, que ha sido presentado epor la delegada territorial de la Junta en Soria, Yolanda de Gregorio, el director de Cesefor, Pablo Sabín, y el coordinador del proyecto, José Luis Villanueva, cuenta con un presupuesto total de 2.030.344 euros, dentro de la convocatoria de Cambio Climático.

El proyecto tiene como marco una “silvicultura climáticamente inteligente” aplicada a las masas de rebollo de la Comunidad, cuyo gobierno colabora en el mismo, para mejorar la capacidad de mitigación del cambio climático de estos espacios, así como asegurar su adaptación mediante la mejora de la resiliencia de los bosques mediante la conservación y mejora de la biodiversidad

.La iniciativa, que pretende que los resultados sirvan de ejemplo y sean transferibles en un futuro a masas de otras regiones, también tendrá por objeto innovar en el desarrollo de nuevos productos de madera de rebollo que puedan introducirse en el mercado para sustituir a otros materiales fósiles.

Además de los aspectos medioambientales, el proyecto también persigue convertirse en un marco generalizado de gestión forestal y contribuir a la dinamización de las economías rurales con productos de almacenamiento de carbono a largo plazo.

El coordinador del proyecto, José Luis Villanueva, ha destacado que LIFE +REB presenta una serie de oportunidades muy interesantes, como “la mejora de la biodiversidad en el principal bosque denso de frondosas del interior peninsular”.

Solo en España esta especie ocupa una superficie de más de un millón de hectáreas.”Las investigaciones y experiencias llevadas a cabo en el seno de este proyecto, podrían servir para estudiar su replicabilidad a escala nacional para otras formaciones de frondosas que pudieran tener problemas similares (bosques de encina, quejigo o roble pubescente) y otras a escala europea, sobre todo en los países del sur de Europa”, ha avanzado el coordinador del proyecto.

Cesefor es la entidad coordinadora del proyecto que acaba de ponerse en marcha y en el que hasta 2025 colaborarán nueve entidades: la Junta de Castilla y León, la Universidad de Valladolid, la Fundación General de la UVA, Maderas Garcia Varona, Tonelería Intona, Maderas Gámiz, y las entidades de certificación FSC y PEFC, además de la Asociación Española de Importadores de Madera (AEIM).